Un primer reporte de gestión de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas da cuenta que recibieron $54.589 millones en donaciones para atender la emergencia.
Dos meses después del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, la primera dama, Ana Lucía Pineda, anunció la publicación de un informe de rendición de cuentas sobre las donaciones recaudadas mediante la campaña ‘Colombia, un solo corazón’, creada para atender a las familias damnificadas.
La decisión se produjo en medio de cuestionamientos de sectores de oposición sobre el manejo y la destinación de los recursos. Durante una entrevista con el programa Nuestras Mañanas, del canal regional Telecaribe, Pineda rechazó los señalamientos en su contra y aseguró que el dinero recibido permanece bajo custodia de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas.
“Aquí no se esconde información; nuestro compromiso es social y con absoluta transparencia”, afirmó la primera dama, quien anunció que el documento estaría disponible en el sitio web de la organización a más tardar el viernes 16 de octubre.
Pineda explicó que, por iniciativa propia y con el aval de la junta directiva de la fundación, decidió reservar los recursos monetarios para la segunda fase de la campaña, enfocada en la reconstrucción de viviendas e infraestructura afectada por el sismo.
“En las cuentas de la fundación reposan absolutamente todos los dineros de las donaciones que recibimos”, sostuvo.
Según la primera dama, la ejecución de las obras requiere planificación y el cumplimiento de las disposiciones legales, por lo que descartó adelantar intervenciones sin las garantías necesarias. “Yo no puedo dedicarme a reconstruir de una manera irresponsable, porque reconstruir no significa poner una casa nueva donde una se cayó. Yo tengo que regirme bajo la ley”, manifestó.

Los recursos y las cuentas pendientes
Un primer reporte de gestión de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, correspondiente al periodo comprendido entre el 7 de julio y el 16 de octubre de 2026, informó que se recibieron $54.589 millones en donaciones para atender la emergencia. De ese total, el 81% correspondió a un aporte de la familia Gilinski, destinado específicamente a la reconstrucción de instituciones educativas y centros de salud en Cali.
El documento señaló que los recursos están depositados en entidades financieras vigiladas y que los gastos administrativos ascendían a $11,9 millones. Asimismo, la fundación aseguró que durante el periodo reportado no recibió ni administró recursos de origen público, pues los aportes procedieron de personas naturales y jurídicas privadas.
La Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) confirmó que la entidad está registrada en el Régimen Tributario Especial, condición que le permite recibir donaciones bajo ese régimen. Sin embargo, este registro no sustituye la necesidad de informar sobre el origen, la administración y la destinación de los fondos.
Aunque el balance presenta cifras generales, la transparencia de la campaña dependerá también de que la información permita identificar con claridad los recursos disponibles, los compromisos adquiridos y la ejecución de cada proyecto.
Ayuda humanitaria y reconstrucción
En el componente humanitario, la campaña reportó que más de 48.000 personas recibieron asistencia mediante la movilización de más de 5.813 toneladas de ayuda en 80 municipios de ocho departamentos.
En estas labores participaron 166 empresas, entidades y fundaciones, más de 1.250 voluntarios, más de 30 centros de acopio y 24 empresas de transporte.
Para la fase de reconstrucción se anunciaron 27 viviendas en la urbanización Tierra Nueva, en Quibdó, en alianza con la Corporación Organización El Minuto de Dios. También se proyecta reconstruir tres instituciones educativas y tres centros de salud en Cali, con recursos de la Fundación Solidaridad por Colombia.
A estas iniciativas se suman una alianza con Argos, Proconcreto y ACF para desarrollar viviendas destinadas a damnificados, y un proyecto con la organización nu3 para atender a 300 familias en Quibdó mediante un centro integral.
No obstante, el balance divulgado no precisa los montos de inversión ni los cronogramas de ejecución y entrega de las obras anunciadas.
Pineda aseguró que continuará trabajando por las más de 400.000 personas afectadas por el terremoto y rechazó las críticas a su gestión. “Una mentira no va a derrumbar la verdad de lo que yo soy ni de lo que representa”, expresó.
El reto ahora será que la rendición de cuentas permita verificar no solo cuánto se recaudó y dónde permanecen los recursos, sino también cómo se traducirán las donaciones en soluciones concretas para las comunidades afectadas. La publicación del informe constituye un primer paso, pero la confianza pública dependerá de la trazabilidad de los fondos y del cumplimiento de los proyectos anunciados.