El Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030 contempla 334 grandes proyectos por cerca de $535,1 billones.
El Gobierno avanza en la construcción de Patria Milagro, el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, que contempla 334 grandes proyectos por cerca de $535,1 billones. Tras escuchar a las regiones y definir las prioridades, el Ejecutivo deberá llevar la iniciativa al Congreso, donde tendrá tres meses para conseguir su aprobación.
Cada cuatro años, el Plan Nacional de Desarrollo (PND) se convierte en una de las principales apuestas políticas del Gobierno de turno. No se trata únicamente de un documento que reúne promesas de campaña, sino de la hoja de ruta que orienta las prioridades, las inversiones y las metas de la administración durante su mandato. Para Abelardo De La Espriella, el desafío es convertir su propuesta, denominada Patria Milagro, en una ley que defina el rumbo del país entre 2026 y 2030.
El calendario deja poco margen para la improvisación. El Ejecutivo tiene cerca de ocho meses para completar el proceso, desde la construcción de las bases y la participación ciudadana hasta la discusión y aprobación legislativa. Aunque la formulación comienza dentro del Gobierno, su alcance exige coordinación institucional, concertación con las regiones y respaldo del Congreso de la República.
Esta semana, De La Espriella y el director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), Julián Buitrago, pusieron en marcha 12 encuentros regionales para recoger propuestas de la ciudadanía e identificar las necesidades territoriales. La intención es que las principales apuestas de cada región se traduzcan en proyectos concretos dentro de la hoja de ruta nacional.
Buitrago defendió estos espacios como una oportunidad para escuchar a las comunidades y construir un plan que responda a sus problemas. La agenda recorrerá Pereira, Quibdó, Villavicencio, Cúcuta, Popayán, Leticia, Tunja, Medellín, Bogotá, Barranquilla, Ibagué y Cali durante octubre.

Un portafolio de $535,1 billones
Por ahora, el Gobierno tiene identificado un portafolio de 334 grandes proyectos cuyo valor asciende aproximadamente a $535,1 billones. La cifra da una dimensión de la apuesta económica que acompaña a Patria Milagro, pero también plantea el reto de establecer prioridades, articular las iniciativas con el presupuesto y definir metas verificables para su ejecución.
El plan estará estructurado sobre seis ejes temáticos. Sin embargo, el inventario de proyectos deberá integrarse con las necesidades recogidas en los encuentros regionales y con las decisiones fiscales del Gobierno. El reto no consiste solamente en reunir iniciativas, sino en establecer cuáles pueden financiarse, cómo se ejecutarán y qué resultados se esperan durante el cuatrienio.
La participación ciudadana será una de las primeras pruebas del proceso. Las propuestas territoriales deberán pasar de los espacios de diálogo a una planificación que permita identificar necesidades, distribuir inversiones y fijar compromisos concretos.
El calendario que marcará la carrera
La formulación del PND tiene una agenda institucional definida. Antes de terminar octubre, el Gobierno prevé completar la programación cuatrienal del Presupuesto General de la Nación. Para el 3 de noviembre está prevista la presentación ante el Consejo Nacional de Política Fiscal (Confis), seguida del trámite ante el Consejo Nacional de Política Económica y Social (Conpes), el 6 de noviembre.
El 15 de noviembre se entregarían las bases del plan al Consejo Nacional de Planeación, mientras que las audiencias públicas están programadas entre el 18 de noviembre y el 23 de enero de 2027. Durante ese periodo también deberán avanzar la consulta previa y la incorporación de observaciones de los distintos sectores.
El cronograma contempla el envío del concepto del Consejo Nacional de Planeación el 10 de enero de 2027. Posteriormente, el 23 de enero, se prevé remitir el proyecto a los sectores y a la Secretaría Jurídica de la Presidencia para su revisión.
La meta del Gobierno es radicar el proyecto de ley ante el Congreso el 7 de febrero de 2027. A partir de esa fecha comenzará una etapa decisiva: entre el 7 de febrero y el 5 de mayo, el Legislativo tendrá que discutir y aprobar la iniciativa.
El desafío político de Patria Milagro
La construcción del Plan Nacional de Desarrollo exige algo más que cumplir fechas. El Gobierno deberá conciliar sus prioridades con las demandas regionales, la disponibilidad de recursos y las propuestas que surjan durante el trámite legislativo.
Los encuentros ciudadanos pueden aportar legitimidad y ayudar a identificar necesidades, pero su impacto dependerá de que las propuestas se reflejen en proyectos financiables y compromisos medibles. De igual manera, el portafolio anunciado deberá superar la fase de formulación para convertirse en una programación coherente con las capacidades fiscales del Estado.
En el Congreso, además, el Ejecutivo tendrá que defender sus apuestas y conseguir los acuerdos necesarios para que el plan avance dentro del plazo previsto.