La integración con Movistar ampliará el negocio, pero el reto será ejecutar inversiones, extender el 5G y revertir las pérdidas de la operación adquirida.
La integración de Tigo y Movistar abre una nueva etapa para las telecomunicaciones. Millicom, matriz de Tigo, anunció una inversión de 8,5 billones de pesos durante los próximos cuatro años, destinada a modernizar redes, ampliar cobertura y fortalecer infraestructura digital.
El anuncio se suma a los 4,5 billones de pesos que Millicom destinó a adquirir participaciones accionarias en ambas operaciones. La compañía calcula una apuesta de 13 billones de pesos por Colombia, aunque la inversión y adquisición corresponden a conceptos distintos.
La escala cambia con la unión. Según cifras de la Comisión de Regulación de Comunicaciones para el primer trimestre, Claro tenía 43,1 millones de líneas móviles, frente a 23,1 millones de Tigo y cerca de 17 millones de Movistar.
Sumadas, las operaciones de Tigo y Movistar alcanzarían unos 40,2 millones de líneas, frente a los 43,1 millones de Claro. La distancia entre ambos grupos quedaría en aproximadamente tres millones, según los datos de mercado incluidos en la información disponible.

Con esas cifras, Claro conservaría cerca del 45,6% de las líneas y Tigo llegaría al 42,5%. Ambos concentrarían alrededor del 88% del mercado, una estructura que deja a los operadores pequeños con una participación menor en telefonía.
Un mercado más concentrado
WOM registró 5,1 millones de líneas y una participación del 5,44%, pero su base cayó un 30,7% anual. Virgin Mobile sumó 3,3 millones de líneas, tras crecer un 4,1% en el mismo periodo.
Éxito Inversiones contabilizó 2,2 millones de líneas, equivalentes al 2,39% del mercado, con una caída anual del 1,3%. LOV Telecomunicaciones creció un 149,8%, aunque apenas tenía 196.060 líneas; ETB reportó 170.127, un descenso del 28,6%.
El nuevo tamaño también se refleja en los ingresos, aunque las cifras requieren cautela. En 2025, Colombia Móvil, que opera Tigo, reportó 3,1 billones de pesos, mientras Colombia Telecomunicaciones, asociada a Movistar, registró 6,1 billones de ingresos.
La suma de ambas sociedades ronda los 9,3 billones de pesos, por encima de los 5,6 billones de UNE EPM Telecomunicaciones y por debajo de los 16,3 billones de Claro. No equivale, sin embargo, a ingresos consolidados del grupo integrado.
UNE EPM Telecomunicaciones también forma parte del negocio de Tigo. Por eso, sumar sus ingresos a los de Colombia Móvil y Movistar sin revisar operaciones entre compañías podría duplicar conceptos y ofrecer una imagen equivocada del tamaño de la estructura.
Como referencia, los ingresos de Colombia Móvil y Movistar juntos serían un 43% inferiores a los de Claro. La suma de sus activos alcanzaría 20,8 billones de pesos, frente a 27,1 billones de Claro, según los datos financieros aportados.
El principal contraste aparece en la rentabilidad. Movistar registró pérdidas netas de 1,6 billones de pesos en 2025, mientras Tigo obtuvo ganancias de 374.783 millones. La suma simple arroja pérdidas cercanas a 1,2 billones, antes de ajustes contables del grupo.
Por eso, la adquisición no se medirá solo por usuarios, ingresos o cobertura. La compañía deberá demostrar que puede integrar sistemas, reducir costos y mejorar resultados sin deteriorar la calidad del servicio ni trasladar dificultades operativas a los clientes.
La prueba de la inversión
Una parte central del plan será la red. Tigo prevé más de 5.000 ampliaciones de capacidad móvil y 1.100 nuevos sitios de cobertura, para alcanzar 11.500 sitios en 2028; más de 4.000 tendrían tecnología 5G, según la empresa.
Con esa expansión, Tigo espera extender la cobertura 5G de 128 a 324 municipios, conectar a más de 492.000 personas rurales sin internet y mejorar el servicio para tres millones de colombianos. Son metas empresariales, no resultados ya alcanzados.
La inversión responde, según Tigo, al aumento del consumo de datos. La compañía proyecta crecimientos del 13% en 2026 y del 15% en 2027; además, asegura que el tráfico en su red 5G aumentó un 300% durante 2026.
El director ejecutivo de Millicom, Marcelo Benítez, calificó a Colombia como un mercado estratégico y defendió la infraestructura digital como motor de desarrollo. La ejecución del plan permitirá evaluar si el gasto anunciado se traduce en más cobertura y capacidad.
La transición de marca será gradual y, según Carlos Blanco, presidente de Tigo Colombia, tomará entre dos y tres años. Los usuarios no tendrán que cambiar su tarjeta SIM ni sus canales de pago, y la empresa promete evitar interrupciones durante la integración.