Abelardo De La Espriella es el ganador de la Presidencia, en el preconteo

Por Redacción Acento

El abogado obtuvo 12,9 millones de votos y derrotó a Iván Cepeda convirtiéndose, en este preconteo, en el nuevo presidente de Colombia.

Abelardo De La Espriella es el ganador de la Presidencia, en el preconteo

Con el boletín 44 de la Registraduría Nacional y el 99,96% de las mesas informadas, el resultado de la segunda vuelta presidencial en Colombia quedó prácticamente definido: Abelardo de la Espriella obtuvo 12.957.471 votos (49,66%) frente a los 12.707.570 sufragios (48,70%) de Iván Cepeda. Una diferencia de apenas 249.901 votos cerró una jornada electoral que comenzó abierta, con cambios en la tendencia durante el escrutinio, y terminó consolidándose de forma progresiva a favor del candidato de Firmes por la Patria.

El desenlace confirma una de las contiendas más reñidas de las últimas décadas, no solo por la estrecha distancia entre los aspirantes, sino por la alta participación y la velocidad con la que el resultado fue inclinándose a medida que avanzaba el preconteo.

De acuerdo con los datos finales del preconteo, con base en las 122.000 mesas instaladas, De La Espriella acumuló 12.957.471 votos frente a 12.707.570 de Cepeda, consolidando una ventaja sostenida desde los primeros cortes del escrutinio. Aunque el inicio del conteo mostró variaciones y ventajas momentáneas para el candidato de izquierda, la tendencia terminó estabilizándose rápidamente a favor del aspirante de derecha.

El triunfo de De La Espriella no solo se explica por el volumen total de votos, sino por la distribución territorial de su respaldo. Su victoria replicó, en gran medida, el comportamiento observado en la primera vuelta del 31 de mayo, cuando ya había mostrado fortaleza en el centro del país y en varias regiones intermedias, mientras Cepeda concentraba su fuerza en la Costa Caribe y en Bogotá.

Uno de los bastiones clave fue Antioquia, donde el presidente electo alcanzó 2,1 millones de votos, superando ampliamente a Cepeda, que obtuvo 1,1 millones. Esta diferencia de un millón de sufragios en uno de los departamentos más poblados del país resultó decisiva para inclinar la balanza nacional.

A Antioquia se sumaron otras regiones estratégicas del oriente y el centro del país. En Norte de Santander, De La Espriella logró 602.000 votos frente a 174.000 de su rival, mientras que en Santander duplicó la votación con 822.000 sufragios frente a 431.000. En el Eje Cafetero también consolidó su ventaja: en Caldas obtuvo 306.000 votos contra 203.000 de Cepeda; en Risaralda, 288.000 frente a 237.000; y en Quindío, 179.000 contra 122.000.

El Tolima siguió la misma tendencia, con 425.000 votos para De la Espriella frente a 299.000 para el candidato del Pacto Histórico. Incluso en el exterior, el ahora presidente electo se impuso con más de 382.000 votos frente a 208.000 de su contendor, un indicador del alcance transnacional de su votación.

Sin embargo, el mapa también refleja límites claros a su expansión. En Bogotá, Cepeda logró una ventaja significativa con 2,2 millones de votos frente a 1,9 millones de De La Espriella, consolidando a la capital como uno de los principales centros de resistencia a su candidatura. Algo similar ocurrió en regiones del suroccidente del país: en Cauca, el candidato de derecha obtuvo 181.000 votos frente a 585.000 de su rival, mientras que en Chocó la diferencia fue aún más marcada, con 33.000 frente a 152.000.

Estas divisiones territoriales confirman un país electoralmente fragmentado, donde las victorias no son homogéneas sino profundamente regionalizadas. El resultado final es, en esencia, la suma de múltiples realidades políticas locales que se expresaron de manera contrastante en las urnas.

El triunfo de De La Espriella, no obstante, aún debe ser ratificado por las comisiones escrutadoras. El proceso inicia a nivel municipal, continúa con el escrutinio departamental previsto para el lunes y culmina con el escrutinio nacional, programado para el martes. Aunque el preconteo ya perfila un resultado definitivo, el procedimiento institucional sigue siendo clave para cerrar formalmente una elección que se definió voto a voto.