El más reciente informe de Supersociedades revela un fortalecimiento en las rentabilidades corporativas que dinamiza la economía nacional, a pesar de los contra
Las 10.000 empresas más grandes de Colombia registraron ingresos por $1.853 billones y utilidades por $138,1 billones al cierre de 2025. Este músculo financiero demuestra la resiliencia del sector productivo formal.
Según analiza el informe publicado a finales de junio por la Superintendencia de Sociedades, la suma de estos ingresos operacionales equivale al 99,9% del PIB nominal del país, estimado en $1.853 billones para 2025.
El estudio evidencia un robusto fortalecimiento de la rentabilidad empresarial a nivel nacional. Durante el ejercicio de 2025, los ingresos de las organizaciones crecieron un 5%, mientras que las utilidades netas aumentaron un 12,7%.
La eficiencia colectiva también se reflejó en la disminución de pérdidas agregadas, que se redujeron en $7,3 billones. Asimismo, 216 sociedades lograron salir de terreno negativo en comparación con el año inmediatamente anterior.
Desde una perspectiva sectorial, el comercio lideró la concentración de ingresos con $640 billones. Detrás se ubicaron los servicios, con $489 billones, y la manufactura, que aportó un total de $424 billones al balance general.
Juntos, estos tres macrosectores representaron cerca del 84% de la facturación global analizada. En contraste, la minería e hidrocarburos reportó $166 billones, evidenciando un descenso frente a los $193,4 billones registrados durante 2024.
Sectores dinámicos y las brechas regionales
En materia de ganancias, el sector de servicios se coronó como el líder absoluto generando $73,2 billones. Le siguieron la manufactura con $22,2 billones, el comercio con $18,8 billones y el renglón minero-energético con $13,3 billones.
Los servicios no solo ganaron en volumen, sino en rentabilidad, alcanzando un margen neto del 15%. Sus indicadores clave registraron un ROE del 13,2% y un ROA del 6,5%, superando ampliamente a las demás industrias.
La geografía del éxito corporativo mantiene una profunda concentración centralizada en el territorio colombiano. Las empresas domiciliadas en Bogotá y Cundinamarca acapararon $1.046,7 billones, equivalente al 56,5% de los ingresos operacionales del país.
Antioquia conservó el segundo lugar regional con ingresos por $317,9 billones. La costa Caribe se posicionó tercera sumando $195,6 billones, mientras que la región Pacífica cerró el grupo principal registrando ingresos por $157 billones.
Estas cuatro zonas geográficas concentraron la mayor generación de activos, utilidades y facturación general. La disparidad regional sigue planteando desafíos estructurales para el desarrollo equilibrado de los departamentos periféricos de la nación.
El análisis pormenorizado por sectores permite identificar a los líderes que marcan la pauta. En el comercio, Organización Terpel S.A. lideró en ingresos, pero Kopps Comercial S.A.S. se quedó con las mayores utilidades del sector.
Los actores clave del mercado nacional
En el sector manufacturero, la Refinería de Cartagena S.A. obtuvo la mayor facturación. No obstante, la tradicional firma Bavaria y Cía. S.C.A. fue la que reportó las ganancias más altas, alcanzando $3,3 billones.
Por los lados del segmento de servicios, Empresas Públicas de Medellín (EPM) destacó en facturación. Sin embargo, Cenit Transporte y Logística de Hidrocarburos S.A.S. se impuso en rentabilidad neta con $5,1 billones.
Otros sectores estratégicos mostraron liderazgos claros y novedosos dentro del listado. En construcción, Metro Línea 1 S.A.S. se ubicó primero, y en el agropecuario se destacaron AVSA S.A. junto con Avidesa de Occidente S.A..
Más allá de estos liderazgos sectoriales, existe un jugador dominante e indiscutible en Colombia. Ecopetrol S.A. se ratificó como la empresa más grande e influyente de toda la infraestructura económica y empresarial de la nación.
La petrolera estatal encabezó el sector minero-hidrocarburos con ingresos de $100,6 billones. Sus ganancias ascendieron a $9,0 billones, consolidándola como el principal generador de valor e ingresos fiscales para el Gobierno central.
La recolección de estos datos masivos, provenientes de múltiples superintendencias, busca propiciar la transparencia comercial. Convertir cifras corporativas en conocimiento útil resulta vital para la toma de decisiones basada en la evidencia macroeconómica.
El superintendente Billy Escobar destacó que el informe ratifica la solidez del tejido empresarial del país. Quienes evalúan el rumbo macroeconómico local disponen ahora de una base contundente para proyectar inversiones en un mercado corporativo concentrado pero financieramente saludable.