La histórica reforma pensional enfrenta sus semanas más críticas entre la congestión operativa de los usuarios y las futuras decisiones de la alta Corte.
A menos de un mes del cambio de gobierno, el próximo 7 de agosto, el sistema pensional vive días de máxima tensión. El próximo 16 de julio vence el plazo para acogerse a la ventana de oportunidad de traslado de régimen.
Este mecanismo permite el cambio entre fondos privados y el sistema público a los cotizantes que estaban bloqueados por la normatividad anterior. Sin embargo, la recta final coincide con una profunda incertidumbre sobre el futuro legal de la reforma de Gustavo Petro.
La Corte Constitucional tiene en revisión la norma, tras haber suspendido inicialmente sus efectos, dejando abierta la duda de si la avalará o la devolverá al Congreso. En este complejo escenario, miles de colombianos buscan asegurar su traslado antes del vencimiento.
La presión de los usuarios chocó con dificultades tecnológicas en la administradora pública. Asofondos alertó que las plataformas digitales de Colpensiones están presentando fallas constantes y mantenimientos que han impedido el correcto funcionamiento de las operaciones de traslado.
“Esta contingencia se suma a la suspensión total de servicios anunciada por la migración de infraestructura de Colpensiones”, señaló Andrés Velasco, presidente de Asofondos. Los usuarios continúan reportando dificultades para completar sus trámites obligatorios en línea.
La intermitencia tecnológica resulta inoportuna debido a que el trámite no se puede postergar. El balance sectorial a corte del 30 de junio indica que ya se han concretado 158.382 traslados efectivos y más de 281.000 solicitudes de Doble Asesoría.
La ventana de oportunidad aplica solo para las mujeres con más de 47 años y 750 semanas cotizadas. En el caso de los hombres, el requisito exige superar los 52 años de edad y registrar 900 semanas o más en su historial laboral.
“Es importante que los interesados revisen los requisitos y tomen la Doble Asesoría para decidir, de forma informada, si les conviene un posible traslado”, explicó el presidente de Asofondos, al advertir sobre la proximidad de la fecha límite.

El dilema financiero
El gremio de las administradoras privadas defiende que la permanencia en sus fondos suele ser la opción más favorable para la mayoría. Según los análisis actuariales de la asociación, a ocho de cada diez trabajadores les conviene quedarse en el régimen privado.
La agremiación argumenta que en los fondos privados (Colfondos, Porvenir, Protección y Skandia) los ciudadanos pueden pensionarse con menos semanas. Además, aseguran que reciben una mejor devolución de saldos si no logran cumplir los requisitos de ley.
Por el contrario, la masiva migración hacia Colpensiones busca asegurar una pensión bajo el modelo de prima media antes de un fallo adverso de la Corte. Los cotizantes temen que si la reforma se cae, pierdan el derecho a trasladarse de régimen.
El proceso para tramitar el traslado exige cumplir con la Doble Asesoría informativa. Las administradoras agendan una llamada gratuita y sin intermediarios donde entregan al afiliado una proyección objetiva sobre su futuro pensional en ambos regímenes.
Una vez recibida la asesoría de las dos partes, el ciudadano debe radicar la solicitud de traslado definitivo. Este paso debe ejecutarse a más tardar el 16 de julio ante la entidad administradora a la que desea mover sus ahorros.
Ante los problemas en los canales de Colpensiones, Asofondos recomendó a los afiliados habilitados no esperar hasta el último momento. Las oficinas presenciales y páginas web operan al límite de su capacidad por la alta afluencia de solicitantes.
El desenlace de esta jornada de traslados reconfigurará el volumen de afiliados en el sistema. Colpensiones recibirá un flujo billonario de recursos, pero asumirá pasivos pensionales de largo plazo en un entorno institucional que cambiará de rumbo el próximo mes.