Colombia vuelve al radar financiero mundial pero con expectativas y cautela simultáneas

Por Redacción Acento

JPMorgan ve oportunidades tras el cambio de gobierno, aunque advierte que ejecutar las reformas dependerá del Congreso y de reducir la polarización.

Colombia vuelve al radar financiero mundial pero con expectativas y cautela simultáneas

La elección de Abelardo de la Espriella produjo un cambio inmediato en la percepción de uno de los mayores bancos de inversión del mundo sobre Colombia. Según JPMorgan, el país recuperó atractivo para los mercados, aunque el verdadero desafío apenas comienza: convertir las expectativas en resultados.

La entidad sostiene que el cambio político abre un escenario más favorable para la inversión privada, la disciplina fiscal y los sectores productivos. Sin embargo, advierte que el estrecho margen electoral obliga a moderar el entusiasmo y mantener cautela sobre la capacidad del nuevo gobierno.

En un informe divulgado tras la segunda vuelta presidencial, JPMorgan presentó la tesis denominada T.I.G.R.E., un marco con el que resume la orientación económica que espera de la próxima administración y sobre el cual redefine su estrategia de inversión en Colombia.

El acrónimo reúne cinco pilares: comercio, inversión, crecimiento, ajuste fiscal y seguridad. Estos elementos representan para el banco un giro respecto al modelo económico del gobierno saliente y explican la mejora en la percepción internacional sobre los activos colombianos.

Sin embargo, la entidad aclara que el optimismo no responde solo al cambio de presidente. La verdadera apuesta consiste en determinar si esas propuestas logran convertirse en políticas públicas mediante acuerdos políticos y respaldo legislativo suficiente.

El informe resume esa incertidumbre con una frase reveladora: Una victoria por un punto sigue siendo una victoria. Pero agrega que un margen tan estrecho modifica el mandato político y aumenta los riesgos de ejecución prácticamente en toda la agenda gubernamental.

Gobernabilidad, variable decisiva

La principal conclusión de JPMorgan es que el riesgo dejó de estar en la dirección de las políticas económicas y pasó a concentrarse en la gobernabilidad. La capacidad para construir mayorías en el Congreso será determinante para cumplir las promesas de campaña.

Ese diagnóstico responde al resultado electoral. Aunque el mercado esperaba un triunfo más amplio, la diferencia final fortaleció a la oposición y anticipa una negociación política más compleja durante los primeros meses del nuevo gobierno.

Según JPMorgan, ese escenario afecta solo las reformas estructurales. Medidas relacionadas con consolidación fiscal, reducción del tamaño del Estado y modernización tributaria dependerán del respaldo legislativo y de la capacidad del Ejecutivo para alcanzar consensos.

En contraste, el banco considera que la agenda de seguridad podría mostrar resultados más rápidos. Varias de las decisiones planteadas por el presidente electo podrían implementarse mediante acciones administrativas sin requerir amplias reformas legales.

El informe identifica este componente como el de mayor convicción dentro del programa presidencial. Medidas contra el narcotráfico, fortalecimiento institucional y cooperación con Estados Unidos aparecen como señales capaces de generar confianza entre inversionistas internacionales.

“La gobernabilidad seguirá siendo la fuente dominante de incertidumbre”. — JPMorgan.

La inversión más allá de la elección

La visión favorable también se refleja en las recomendaciones de inversión. JPMorgan mantiene una posición positiva sobre los títulos de deuda pública colombiana y conserva preferencia por bonos específicos, condicionando nuevas valorizaciones a señales claras de disciplina fiscal.

En el mercado cambiario, la entidad considera que buena parte del optimismo ya estaba incorporado en el comportamiento reciente del peso colombiano. Por ello redujo algunas apuestas, al estimar que la apreciación adicional dependerá menos del resultado electoral que de la ejecución gubernamental.

El banco también mantiene una visión favorable sobre bonos corporativos de Ecopetrol y Bancolombia, al considerar que ambas compañías podrían beneficiarse de un entorno regulatorio más favorable y de una eventual recuperación de la inversión privada.

En renta variable, energía aparece como el sector con mayor potencial. La eventual reactivación de contratos de exploración, el desarrollo de recursos no convencionales y una política energética distinta modificarían las perspectivas de crecimiento de la industria.

No obstante, JPMorgan insiste en que los mercados no otorgarán un voto de confianza indefinido. La continuidad del entusiasmo dependerá de que las primeras decisiones económicas confirmen el cambio de rumbo prometido durante la campaña presidencial.

En otras palabras, el banco considera que Colombia volvió al radar de los inversionistas internacionales, pero aún debe demostrar que puede traducir un cambio político en crecimiento económico sostenible. La gobernabilidad, más que la elección, será el verdadero examen del nuevo gobierno.