El plan de Camacol para reanimar la economía ante el nuevo Gobierno

Por Redacción Acento

Con más de mil constructoras activas, el plan busca reducir el déficit habitacional del país con subsidios eficientes y un menor costo fiscal.

El plan de Camacol para reanimar la economía ante el nuevo Gobierno

El plan de reactivación propuesto por la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), adquiere una vigencia crítica. A menos de un mes del cambio de presidente en Colombia, el gremio busca prender los motores del sector edificador.

El gremio respalda la reactivación basándose en la solidez de sus empresas remanentes. El sector cuenta hoy con 1.093 firmas interesadas en participar activamente en la recuperación del mercado habitacional y el empleo en todo el territorio.

Estas compañías mantienen actualmente un inventario de 2.670 proyectos en ejecución a nivel nacional. Las obras vigentes representan 575.519 unidades habitacionales, las cuales se dividen entre procesos comerciales de preventa y fases activas de construcción estructural.

A pesar de esta fortaleza productiva, el diagnóstico revela un fuerte debilitamiento institucional reciente. Las estadísticas oficiales de Camacol advierten que en los últimos cuatro años se registró una desaparición neta de 425 empresas dedicadas a la vivienda.

Esta reducción del 28% en el tejido empresarial afectó principalmente a los pequeños constructores. Aquellas firmas ubicadas fuera del listado de las 200 más grandes perdieron participación en ventas y redujeron a la mitad su volumen de comercialización interna.

La participación de las constructoras en el segmento de vivienda social también experimentó un leve retroceso. En los últimos cuatro años, la proporción de empresas que lanzan proyectos VIS disminuyó un punto porcentual, pasando del 52% al 51%.

Aun con la contracción, el segmento social muestra niveles de resistencia muy importantes para la economía. A mayo de 2026, un total de 673 empresas desarrollan proyectos VIS, lo que equivale a 1.427 proyectos habitacionales en marcha.

Estas iniciativas sociales agrupan 380.156 unidades habitacionales en las regiones colombianas. De esa cifra global, los reportes gremiales indican que 170.981 viviendas están en etapa de preventa y 209.175 ya se encuentran en fase de construcción.

El presidente de Camacol, Guillermo Herrera, presentó una estrategia económica estructurada para proteger este aparato productivo.. El líder gremial fundamentó la urgencia de esta hoja de ruta en el déficit habitacional actual, que se ubica en 27%.

“La primera decisión que debe tomar el próximo gobierno de Colombia desde el Día Uno es el regreso del programa Mi Casa Ya en una nueva versión”, afirmó en su momento el líder gremial, al presentar la propuesta de cinco puntos clave en el congreso del sector en Barranquilla.

Las cinco claves del plan

El primer eje contempla la reestructuración hacia el programa integral Mi Casa Ya 2.0. Esta nueva versión busca generar un menor costo fiscal para el Estado, logrando al mismo tiempo una mayor cobertura de hogares de menores ingresos beneficiados.

La propuesta plantea que el subsidio estatal promueva la concurrencia de recursos con otras entidades. El esquema busca unir aportes de los entes territoriales y de las Cajas de Compensación Familiar para facilitar el cierre financiero de los compradores.

El segundo punto se enfoca en mitigar el impacto de las tasas de interés. Camacol plantea implementar coberturas financieras orientadas tanto a las viviendas de interés social, VIS, como a los proyectos habitacionales dirigidos a la clase media.

El gremio constructor también considera prioritario recuperar los incentivos al ahorro de largo plazo. Herrera señaló que las recientes reformas tributarias disminuyeron el atractivo de las Cuentas de Ahorro para el Fomento de la Construcción, conocidas técnicamente como cuentas AFC.

Para revertir este desincentivo, el plan propone restablecer los beneficios tributarios originales de las cuentas AFC. También, se plantea diseñar nuevos mecanismos que estimulen el ahorro exclusivo para la adquisición de vivienda de interés social en el territorio nacional.

El cuarto pilar le apuesta a la innovación en los modelos de negocio sectoriales. La estrategia busca crear un marco regulatorio y tributario atractivo para impulsar proyectos destinados exclusivamente a la renta institucional y al arrendamiento especializado de inmuebles.

Asimismo, la propuesta busca canalizar las remesas de los migrantes y la inversión extranjera hacia la compra de vivienda nueva. Camacol considera que este mecanismo puede diversificar las fuentes de financiación y atraer capitales frescos a la economía.

El último punto exige una gestión del suelo ágil y con reglas claras en las regiones. El gremio pide eliminar los cuellos de botella normativos y administrativos que frenan el desarrollo de los proyectos estratégicos de renovación urbana locales.

El presidente de Camacol concluyó que estas cinco políticas permitirán disipar los nubarrones económicos. Según el directivo, la aplicación inmediata de estas medidas ayudará al gobierno entrante a recuperar la confianza de los inversionistas y compradores en el país.