La agenda prioriza la inversión, el comercio, la seguridad y el acercamiento con gobiernos de centroderecha y derecha.
La posesión de la presidenta peruana Keiko Fujimori se convirtió en el primer escenario de diplomacia internacional para el gobierno entrante de Abelardo De La Espriella. Aunque el presidente electo no asistió al acto, una delegación de alto nivel, encabezada por el vicepresidente José Manuel Restrepo e integrada por varios ministros designados, sostuvo una intensa agenda de reuniones bilaterales con mandatarios y funcionarios de la región, con el objetivo de comenzar a delinear las prioridades de la política exterior que asumirá Colombia a partir del 7 de agosto.
Los encuentros dejaron ver dos ejes que marcarán el inicio del nuevo gobierno: el fortalecimiento de las relaciones económicas y comerciales con países aliados y la consolidación de un bloque de gobiernos de centroderecha y derecha que hoy gana protagonismo en América Latina.
Uno de los primeros encuentros fue con el presidente de Paraguay, Santiago Peña. La reunión estuvo enfocada en fortalecer la cooperación económica, atraer nuevas inversiones y estrechar la colaboración en materia de seguridad para enfrentar el crimen organizado. Tras el encuentro, Peña confirmó oficialmente su asistencia a la posesión presidencial de Abelardo De La Espriella en Cali, un respaldo diplomático que se suma a la lista de jefes de Estado que acompañarán el inicio del nuevo mandato.
En Perú, Restrepo también sostuvo un encuentro con la recién posesionada presidenta Keiko Fujimori, a quien felicitó por su llegada al poder y con quien coincidió en la necesidad de fortalecer la cooperación entre ambos países. Posteriormente, se reunió con el vicepresidente peruano, Luis Garraleta, para acordar la reactivación de la agenda bilateral en asuntos como comercio, integración energética, seguridad y desarrollo fronterizo.
Desde el equipo del gobierno electo señalaron que estos acercamientos hacen parte de una política exterior orientada a construir alianzas estratégicas y a impulsar una mayor integración regional desde una perspectiva económica.
La agenda continuó con un encuentro entre Restrepo y el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, otro de los mandatarios que ha mantenido una estrecha relación con De La Espriella durante la transición. La reunión giró alrededor del fortalecimiento de la cooperación bilateral y de los mecanismos de integración regional. Noboa también confirmó su presencia en la ceremonia de posesión del próximo 7 de agosto.

Otro de los encuentros destacados fue con el presidente de Chile, José Antonio Kast. Ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de impulsar estrategias conjuntas para recuperar la inversión, fortalecer el comercio y coordinar acciones contra el crimen organizado, temas que se perfilan como prioridades compartidas entre los dos gobiernos.
En materia económica, la delegación colombiana sostuvo una reunión con la ministra de Economía de El Salvador, María Luisa Hayem. En el encuentro participaron Restrepo y el ministro designado de Comercio, Mauricio Amin, quienes acordaron una hoja de ruta para ampliar el intercambio comercial, abrir nuevos mercados para los productos colombianos y fortalecer la participación de las pequeñas y medianas empresas en el comercio bilateral.
La gira concluyó con un breve encuentro entre Restrepo y el presidente argentino, Javier Milei. Aunque el saludo fue corto, sirvió para ratificar la presencia del mandatario argentino en la posesión presidencial de De La Espriella, reforzando el respaldo internacional que ha venido consolidando el gobierno entrante.
Más allá de los anuncios puntuales, la agenda desarrollada en Lima dejó entrever el rumbo que buscará imprimir la nueva administración a la política exterior colombiana. El énfasis en la apertura económica, la atracción de inversión extranjera, la cooperación en seguridad y el fortalecimiento del comercio regional aparece acompañado por un acercamiento político con gobiernos que comparten una orientación de centroderecha y derecha.
En ese contexto, la posesión de Keiko Fujimori sirvió no solo como escenario protocolario, sino como el primer espacio para proyectar la estrategia diplomática del gobierno de Abelardo De La Espriella antes de asumir formalmente el poder. Las reuniones sostenidas y los compromisos anunciados anticipan una política exterior que buscará fortalecer las relaciones con gobiernos afines ideológicamente, sin perder de vista objetivos concretos en materia de inversión, integración económica y seguridad regional.