María Corina Machado regresa a Venezuela y pone a Delcy Rodríguez ante el desafío electoral

Por Redacción Acento

Washington plantea una hoja de ruta que obligaría a la gobernante encargada a declarar la vacante presidencial, después de renovar el TSJ y el CNE.

María Corina Machado regresa a Venezuela y pone a Delcy Rodríguez ante el desafío electoral

El regreso de María Corina Machado a Venezuela no solo representa un nuevo capítulo en la disputa política contra el chavismo. También introduce presión sobre Delcy Rodríguez, quien enfrenta el desafío de avanzar hacia una transición institucional bajo la hoja de ruta que impulsa Estados Unidos y que contempla la convocatoria de elecciones presidenciales en 2027.

La líder opositora y Premio Nobel de la Paz 2025 ofreció este jueves su primera rueda de prensa desde la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), donde se formó como ingeniera industrial, después de regresar al país el domingo 25 de octubre. Su mensaje estuvo marcado por tres ejes: la reivindicación de la victoria opositora del 28 de julio de 2024, la exigencia de elecciones libres y la construcción de acuerdos para una eventual transición democrática.

“En este camino a la libertad, los venezolanos nos hemos hecho más recios, más sabios. Hemos sanado heridas que teníamos entre nosotros para ahora poder salvar al país”, expresó. También insistió en que la oposición ha mantenido una lucha pacífica y que “nuestra arma ha sido la verdad”.

Machado aseguró que su regreso busca movilizar a la ciudadanía y hacerla partícipe del cambio político. Aunque reconoció que no cuenta con un salvoconducto formal para recorrer el territorio, afirmó que el proceso de transición se ha acelerado y que los órganos de represión comienzan a desmontarse.

“La fecha de la elección es la fecha de la liberación. Esto se aceleró. Vinimos a terminar la tarea”, sentenció.

Delcy Rodríguez, ante la hoja de ruta de Washington

El escenario más complejo para la gobernante encargada es la propuesta estadounidense que establece una serie de cambios institucionales antes de convocar elecciones. Según explicó un funcionario del Departamento de Estado, el proceso contempla renovar el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE), y posteriormente declarar la vacante permanente de la Presidencia.

Ese último paso activaría un periodo de seis meses para celebrar comicios, de acuerdo con la Constitución venezolana. La hoja de ruta plantea, además, que el nuevo TSJ quede instalado hacia mediados de diciembre, como parte de los primeros cambios.

Aunque todavía no se ha declarado la vacante presidencial, Machado considera que los plazos comienzan a estar más claros. “Han quedado más claros los plazos (…) eso atiende con responsabilidad la urgencia de un país”, afirmó.

La dirigente también celebró que Rodríguez haya reconocido la necesidad de celebrar elecciones, pero puso en duda su voluntad de participar en la reconstrucción institucional, al cuestionar el papel que ha desempeñado el chavismo durante los últimos años.

“Me parece muy bien que la señora Rodríguez haya dicho hoy que habrá elecciones, pues creo que el efecto del domingo 25 (de octubre) se está haciendo sentir”, manifestó.

Una transición que busca respaldo ciudadano

Machado reiteró que no forma parte de la mesa de diálogo y que no ha recibido invitaciones para reunirse con Rodríguez o con representantes de Estados Unidos. Sin embargo, defendió la negociación como una oportunidad para facilitar una salida política, siempre que existan garantías y no se convierta en un mecanismo de impunidad.

En ese sentido, sostuvo que no puede haber olvido frente a los crímenes de lesa humanidad y la corrupción. Propuso una comisión de la verdad que escuche a las víctimas y permita avanzar en procesos de reparación y no repetición.

Su apuesta también incluye tres iniciativas: “Venezuela Tierra de Gracia”, con propuestas para la reconstrucción económica e institucional; un proyecto para garantizar que todos los venezolanos puedan votar, y “Punto de Acuerdo”, orientado a incorporar a la ciudadanía en las decisiones sobre la transición.

“Ninguna institución duradera puede hacerse de espaldas a la gente”, afirmó.

La dirigente agradeció el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, del secretario de Estado Marco Rubio y del mandatario panameño José Raúl Mulino. También reconoció a Edmundo González Urrutia y a quienes contribuyeron a resguardar las actas electorales de 2024. Sobre el acuerdo petrolero con Estados Unidos y la participación de la empresa Nabep, vinculada al empresario Alejandro Betancourt, aseguró que no conoce sus términos y reclamó transparencia.

El regreso de Machado, por tanto, eleva la presión política sobre Rodríguez y pone en el centro del debate la renovación de las instituciones y el calendario electoral. Sin embargo, el anuncio de una hoja de ruta no garantiza por sí mismo una transición. El desafío será convertir los compromisos en cambios verificables, con garantías para los actores políticos y participación ciudadana. Como resumió Machado: “La transición democrática es irreversible”.