Norte de Santander consolida su perfil político, el bastión que impulsó a De La Espriella

Por Redacción Acento

Este departamento volvió a respaldar mayoritariamente a De La Espriella, ratificando una tradición electoral que en anteriores elecciones favoreció a candidatos

Norte de Santander consolida su perfil político, el bastión que impulsó a De La Espriella

La elección presidencial de 2026 volvió a confirmar una tendencia que se ha consolidado durante la última década: Norte de Santander se mantiene como uno de los principales bastiones de la derecha en Colombia. 

El amplio respaldo obtenido por Abelardo de la Espriella en el departamento no solo lo convirtió en la región donde alcanzó uno de sus mejores desempeños electorales, sino que reforzó el discurso de quienes consideran que esta zona fronteriza seguirá siendo un actor clave en la defensa de un proyecto político basado en la seguridad, el orden institucional y la libertad económica. 

En la segunda vuelta presidencial, Norte de Santander volvió a respaldar mayoritariamente a De La Espriella, ratificando una tradición electoral que en elecciones anteriores favoreció también a candidatos como Iván Duque y al uribismo. 

En Norte de Santander, el preconteo había reportado 602.652 votos para Abelardo de la Espriella y 174.152 para Iván Cepeda. Tras concluir el escrutinio, De la Espriella sumó 322 votos adicionales, alcanzando un total de 602.974 sufragios, mientras que Cepeda agregó 90 votos y llegó a 174.242.

Para distintos dirigentes políticos consultados, el comportamiento de los electores refleja una identidad política marcada por la cercanía con la frontera venezolana y por las preocupaciones frente a la seguridad, la economía y la migración. 

Uno de los aspectos que más destacan los líderes regionales es que el departamento se convirtió en un símbolo de resistencia frente a las propuestas de izquierda. La exsenadora Milla Romero sostuvo que el resultado es consecuencia del rechazo ciudadano a la política de Paz Total, a la situación del sistema de salud y al manejo de la seguridad durante el gobierno de Gustavo Petro. Según afirmó, la experiencia de la crisis venezolana también influyó en la decisión de buena parte del electorado nortesantandereano. 

Desde la campaña de De La Espriella en la región, el diputado Diego González calificó los resultados como una demostración de que Norte de Santander se consolidó como un "muro de contención" frente a los proyectos populistas de izquierda. En su concepto, el respaldo obtenido representa un mandato para impulsar un cambio en asuntos como la seguridad, la economía y la salud, e invitó a otros sectores políticos a sumarse al proyecto del nuevo presidente. 

El triunfo también fue interpretado como una muestra de que el voto presidencial no depende exclusivamente de las maquinarias políticas. El representante a la Cámara Jairo Cristo señaló que el comportamiento de los electores evidenció una movilización ciudadana que superó las estructuras tradicionales y permitió consolidar una mayoría alrededor de la candidatura de De La Espriella. 

Abelardo de la Espriella obtuvo 602.974 votos en Norte.

Sin embargo, la lectura del resultado no es unánime. Desde el progresismo reconocen la contundencia del triunfo de la derecha en Norte de Santander, pero sostienen que la izquierda también mostró avances. El senador electo Martín Carabalí aseguró que el Pacto Histórico incrementó su votación respecto a procesos anteriores y atribuyó la amplia diferencia a una unificación de los distintos sectores de la derecha alrededor de un solo candidato. 

Una visión similar expresó la representante electa Eimy Suárez, quien consideró que el resultado refleja dos fenómenos simultáneos: el crecimiento del proyecto progresista y, al mismo tiempo, una demanda ciudadana por respuestas más contundentes frente a la inseguridad y la reactivación económica. Para la dirigente, el principal reto tras las elecciones es respetar la decisión de las urnas y preservar la confianza en las instituciones electorales. 

El caso de Norte de Santander también confirma una tendencia regional más amplia. Analistas coinciden en que la región andina y los Santanderes fueron determinantes para la victoria nacional de De la Espriella, al consolidar uno de los apoyos más sólidos al candidato de derecha en un escenario de alta polarización política. 

Con este nuevo resultado, Norte de Santander reafirma un perfil político construido alrededor de la defensa de la institucionalidad, la seguridad y la libertad económica. En un departamento marcado por décadas de conflicto armado, narcotráfico y la presión de la crisis migratoria venezolana, el respaldo mayoritario a Abelardo de la Espriella fue interpretado por sus dirigentes como un mensaje claro: la región quiere seguir siendo un territorio firme en defensa de la patria y aspira a que esas prioridades tengan un lugar central en la agenda del nuevo Gobierno.