Seguridad, austeridad y crecimiento: los pilares del Plan de Gobierno de De La Espriella

Por Redacción Acento

La propuesta, condensada en 13 puntos durante la campaña, representa un giro frente a varias de las principales políticas impulsadas por Petro.

Seguridad, austeridad y crecimiento: los pilares del Plan de Gobierno de De La Espriella

Con la confirmación de su elección como presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella comienza a preparar la ejecución de un programa de gobierno construido sobre tres ejes principales: recuperar la seguridad, reducir el tamaño del Estado y reactivar el crecimiento económico. La propuesta, condensada en 13 puntos durante la campaña, representa un giro frente a varias de las principales políticas impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro y perfila una administración con una mayor participación del sector privado, un enfoque de autoridad frente al crimen y un ajuste de las finanzas públicas.

El nuevo mandatario llegó a la Presidencia como un outsider de la política tradicional, luego de una trayectoria como abogado penalista y empresario. Su campaña estuvo marcada por un discurso de mano dura, la defensa de principios conservadores y la promesa de reconstruir las instituciones del Estado.

El primer eje de su administración será la seguridad. De la Espriella ha reiterado que pondrá fin a la política de Paz Total, al considerar que no logró reducir la violencia ni debilitar a las organizaciones criminales. En su lugar, propone fortalecer las Fuerzas Militares y la Policía, ampliar las capacidades de inteligencia y priorizar la captura y judicialización de los principales cabecillas de los grupos armados ilegales.

Su programa incluye un plan de choque con una inversión de 10 billones de pesos para la salud.

Dentro de esa estrategia ocupa un lugar central la lucha contra el narcotráfico. Su programa plantea erradicar 330.000 hectáreas de cultivos de coca mediante una combinación de fumigación aérea y erradicación manual, además de intensificar la persecución a las finanzas de las organizaciones ilegales y recuperar el control territorial en las zonas más afectadas por la presencia de grupos armados.

Otro de los frentes prioritarios será la lucha contra la corrupción. El presidente electo ha anunciado una renovación de las cúpulas de varias entidades estatales, entre ellas Ecopetrol, y la creación de un Bloque de Búsqueda contra la Corrupción que dependerá directamente de la Presidencia de la República.

Su propuesta también contempla una reforma profunda al sistema de contratación pública. El objetivo es que, hacia 2030, todos los contratos estatales se tramiten mediante tecnología blockchain, con el fin de garantizar mayor trazabilidad de los recursos públicos, reducir la discrecionalidad y fortalecer los mecanismos de control.

En materia económica, De la Espriella plantea uno de los ajustes más ambiciosos de su programa. Su meta es reducir el tamaño del Estado en al menos una cuarta parte y alcanzar un superávit fiscal primario mediante un recorte cercano a los 70 billones de pesos. La propuesta busca disminuir el gasto público, mejorar la eficiencia administrativa y crear condiciones para reducir la carga tributaria sobre empresas y ciudadanos.

Ese enfoque está acompañado por una visión de mayor protagonismo del sector privado como motor del crecimiento económico, con incentivos para la inversión, el emprendimiento y la generación de empleo.

La salud también aparece entre las prioridades del nuevo Gobierno. Su programa incluye un plan de choque con una inversión adicional de 10 billones de pesos para estabilizar el sistema, mejorar el flujo de recursos hacia las instituciones prestadoras de salud (IPS), fortalecer la red hospitalaria y revisar trimestralmente el valor de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), con el propósito de ajustar la financiación de acuerdo con las necesidades del sector.

En política energética, el nuevo presidente propone revertir una de las principales apuestas del gobierno saliente. Su plan contempla reactivar la exploración y explotación de petróleo y gas, al considerar que estos sectores son fundamentales para garantizar la seguridad energética, mantener la estabilidad fiscal y atraer inversión nacional e internacional.

En conjunto, el programa de gobierno de Abelardo de la Espriella plantea un cambio de rumbo frente a la administración de Gustavo Petro. Mientras el gobierno saliente priorizó la transición energética, la Paz Total y una mayor intervención estatal en distintos sectores de la economía, el presidente electo propone fortalecer la seguridad, reducir el aparato público, impulsar la inversión privada y restablecer el equilibrio de las finanzas públicas.

El reto ahora será convertir esas promesas de campaña en políticas concretas y obtener los consensos políticos necesarios para sacar adelante las reformas que marcarán el inicio de un nuevo ciclo en la política colombiana.