El espacio se realizó únicamente con Restrepo, quien aprovechó el escenario para reforzar que sus adversarios son reacios al debate público.
La silla vacía terminó siendo uno de los hechos políticos más relevantes del debate vicepresidencial organizado por Canal 1, Portafolio, Acento Colombia y Vélez por la Mañana. La ausencia de Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, le permitió a José Manuel Restrepo, compañero de fórmula de Abelardo de la Espriella, ocupar sin contradictores un espacio clave a pocos días de la segunda vuelta presidencial.
Aunque los organizadores insistieron en que la invitación se mantuvo abierta hasta última hora, Quilcué nunca confirmó ni descartó su asistencia. En consecuencia, el debate se realizó únicamente con Restrepo, quien aprovechó el escenario para reforzar uno de los mensajes centrales de la campaña de De la Espriella: presentar a sus adversarios como reacios al debate público.
"La democracia es con debate, debate de las ideas y debate de las propuestas", afirmó el exministro de Hacienda al iniciar su intervención. Más adelante fue más contundente al señalar que la ausencia reiterada de Quilcué en distintos escenarios dificulta que los ciudadanos tomen decisiones informadas.
Restrepo aseguró que la candidata vicepresidencial del Pacto Histórico había sido invitada a por lo menos siete espacios similares y cuestionó que no hubiera participado en ninguno de ellos. "Las víctimas son los ciudadanos, porque no pueden tomar decisiones ilustradas", sostuvo.

“La democracia es con debate, debate de las ideas, debate de las propuestas”.
José Manuel Restrepo.
Estrategia de contrastar dos modelos
Sin un interlocutor directo, el debate terminó convirtiéndose en una exposición detallada del programa económico y político de la fórmula De la Espriella-Restrepo.
Cada pregunta fue utilizada por el candidato vicepresidencial para establecer un contraste entre lo que denominó la continuidad del proyecto político de Gustavo Petro —que atribuyó a Cepeda— y la propuesta de su campaña.
En materia fiscal, Restrepo aseguró que el país enfrenta un deterioro de las finanzas públicas derivado del aumento del déficit, el crecimiento de la deuda y la reducción de la inversión privada.
Frente a la posibilidad de nuevas reformas tributarias o de que el Banco de la República financie gasto público, defendió una estrategia basada en cuatro pilares: reducción del gasto estatal, lucha contra la evasión y el contrabando, combate a la corrupción y crecimiento económico mediante la reactivación de sectores como hidrocarburos, minería, construcción y agroindustria. "El mejor ajuste fiscal es crecer", afirmó.
Salud, seguridad y educación
Uno de los momentos más extensos del debate estuvo dedicado a la crisis del sistema de salud. Restrepo planteó un plan de choque por 10 billones de pesos orientado a garantizar el suministro de medicamentos, evitar el cierre de servicios hospitalarios y normalizar los pagos atrasados al personal médico.
Además, aseguró que habría un seguimiento estricto a las EPS para reducir el represamiento de citas, tratamientos y cirugías.
En seguridad, defendió una política basada en el fortalecimiento de la autoridad del Estado, el combate frontal contra el narcotráfico y la minería ilegal, y la creación de bloques especializados contra la extorsión apoyados en tecnología, inteligencia y cooperación ciudadana.
Respecto a la educación, rechazó cualquier descalificación hacia la formación académica y reivindicó el mérito como principio orientador de la política pública.
"La educación sí es el camino", señaló, insistiendo en que el país debe recuperar el valor del esfuerzo académico.
Defensa del fracking y la descentralización
Otro de los temas abordados fue la soberanía energética. Restrepo defendió la exploración no convencional mediante fracking bajo estrictos estándares ambientales y tecnológicos.
Según explicó, la propuesta contempla desarrollar estos proyectos únicamente en áreas previamente definidas, excluyendo ecosistemas estratégicos como páramos, la Amazonía y el Pacífico colombiano.
Asimismo, negó que exista un plan para desmontar entidades públicas o despedir masivamente funcionarios estatales. En cambio, explicó que la propuesta busca trasladar competencias y recursos hacia las regiones mediante una reforma al Sistema General de Participaciones, acompañada de una reducción del tamaño del Estado central.
El debate que no fue
Más allá de las propuestas, el principal efecto político del encuentro estuvo marcado por la ausencia de Quilcué.
En un momento en que las campañas buscan conquistar a los votantes indecisos, la imagen de Restrepo respondiendo durante dos horas a preguntas sobre economía, salud, seguridad y educación contrastó con la falta de representación de la fórmula rival.
Al cierre del encuentro, Restrepo reiteró que seguirá asistiendo a todos los escenarios de discusión pública y extendió nuevamente la invitación a un debate con Quilcué.
"Siempre estaré dispuesto a participar en escenarios como este, porque es en estos escenarios donde se construye democracia", concluyó.
A nueve días de la segunda vuelta, el episodio dejó una conclusión evidente: en la recta final de la campaña, la confrontación de propuestas se convirtió también en una disputa sobre quién está dispuesto a defenderlas cara a cara ante los electores.