Presidente electo fortalece su bloque en el Senado y acelera la búsqueda de mayorías en el Congreso

Por Redacción Acento

Aunque Salvación Nacional tendrá solo cuatro escaños, la estrategia de De La Espriella apunta a construir una mayoría con partidos afines.

Presidente electo fortalece su bloque en el Senado y acelera la búsqueda de mayorías en el Congreso

El presidente electo, Abelardo de la Espriella, dio un nuevo paso para asegurar la gobernabilidad de su administración tras conocerse la conformación definitiva del Senado de la República. El cierre del escrutinio por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) no solo confirmó cuatro curules para el Partido de Salvación Nacional —la colectividad con la que llegó a la Presidencia—, sino que despejó el panorama político con el que iniciará su mandato el próximo 7 de agosto.

La definición de la corporación llega luego de que el CNE resolviera más de 5.000 reclamaciones presentadas tras las elecciones legislativas del 8 de marzo. El proceso, que se extendió durante varios meses, terminó por ratificar la última curul para Salvación Nacional, ocupada por Alejandro Bermeo.

Con ello, el partido del presidente electo estará integrado por Enrique Gómez, Sara Castellanos, Germán Rodríguez y Bermeo, una bancada pequeña en número, pero que adquiere un peso político mayor al convertirse en el núcleo del nuevo gobierno.

Una coalición en construcción

Aunque Salvación Nacional tendrá solo cuatro escaños, la estrategia de De La Espriella apunta a construir una mayoría con partidos afines.

En ese escenario, la futura coalición de gobierno estaría integrada por el Centro Democrático (17 curules), el Partido Conservador (10), Cambio Radical-Alma (7), Ahora Colombia (5) y Salvación Nacional (4), para un total de 43 senadores.

A ese bloque podrían sumarse sectores del Partido Liberal, aunque esa decisión aún no está definida. Del otro lado se ubicará el Pacto Histórico, que con 25 curules más el escaño de oposición de Iván Cepeda seguirá siendo la bancada individual más numerosa del Senado, acompañado por la mayoría de la Alianza Verde y los representantes indígenas.

Esta configuración anticipa que el nuevo Ejecutivo deberá negociar proyecto por proyecto si quiere consolidar mayorías estables.

Rodrigo Lara inicia la operación política

Con ese objetivo, el ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, confirmó que ya comenzaron los contactos formales con los partidos representados en el Congreso para construir una mayoría legislativa.

Según explicó, las conversaciones excluyen a las colectividades que se declararon en oposición y buscan fortalecer la relación entre el Ejecutivo y el Legislativo.

“Un gobierno tiene capacidad de hacer cuando colabora armónicamente con la rama legislativa, es decir, cuando constituye una mayoría”, sostuvo.

Lara insistió en que la estrategia no estará basada en el reparto de ministerios o cargos públicos, sino en acuerdos programáticos.

Incluso anunció que el gobierno implementará un sistema de selección de altos funcionarios mediante mecanismos de ‘cazatalentos’, con el propósito de incorporar perfiles técnicos y profesionales sin trayectoria política tradicional.

Las primeras apuestas por las mesas directivas

El nuevo gobierno también empezó a mover fichas para la elección de las presidencias del Congreso, una decisión clave para definir el rumbo de la agenda legislativa.

Lara expresó públicamente su respaldo al senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, para presidir el Senado, al considerar que reúne las condiciones para liderar la corporación y que ha estado cercano al proyecto político del presidente electo.

Para la Cámara de Representantes, el Gobierno manifestó su apoyo al representante Daniel Briceño, quien también acompañó la candidatura de De La Espriella durante la campaña.

Aunque la elección dependerá de la autonomía del Congreso, el respaldo oficial deja ver las prioridades del nuevo Ejecutivo en la conformación de las mesas directivas.

Gobernabilidad, el principal desafío

La consolidación de la bancada de Salvación Nacional y el inicio de las conversaciones con otros partidos muestran que la prioridad inmediata del presidente electo será garantizar gobernabilidad antes incluso de asumir el cargo.

Sin una mayoría propia en el Senado, De La Espriella dependerá de una coalición amplia y disciplinada para sacar adelante reformas económicas, de seguridad e institucionales que ha anunciado durante la campaña.

El reto será mantener cohesionados partidos con agendas distintas y evitar que el Pacto Histórico, principal fuerza de oposición, logre bloquear las iniciativas más sensibles.

Con la instalación del nuevo Congreso prevista para el 20 de julio, comenzará a definirse si la coalición que hoy se perfila sobre el papel logra convertirse en una mayoría efectiva para acompañar los primeros meses del nuevo gobierno.