EPM vende TICSA y Odinsa apuesta por conquistar el negocio hídrico mexicano

Por Redacción Acento

EPM libera capital con la venta de TICSA, mientras Odinsa adquiere una plataforma hídrica para crecer en México y América Latina, con alcance regional.

EPM vende TICSA y Odinsa apuesta por conquistar el negocio hídrico mexicano

Grupo EPM vendió TICSA a Odinsa en una operación que redefine prioridades de inversión y abre para Grupo Argos una plataforma especializada en infraestructura hídrica en México, con una nueva apuesta regional.

La operación, anunciada tras cumplir las condiciones contractuales, transfiere el 100% de las acciones de Tecnología Intercontinental, empresa mexicana con 45 años de trayectoria. El comprador busca convertirla en la base de una nueva plataforma regional de aguas especializada.

Para EPM, la venta no representa una salida de los mercados internacionales, sino una decisión de portafolio. El grupo sostiene que reasignará recursos hacia negocios con mayor alineación estratégica y un perfil de riesgo-retorno más favorable para sus inversiones disponibles.

John Maya Salazar, gerente general de EPM y líder del Grupo EPM, explicó que la compañía toma estas decisiones con una perspectiva de largo plazo. Según dijo, el objetivo es concentrar capital y capacidades donde pueda generar mayor valor sostenible.

El precio acordado aporta una referencia concreta sobre el valor de TICSA. EPM reconoció 88 millones de dólares. La cifra puede aumentar hasta 101 millones de dólares, si se cumplen hitos.

La suma adicional corresponde a pagos contingentes sujetos al cumplimiento de condiciones futuras. La estructura también contempla mecanismos de ajuste, mientras los valores acordados quedaron dentro de los rangos de valoración calculados por los asesores financieros contratados externos.

El proceso muestra que la venta no surgió de una negociación improvisada. EPM aprobó la desinversión en 2021, la reactivó a finales de 2023 y convocó a 33 inversionistas estratégicos y fondos de distintos países para buscar alternativas.

De los 33 potenciales interesados, 24 confirmaron la recepción de la información, siete pidieron documentación adicional y cuatro presentaron ofertas no vinculantes. Después, EPM redujo la competencia a tres candidatos y recibió en mayo de 2025 la oferta vinculante seleccionada.

El contrato de compraventa se firmó en septiembre de 2025. El cierre llegó después de obtener la aprobación de la autoridad de competencia mexicana, autorizar cambios de control con clientes y entidades financieras y excluir algunas compañías ajenas al negocio.

El desenlace permite leer la operación desde dos estrategias distintas. EPM libera capital y reduce su exposición a un activo mexicano, mientras Odinsa adquiere una compañía que puede acelerar su entrada a un mercado con necesidades crecientes de infraestructura hídrica.

Grupo EPM mantendrá operaciones en Colombia, Guatemala, El Salvador, Panamá y Chile. La venta de TICSA, por tanto, no modifica su presencia internacional, aunque sí cambia la composición de sus activos y la forma de distribuir recursos entre negocios actualmente.

Una plataforma para el agua

Odinsa no está comprando solamente una empresa operativa. Está construyendo, a partir de TICSA, Odinsa Aguas, una plataforma de inversión enfocada en tratamiento, reúso y desalación, con una mirada regional y proyectos que requieren capital de largo plazo regional.

Jean Pierre Serani, presidente de Odinsa, afirmó que la adquisición consolida el negocio de aguas y cumple una meta del programa ACE 1.0 de Grupo Argos. La apuesta encaja con su estrategia de crecimiento rentable y gestión especializada de activos.

TICSA aporta una base industrial relevante. Según Odinsa, la compañía ha construido 175 plantas en México, Colombia y Chile durante sus 45 años de operación. Sus proyectos tratan un volumen equivalente al servicio de unos nueve millones de personas consolidados.

Entre sus obras figuran las plantas de tratamiento de aguas residuales de Tierra Negra, con capacidad de 1.500 litros por segundo, y Celaya, con 750 litros por segundo. Esas capacidades muestran la escala técnica que ahora incorpora Odinsa al negocio.

El reto está en escalar

La nueva plataforma tendrá dos frentes. El primero será tratamiento y reúso para disminuir la presión sobre fuentes naturales. El segundo será desalación para industrias como minería, especialmente en regiones donde la escasez de agua aumenta los costos y riesgos.

Odinsa también prevé evaluar oportunidades en México, Chile, Perú y Colombia, además de otros mercados con alta demanda de infraestructura hídrica. La expansión dependerá de proyectos con contratos, retornos y estructuras de inversión compatibles con su estrategia de largo plazo.

El movimiento forma parte de una transformación más amplia de Odinsa hacia Grupo Argos Asset Management. Serani señaló que la compañía busca originar oportunidades, atraer capital y operar activos especializados, con la expectativa de explorar plataformas como energía y puertos.

El cierre deja a EPM con experiencia en México, infraestructura hídrica y gestión internacional. Y para Odinsa, abre una plataforma con activos, conocimiento técnico y capacidad de expansión. El resultado dependerá de cuánto valor logre crear cada grupo con la misma compañía.