“Juro defender la Constitución”: el mensaje en el primer discurso de De La Espriella

Por Redacción Acento

Desde Barranquilla, De La Espriella apareció tras una caravana por las principales vías de la capital del Atlántico y subió al escenario acompañado de su famili

“Juro defender la Constitución”: el mensaje en el primer discurso de De La Espriella

La victoria de Abelardo De La Espriella en la segunda vuelta presidencial no solo lo convirtió, a sus 48 años, en el segundo presidente más joven de la historia reciente de Colombia. También dejó entrever, desde su primer discurso como mandatario electo, cuál será el sello político con el que buscará gobernar: una combinación de llamados a la unidad, promesas de autoridad, defensa de las instituciones y un discurso de confrontación frente a quienes cuestionen el resultado electoral.

Desde Barranquilla, ciudad donde celebró su triunfo ante cientos de seguidores, De La Espriella apareció tras una caravana por las principales vías de la capital del Atlántico y subió al escenario acompañado de su familia y de su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo. Antes de hablar, un video repasó algunos de los episodios más dolorosos de la historia reciente del país, preparando el escenario para un mensaje que mezcló simbolismo, referencias patrióticas y compromisos de gobierno.

“Aquí está su tigre, está su presidente”, fueron sus primeras palabras, retomando el símbolo que convirtió en una de las principales marcas de su campaña.

El mandatario electo presentó su victoria como algo más que un triunfo personal o partidista. “No ha triunfado una candidatura; ha triunfado la voluntad de un pueblo que decidió recuperar su camino. Ha triunfado la verdad, ha triunfado la República”, afirmó, en un intento por darle un carácter histórico al resultado electoral.

Ese tono marcó buena parte de su intervención. De La Espriella sostuvo que el país inicia una “nueva era”, en la que, según dijo, termina el enfrentamiento político y comienza una etapa de servicio al país. Sin embargo, esa invitación a la reconciliación estuvo acompañada de mensajes dirigidos a sus opositores y de advertencias sobre lo que considera amenazas contra la democracia.

Uno de los ejes de su discurso fue la defensa de la Constitución y de las instituciones. “Juro defender la Constitución con extrema coherencia para evitar que la destruyan”, expresó, al tiempo que prometió respeto por la independencia de las cortes y del Congreso.

“Soy formado en las leyes y respetuoso de la independencia de las cortes y del Congreso”, dijo, buscando enviar un mensaje de tranquilidad frente a las preocupaciones que despertó durante la campaña por algunas de sus propuestas sobre el uso de estados de excepción y decretos presidenciales.

En el mismo sentido, aseguró que en su gobierno “no será delito pensar distinto” y que la oposición contará con garantías para ejercer su papel democrático. “Representaré la unión”, afirmó.

No obstante, el discurso también mantuvo el tono confrontacional que caracterizó su campaña. De La Espriella sostuvo que su movimiento no solo derrotó a los partidos tradicionales, sino también a quienes, según él, intentaron intimidar a los votantes en distintas regiones del país.

“No solo hemos vencido a los de siempre, sino a los fusiles que amenazaron en las zonas”, aseguró, sin presentar pruebas específicas sobre esas afirmaciones.

También lanzó un mensaje directo a los grupos armados ilegales y a las organizaciones del narcotráfico.

“Colombia vuelve a tener gobierno”, afirmó, antes de agregar que “la paz verdadera no nace de la impunidad, nace de la justicia”, una frase que resume el enfoque de seguridad que promete implementar desde el próximo 7 de agosto.

Otro de los momentos más significativos llegó cuando se refirió a la política exterior. De la Espriella aseguró que Colombia volverá a ser una democracia respetada internacionalmente y anticipó que no fortalecerá relaciones con gobiernos que, a su juicio, no respeten los principios democráticos.

“No ha triunfado una candidatura; ha triunfado la voluntad de un pueblo”.

Abelardo De La Espriella.

Sin embargo, el tramo más político del discurso estuvo dirigido al presidente Gustavo Petro y a su contendor, Iván Cepeda, luego de que este último anunciara la impugnación de miles de mesas durante el escrutinio.

“Respeten la voluntad del pueblo colombiano”, pidió el presidente electo, al advertir que desconocer el resultado sería desafiar a millones de ciudadanos y no únicamente a su candidatura.

Incluso elevó el tono al afirmar: “Absténganse de desatar un incendio social”, y rechazó la posibilidad de trasladar la disputa electoral a las calles. “No habrá una tercera vuelta”, sentenció, aunque aseguró que la oposición tendrá todas las garantías para ejercer sus funciones.

El discurso también dejó espacio para los compromisos internos de gobierno. De la Espriella destacó el papel que tendrá el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, de quien dijo que “no será una llanta de repuesto, sino el motor” de su administración, en una señal de que buscará darle un protagonismo poco habitual a la Vicepresidencia.

La intervención concluyó con un mensaje cargado de simbolismo. Tras agradecer a su familia, a su equipo de campaña y a la Registraduría, dedicó el triunfo al precandidato asesinado Miguel Uribe y a varios integrantes de su movimiento que murieron durante la campaña.