Ueno Bank: así cayó el banco que le costó la Presidencia a Peña

Por Redacción Acento

Cómo Ueno Bank pasó de financiera a banco sistémico en 35 meses, por qué lo intervino el Banco Central del Paraguay y cómo arrastró a Santiago Peña.

Ueno Bank: así cayó el banco que le costó la Presidencia a Peña

El lunes 2 de noviembre, la junta del Banco Central del Paraguay (BCP) votó por unanimidad intervenir Ueno Bank, el mayor banco digital del país. Su índice de solvencia había caído por debajo de la mitad del mínimo legal. Al día siguiente, cerca de tres millones de clientes, unos seis de cada diez adultos paraguayos según la agencia AP, no pudieron retirar ni transferir su dinero. Cuatro días después, el Senado destituyó al presidente Santiago Peña.

Ueno funcionó como banco apenas 35 meses. Su origen está en Credicentro, fundada por Víctor Hugo Vázquez en 1984. En 2021, el Grupo Vázquez compró Financiera El Comercio, que luego rebautizó como Financiera Ueno, y el 1 de diciembre de 2023 empezó a operar como banco con autorización del BCP. Al frente de la financiera había estado Carlos Carvallo, a quien Peña designó ese mismo año presidente del banco central.

El salto llegó el 28 de junio de 2024, cuando absorbió a Visión Banco, con activos por unos 1.130 millones de dólares. Después vinieron los nombres de los estadios de Cerro Porteño y Olimpia, el patrocinio de la Copa Sudamericana y, en marzo de 2026, la mayor emisión internacional de un banco paraguayo: 350 millones de dólares en bonos a cinco años, con una demanda de 1,5 veces lo ofrecido. A septiembre sumaba 2.836 millones de dólares en depósitos.

«Proteger a los depositantes y preservar la estabilidad del sistema financiero». — Banco Central del Paraguay, sobre la intervención.

Las alarmas que nadie quiso escuchar

Al calificar al banco en marzo, Fitch Ratings advirtió que el impacto de la cartera vencida heredada de Visión Banco se había suavizado gracias a flexibilidades concedidas por el propio BCP. En junio, el regulador alertó a la entidad por prestar en exceso a empresas vinculadas a sus dueños, según documentos filtrados que recogió Bloomberg.

En octubre, Fitch mantuvo la nota BB, pero cambió la perspectiva a negativa por el veloz crecimiento del balance y el peso de los activos intangibles. Los bonos con vencimiento en 2031, que debutaron cerca de la par, cayeron a unos 87 centavos por dólar. El 29 de octubre, Ueno anunció una capitalización de 100 millones de dólares: la mitad la pondría su holding de Luxemburgo y la otra mitad, inversionistas locales. Alejandro Gómez Abente, miembro de la junta, prometió «muy buenas noticias para el mercado sobre el frente de capitalización». No hubo tiempo.

Peña había desestimado las dudas sobre las finanzas del banco y acusó a la prensa de sembrar alarma. Horas antes de la intervención, Ueno insistía en que operaba con normalidad y descartaba que hiciera falta el fondo de garantía.

El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 228,3 millones de guaraníes por persona, unos 38.000 dólares, suficiente para el 97 % de los ahorristas según estimaciones preliminares. El problema está en los grandes saldos. Ueno manejaba entre 800 y 850 millones de dólares de dinero público, cerca de una cuarta parte de sus depósitos. Solo el Instituto de Previsión Social tenía allí 355 millones de dólares, y unos 32.000 jubilados cobraban su pensión a través del banco. La Conmebol figuraba entre sus principales depositantes.

Santiago Peña durante un discurso
Santiago Peña fue destituido por el Senado el 6 de noviembre.

De la crisis bancaria a la destitución de Peña

La Fiscalía ordenó capturar a ocho personas, entre ellas el presidente del banco, Juan Manuel Gustale, y el director ejecutivo, Federico Miguel Vázquez Villasanti, principal accionista del grupo, por presunta lesión de confianza, entre otros delitos. Carvallo firmó su renuncia el 4 de noviembre, aunque el BCP asegura que se apartó de las decisiones sobre la entidad.

El foco pasó a Peña, socio del Grupo Vázquez hasta marzo de 2025, según Reuters; el banco niega que haya sido accionista o inversor. El 5 de noviembre, la Cámara de Diputados aprobó el juicio político y Peña anunció su renuncia en un video. El Congreso no la aceptó: un mandatario que dimite conserva una banca vitalicia en el Senado con inmunidad, mientras que uno destituido queda expuesto a procesos penales.

El 6 de noviembre, el Senado lo condenó por mal desempeño con 44 votos y Pedro Alliana juró como presidente hasta 2028. Según el diario La Nación, de Argentina, Peña quedó detenido en su domicilio. La Fiscalía abrió además tres causas penales por los depósitos públicos.

El caso deja un costo adicional para un país que acababa de obtener el grado de inversión. Ueno creció con la velocidad de una aplicación y el peso de un banco sistémico, pero sin un supervisor que guardara distancia. Esa combinación terminó con la intervención de su principal banco digital y la caída de un gobierno.