‘La gran deuda de la Constitución de 1991 es que nunca se desarrolló la autonomía regional’

Por Redacción Acento

El exconstituyente Eduardo Verano de la Rosa sostiene que la elección de Abelardo de la Espriella abre una oportunidad para desarrollar la regionalización.

‘La gran deuda de la Constitución de 1991 es que nunca se desarrolló la autonomía regional’

La elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia para el período 2026-2030 representa, según el exconstituyente y gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, una oportunidad para saldar una de las mayores deudas de la Constitución de 1991: convertir la autonomía regional en una realidad institucional.

A 35 años de la promulgación de la Carta Política, Verano afirmó en entrevista con Acento que el país avanzó en la creación de instituciones como la Fiscalía General, el Banco de la República y la acción de tutela, pero dejó sin desarrollar el modelo de regionalización aprobado por la Asamblea Nacional Constituyente.

Para el dirigente, el centralismo ha impedido que los artículos 306 y 307 de la Constitución, de los cuales fue autor, se traduzcan en entidades territoriales con autonomía política, administrativa y financiera, pese a que ese modelo fue aprobado por consenso durante los debates constituyentes.

"La expectativa es muy grande porque realmente ha habido muy poca voluntad del Gobierno central para lograr avances que están consagrados en la Constitución del año 91, pero que no han tenido un desarrollo legislativo", afirmó el dirigente. 

Deuda pendiente

Verano rechazó la idea de que la llegada de un presidente proveniente del Caribe haga innecesaria la lucha por la descentralización y sostuvo que, por el contrario, el momento debe aprovecharse para institucionalizar un nuevo modelo de Estado.

Explicó que el objetivo no consiste en depender de la voluntad de un mandatario con visión regional, sino en establecer reglas permanentes que permitan administrar el país desde las regiones, con competencias y recursos propios que sobrevivan a los cambios de gobierno.

"A nosotros no nos interesa únicamente tener un presidente que maneje el país con una visión regional. Lo que nos interesa es institucionalizar un modelo gubernamental que para siempre maneje el país con una visión regional", aseguró.

El exconstituyente recordó que la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial tardó dos décadas en ser aprobada y que, aun así, el Congreso dejó sin respaldo financiero las competencias asignadas a las regiones, lo que calificó como uno de los principales obstáculos para avanzar.

Por esa razón anunció que impulsa un segundo Voto Caribe, un referendo que buscará en las elecciones territoriales de 2027 convertir la Región Caribe en la primera entidad territorial regional del país, con gobernador elegido por voto popular y recursos propios.

Según explicó, la iniciativa también pretende aumentar la participación de las regiones en los ingresos corrientes de la Nación y corregir, a su juicio, el desequilibrio que obliga a gobernadores y alcaldes a depender de decisiones adoptadas desde Bogotá.

Verano sostuvo que esa concentración de funciones limita la capacidad de las regiones para ejecutar proyectos de infraestructura, transporte, energía y desarrollo económico, además de mantenerlas sujetas a gestiones permanentes ante el Gobierno nacional para obtener financiación.

“No entiendo cuáles son los argumentos para justificar que es necesario cambiar la Constitución. Esa explicación todavía no se le ha dado al país”.

Recuerdo constituyente

Al evocar la Asamblea Constituyente, Verano describió un proceso marcado por jornadas de hasta veinte horas diarias durante cinco meses, plazo que, recordó, no podía modificarse porque había sido fijado por el mandato ciudadano que dio origen a la nueva Constitución.

Recordó que el país atravesaba entonces una de las etapas más violentas de su historia, con atentados del narcotráfico y esfuerzos por abrir procesos de paz, circunstancias que, afirmó, impulsaron la búsqueda de un nuevo pacto institucional.

También destacó el ambiente de concertación que se construyó entre dirigentes de distintas corrientes políticas, quienes sostenían reuniones previas a las sesiones plenarias para acercar posiciones y perfeccionar los textos que posteriormente serían sometidos a votación.

Entre los avances más importantes de la Constitución mencionó la amplia carta de derechos y la creación de la acción de tutela, mecanismo que definió como la herramienta que permitió convertir esos derechos en garantías efectivas para los ciudadanos.

Verano recordó igualmente el denominado "zoológico" de la Constituyente, como los delegatarios llamaban al archivo donde terminaban las propuestas que no alcanzaban los 37 votos necesarios para ser aprobadas por la Asamblea.

Frente a la posibilidad de convocar una nueva Asamblea Constituyente, consideró que cualquier iniciativa debe responder a una necesidad ampliamente justificada y ajustarse a los procedimientos previstos por la propia Constitución.

"No entiendo cuáles son los argumentos para justificar que es necesario cambiar la Constitución. Esa explicación todavía no se le ha dado al país", manifestó.

A juicio de Verano, la Constitución ha demostrado su capacidad para evolucionar con reformas. Lo que aún falta, aseguró, es cumplir uno de sus principales mandatos: consolidar un Estado descentralizado con regiones dotadas de autonomía y recursos propios.