Dólar cerraría 2026 cerca de $3.250 y lejos de $3.600 por ahora

Por Redacción Acento

Las proyecciones apuntan a un repunte moderado del dólar, aunque tasas, petróleo y riesgos fiscales pueden cambiar el rumbo cambiario.

Dólar cerraría 2026 cerca de $3.250 y lejos de $3.600 por ahora

El dólar terminó el jueves 29 de octubre en $3.174 en Colombia, después de fluctuar entre $3.157 y $3.183. La Tasa Representativa del Mercado (TRM) vigente fue de $3.162, cerca de sus mínimos recientes.

Con poco más de dos meses para cerrar 2026, la pregunta es cuánto puede sostener el peso colombiano su fortaleza reciente. Las proyecciones de bancos, corredores y encuestas apuntan a un dólar alrededor de $3.250 en diciembre, aunque existen riesgos.

El consenso no respalda, por ahora, un salto hasta $3.600 antes de terminar el año. Tampoco descarta nuevas jornadas por debajo de $3.160. El escenario más probable es una recuperación moderada de la divisa, con fluctuaciones asociadas a factores internos y externos.

La Encuesta de Opinión Financiera de Fedesarrollo ubicó en $3.250 la expectativa de tasa de cambio para diciembre. Otras mediciones recogidas por medios económicos sitúan el promedio de las previsiones entre $3.240 y $3.300.

El sondeo mensual del Banco de la República elevó su previsión promedio de $3.200 a $3.300. BBVA Research calculó $3.265 para el cierre del año, mientras Credicorp Capital espera una cotización cercana a $3.250, según estimaciones divulgadas.

La Gran Encuesta de Activos Financieros de Davivienda Corredores ofrece otra señal. El 60% de los inversionistas institucionales consultados espera una cotización entre $3.200 y $3.400 al terminar diciembre, con una mediana de $3.300.

En el extremo de mayor fortaleza del peso aparecen entidades que proyectan un cierre cercano a $3.150. BTG Pactual contempla $3.460, mientras Bancolombia calcula un promedio anual de $3.420. Las diferencias reflejan distintos supuestos sobre tasas, riesgo y flujos de divisas.

Una moneda respaldada por los flujos

El principal soporte del peso está en el diferencial de tasas de interés. Colombia mantiene rendimientos elevados frente a Estados Unidos, lo que puede atraer capital extranjero hacia activos locales y aumentar la oferta de dólares en el mercado cambiario.

También contribuyen los ingresos por remesas, turismo y otros flujos externos. Credicorp estima que el Gobierno podría convertir entre US$2.000 millones y US$3.000 millones al cierre del año para atender obligaciones, una operación que aumentaría temporalmente la oferta de divisas.

El petróleo suma otro respaldo. Los precios internacionales altos favorecen los ingresos externos del país y mejoran la disponibilidad de dólares. Sin embargo, ese efecto depende de la cotización del crudo y de los volúmenes exportados.

La menor percepción de riesgo político y el interés de inversionistas por activos colombianos han favorecido la moneda. Credicorp atribuye parte de la apreciación acumulada del peso este año a esa reducción de la prima de riesgo.

Los riesgos de una corrección

El movimiento puede cambiar si se reduce la diferencia entre las tasas colombianas y estadounidenses. Si la Reserva Federal mantiene una política restrictiva o demora los recortes de sus tipos, los activos en dólares ganarían atractivo y algunos capitales podrían salir de Colombia.

El frente comercial también puede presionar la tasa de cambio. Cuando las importaciones crecen más que las exportaciones, las empresas necesitan más dólares para pagar sus compras externas. Esa demanda puede contrarrestar la oferta proveniente de inversión, remesas y exportaciones.

El riesgo fiscal es uno de los factores internos más delicados. Las necesidades de financiación del Gobierno, el déficit y las dudas sobre la capacidad de corregir las cuentas públicas pueden elevar la percepción de riesgo y presionar el dólar al alza.

Por eso algunos bancos consideran que la divisa está barata frente a sus fundamentos. Bancolombia calcula una tasa de cambio de equilibrio cercana a $3.600 y el Banco de Bogotá estima $3.650, pero esos valores no son pronósticos para diciembre.

La diferencia es importante. Una tasa de equilibrio intenta estimar dónde debería ubicarse el dólar según variables estructurales; una proyección de cierre anticipa dónde podría terminar en una fecha. Confundir ambos conceptos lleva a sobredimensionar la posibilidad de alcanzar $3.600.

El escenario más probable

Con la información disponible al 29 de octubre, el escenario central es que el dólar cierre entre $3.200 y $3.300, con un punto de referencia próximo a $3.250. Una caída sostenida por debajo de $3.160 es posible, pero no constituye la expectativa predominante.

Superar $3.600 antes de finalizar el año exigiría un cambio brusco: salida de capitales, deterioro fiscal mayor, fortalecimiento global del dólar o un choque externo. Las proyecciones consultadas no presentan ese nivel como escenario base para 2026.

La conclusión es que el peso tiene argumentos para mantenerse fuerte, aunque su recorrido de apreciación parece más limitado. El mercado espera una corrección moderada del dólar, no un regreso inmediato a los niveles de $3.600 o superiores.

Los próximos movimientos dependerán de las decisiones de la Reserva Federal, la evolución de las tasas colombianas, los precios del petróleo y la respuesta del Gobierno a los problemas fiscales. Esos factores determinarán si el dólar recupera terreno o prolonga su debilidad.