Las deudas del sector en números rojos y con fallas de suministro, el gremio exige decisiones inmediatas para asegurar la soberanía energética colombiana.
El sector energético colombiano enfrenta una encrucijada crítica en la que la estabilidad operativa y la solvencia financiera caminan sobre una muy delgada cuerda floja. En el marco del 13° Foro Energético de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (ANDEG) realizado en Barranquilla, el gremio térmico encendió las alarmas ante la manifestación de faltantes de energía que amenazan la estabilidad del suministro nacional.
Alejandro Castañeda, presidente ejecutivo de ANDEG, presentó una hoja de ruta estratégica estructurada en seis pilares fundamentales, respaldada por la necesidad de movilizar inversiones por $65 billones en la próxima década para evitar una parálisis en la infraestructura eléctrica y de gas.
La urgencia del sector no responde a proyecciones teóricas lejanas, sino a datos de oferta y demanda que ya muestran estrechez en la capacidad de generación firme. Las estimaciones gremiales señalan que, de no tomarse decisiones regulatorias de fondo, el déficit de energía en firme podría alcanzar un impactante 10% de la demanda para el año 2031.
En esa línea, la petición fundamental al Gobierno Nacional y a las autoridades regulatorias apunta a convocar de manera inmediata una nueva subasta de expansión para el Cargo por Confiabilidad que garantice el abastecimiento en el periodo 2030-2031, esto luego de la reciente mala experiencia vivida con la subasta realizada en el gobierno saliente de Gustavo Petro el pasado 22 de mayo del año en curso.

Reconstruir la certidumbre institucional
El primer eje articulador planteado por ANDEG exige la definición de objetivos claros de seguridad energética mediante la complementariedad de las fuentes de generación, la modernización de los mercados y la eficiencia en la transmisión.
Sin embargo, la materialización de cualquier plan de expansión depende del restablecimiento de la credibilidad y la estabilidad en el marco institucional. Para el gremio, es prioritario garantizar la solvencia técnica y la independencia de entidades como la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), el Ministerio de Minas y Energía, la UPME, la Superservicios y XM, alejando las decisiones normativas de criterios políticos que ahuyentan el capital.
A la par con la estabilidad institucional, el sector privado requiere agilidad en los entornos territoriales. La hoja de ruta destaca la urgencia de dinamizar los trámites de licenciamiento ambiental, el relacionamiento social y la asignación de capacidad en las redes de transporte de electricidad y gas natural. En un entorno global altamente
competitivo por recursos financieros, Colombia necesita enviar señales predecibles que le permitan consolidarse como un destino atractivo para la inversión privada internacional, indispensable para ejecutar las obras de infraestructura que demandan las regiones.
Peligro por asfixia financiera
Más allá de la planificación de largo plazo, el fantasma del desabastecimiento se alimenta de un problema de liquidez en el presente. Andrés Wolff, presidente de la Junta Directiva de ANDEG, advirtió que la seguridad del sistema eléctrico es el motor de la competitividad y que la falta de caja compromete las operaciones logísticas y la compra de combustibles antes de la llegada de choques climáticos como el fenómeno de El Niño.
La viabilidad de las plantas termoeléctricas está amenazada por la acumulación de deudas en la cadena de comercialización.
Los impagos de empresas comercializadoras, con el caso crítico de Air-e Intervenida en la Costa Caribe, generan una severa asfixia financiera. Cifras expuestas en el foro revelan que las obligaciones de la comercializadora en el Caribe, con el mercado superan los $3,3 billones, de los cuales cerca de $2,1 billones corresponden a acreencias directas con los generadores térmicos.
Resolver estos pasivos y garantizar la focalización adecuada de los subsidios es condición sin la cual no habrá liquidez para sostener la generación térmica en momentos de alta demanda.
Desarrollo territorial e integración
Finalmente, la propuesta de ANDEG integra el desarrollo regional a través de proyectos de infraestructura de medición inteligente (AMI), el impulso a las comunidades energéticas y la modernización de las redes de distribución. Para la Costa Caribe, el gremio reitera la necesidad de soluciones estructurales y concertadas entre el Ejecutivo, los gobiernos locales y los agentes del mercado, reconociendo que los cuellos de botella en la región afectan la cadena de pagos nacional.
Las térmicas reiteraron su disposición de trabajar coordinadamente con el Gobierno Nacional para aportar soluciones técnicamente viables. Contar con la disponibilidad de insumos clave como el gas natural y el carbón representa la verdadera póliza de seguro para que la industria, el comercio y los hogares no sufran los costos de un apagón. Las decisiones deben tomarse ahora; el margen de maniobra se ha agotado.