Más de 100 empresas aportaron recursos y bienes para atender la emergencia, mientras el Gobierno prepara una reconstrucción que exigirá inversión pública y priv
El empresariado colombiano convirtió su principal encuentro gremial del año en una jornada de solidaridad. La campaña Empresas Unidas por Colombia, promovida por la ANDI, alcanzó $201.637 millones en aportes para atender la emergencia y respaldar la reconstrucción tras el terremoto.
La cifra, anunciada al cierre del evento en Cartagena, supera ampliamente los balances divulgados durante la semana. El recaudo pasó de $9.100 millones al terminar la primera jornada a más de $50.000 millones antes del cierre definitivo del encuentro empresarial.
Más de 100 empresas participan en la iniciativa, que permanece abierta a nuevas contribuciones. El resultado muestra una respuesta empresarial poco habitual por su velocidad y magnitud, apenas cuatro días después del sismo de magnitud 7,4 que golpeó varias regiones colombianas.
El aporte inicial fue de $2.000 millones, entregados por la ANDI mediante la mitad de los recursos obtenidos por las inscripciones al Congreso. Después comenzaron a sumarse compañías con dinero, alimentos, medicamentos y otros bienes para las comunidades afectadas.

Solidaridad que creció en horas
Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, explicó que la respuesta empresarial tendrá dos frentes. El primero será reunir recursos para la atención humanitaria y, luego, financiar parte de la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto.
El segundo contempla donaciones en especie. Alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad serán canalizados mediante centros de acopio, en coordinación con asociaciones de bancos de alimentos y medicamentos, para atender las necesidades inmediatas de las comunidades damnificadas.
Mac Master defendió que la solidaridad empresarial forma parte de una tradición de respuesta frente a las emergencias. “Cuando Colombia se enfrenta a la adversidad, el sector empresarial está presente. Siempre ha sido así”, afirmó durante el encuentro empresarial.
El dirigente recordó experiencias anteriores en las que el sector privado participó en emergencias nacionales, entre ellas la vacunación contra la covid-19 y el acompañamiento a comunidades afectadas por desastres en Mocoa, Tumaco, La Mojana y San Andrés.
El tamaño del aporte también refleja la disposición de grandes grupos empresariales a asumir una parte de la respuesta. La familia Santo Domingo anunció $100.000 millones, una suma que representa casi la mitad del recaudo total informado hasta el cierre del Congreso.
El resultado adquiere mayor relevancia porque la reconstrucción todavía no tiene una factura definitiva. Los recursos empresariales constituyen una bolsa inicial para aliviar necesidades urgentes y respaldar proyectos posteriores, pero no sustituyen la responsabilidad financiera del Estado colombiano.
El reto ahora es reconstruir
El Gobierno recibió la movilización privada como un respaldo necesario. El vicepresidente José Manuel Restrepo agradeció a los empresarios reunidos en Cartagena y señaló que, después de la atención inmediata, comenzará una reconstrucción de gran magnitud.
Restrepo advirtió que “viene la fase de reconstrucción, y esta fase es significativamente compleja”, debido a que se perdieron decenas de miles de viviendas. También pidió al sector privado mantener sus esfuerzos cuando termine la primera etapa de atención humanitaria.
El mensaje oficial plantea una alianza entre Gobierno y empresas para enfrentar una factura que todavía crecerá. La prioridad inmediata sigue siendo atender a las familias damnificadas, recuperar servicios básicos y garantizar condiciones mínimas antes de ejecutar obras permanentes.
La campaña empresarial tendrá que resolver, además, cómo convertir las donaciones anunciadas en obras verificables. Mac Master explicó que la ANDI