Las grietas digitales que amenazan la operación tecnológica del Estado

Por Redacción Acento

El Gobierno alerta sobre fallas, obsolescencia y falta de control en sistemas digitales del Estado, mientras la Fiscalía evalúa posibles responsabilidades por f

Las grietas digitales que amenazan la operación tecnológica del Estado

La infraestructura digital del Estado quedó bajo la lupa tras el informe presentado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella, que advierte sobre un supuesto “colapso de la capacidad tecnológica” heredado de la administración de Gustavo Petro y señala fallas de seguridad, obsolescencia e interoperabilidad en sistemas clave de la administración pública.

La denuncia reseñada en el Libro de la Verdad se concentra en las herramientas misionales del Departamento Administrativo de la Función Pública (DAFP), las cuales operarían con preocupantes niveles de obsolescencia, inestabilidad y falta de interoperabilidad. El foco de la alerta tecnológica radica en tres sistemas críticos:

SIGEP II: Esta plataforma, donde registran sus hojas de vida y declaraciones de bienes más de 1,3 millones de servidores públicos y contratistas, sufre caídas recurrentes que, según el informe de empalme, impiden un control real y efectivo sobre el empleo estatal.

FURAG: El sistema que mide el desempeño institucional opera bajo un esquema de datos autorreportados sin ningún tipo de contrastación independiente en 305 entidades nacionales y 6,099 territoriales, lo que sesga el diagnóstico del funcionamiento de la administración.

SUIT: La obsolescencia de esta herramienta frena la simplificación y digitalización de aproximadamente 65,000 trámites en entes territoriales y 6,000 en el orden nacional.

A este panorama se suman los preocupantes hallazgos en la DIAN, donde se identificaron contratos de software por $310.000 millones que no funcionan y comprometen el recaudo tributario hasta el año 2028, a pesar de que el plan de modernización previo reportó un avance del 95% en el papel.

Manipulación algorítmica y fallas de gestión

Fernando Barbosa, analista político, advirtió que las plataformas digitales y los datos estatales están siendo instrumentalizados políticamente bajo un esquema de manipulación algorítmica que busca imponer narrativas sesgadas de la derecha en la opinión pública. 

En su columna de El Espectador, titulada "Del calambur a la manipulación", Barbosa ofrece una mirada crítica sobre cómo se aborda el colapso digital de las instituciones. 

Señala que la inestabilidad de las plataformas y las fallas operativas reales del aparato estatal corren el riesgo de ser instrumentalizadas políticamente bajo un esquema de manipulación algorítmica y mediática

De acuerdo con su análisis, la distorsión de la realidad operativa del Estado pasa de ser una discusión técnica o un juego de palabras lógico ("calambur") a convertirse en un vehículo para la imposición de narrativas sesgadas de derecha que buscan moldear y condicionar la opinión pública.

Desde esta perspectiva, el "apagón digital" de herramientas críticas como el SIGEP II o el FURAG no es únicamente un síntoma de desgreño gerencial, sino una vulnerabilidad que expone al Estado a la pérdida de su relato institucional ante la ciudadanía.

El expediente sobre el colapso de las plataformas de la Función Pública fue entregado por el presidente De la Espriella y el vicepresidente José Manuel Restrepo a la fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, junto con el procurador Gregorio Eljach y el contralor Carlos Rodríguez

La fiscal Camargo confirmó que el contenido del informe y las denuncias anexas serán objeto de una valoración técnica y jurídica bajo los estándares de rigor probatorio, objetividad e independencia que imponen la Constitución y la ley para determinar si existen méritos suficientes para abrir investigaciones penales formales

Por lo tanto, la existencia de delitos y la asignación de responsabilidades penales individuales por el desgreño tecnológico de la Función Pública es una determinación que actualmente cursa su etapa de valoración en la Fiscalía General de la Nación.

¿Cómo recuperar la soberanía tecnológica?

El Libro de la Verdad no solo diagnostica la crisis, sino que propone una hoja de ruta bajo los principios de Gobierno de la Patria Milagro para restaurar el control técnico de los datos públicos:

1.  Libertad, responsabilidad y mérito: Restablecer con rigor los perfiles y requisitos de formación para cargos directivos y de asesoría tecnológica en el DAFP y otras entidades, combatiendo el favoritismo político.

2.  Verdad y transparencia: Implementar auditorías y procesos de validación independiente de datos para que las cifras del FURAG o el SIGEP no dependan del auto-reporte selectivo de cada entidad.

3.  Romper la dependencia de proveedores únicos: Diseñar pliegos de contratación tecnológica abiertos, competitivos y transparentes que eviten el monopolio del soporte de software y la discrecionalidad técnica.

4.  Austeridad y rigor en la planeación: Estudiar minuciosamente los compromisos plurianuales y simplificar los trámites públicos del SUIT para poner al usuario honesto en el centro del ecosistema digital.