“Las siete plagas que Restrepo puso sobre la mesa en el primer empalme transmitido en vivo de la historia colombiana no son metáforas”.
En la Biblia, Noé construyó el arca antes del diluvio. José Manuel Restrepo la armó ocho meses antes de recibirlo. Tenía razón.
El gobierno Petro no entrega un Estado en transición. Entrega un Estado en emergencia. El empalme lo está documentando con una precisión que cuatro años de declaraciones oficiales nunca tuvieron. Y el ministro de Hacienda entrante, Miguel Gómez Martínez, ya le puso nombre al momento: "Aquí hubo una parranda de cuatro años y ahora viene el guayabo".
Le tocó el guayabo a él. Y a todos los colombianos.
Las siete plagas que Restrepo puso sobre la mesa en el primer empalme transmitido en vivo de la historia colombiana no son metáforas. Son cifras. Primera: el Comité Autónomo de la Regla Fiscal registra una deuda pública que supera ampliamente la que reporta el propio Marco Fiscal del Gobierno. Esa brecha no es un error contable. Es la distancia entre lo que el país cree que debe y lo que realmente debe. La deuda pasó de 900 billones de pesos en 2022 a 1.300 billones en 2026. Un bebé que nace hoy en Colombia ya debe 20 millones de pesos.
Segunda: el gasto supera el ingreso en 12 billones de pesos mensuales. El Estado gasta más de un billón al día y recibe 28. La diferencia se cubre con deuda. Tercera: el sistema de salud colapsó. El 90% de los pacientes intervenidos por la liquidación de EPS no tiene acceso a medicamentos.
Cuarta: el programa de madres y padres comunitarios del ICBF no tiene fuente de financiamiento en el anteproyecto de Presupuesto 2027. Quinta: 48 tribunales de arbitramento activos con pretensiones contra el Estado por 18 billones de pesos, el doble de lo que había en 2022.
Sexta: la Agencia Nacional de Tierras ejecutó el 6% de su meta de hectáreas habiendo gastado 2,37 billones de pesos. Séptima: hay riesgo documentado de racionamiento eléctrico. El fin de semana del 28 de junio ya hubo cortes en Bogotá y el Eje Cafetero. Ecopetrol pasó de producir 32 billones de utilidad en 2022 a 9 billones el año pasado. Gómez Martínez lo llamó "un caso de destrucción de valor que debería estudiarse en Harvard".
Germán Ávila, el ministro saliente, respondió que exponer todo esto en público era un "show mediático". El país lo vio. Y en ese intercambio de treinta segundos quedó resumido todo lo que necesitas saber sobre los últimos cuatro años.
Petro gobernó con narrativa. El problema es que la narrativa no paga deudas, no reactiva un sistema de salud, no ilumina una ciudad a oscuras y no devuelve los territorios donde hoy mandan 27.000 integrantes de grupos armados, más que en 2022. La Paz Total no pacificó. Reorganizó.
De La Espriella y Restrepo llegan con promesas de austeridad y control. Ahora saben exactamente qué significa eso. No en abstracto. En billones, en tribunales de arbitramento, en pacientes sin medicamentos y en una empresa bandera que perdió dos tercios de su utilidad en cuatro años.
El Arca de Noé llegó a puerto. Lo que encontró adentro es el verdadero culebrón.