La palma exhibe cifras récord y espera señales del próximo gobierno

Por Redacción Acento

El sector analiza seguridad, comercio y estabilidad mientras proyecta producción récord y nuevas inversiones para consolidar crecimiento.

La palma exhibe cifras récord y espera señales del próximo gobierno

El sector analiza seguridad, comercio y estabilidad mientras proyecta producción récord y nuevas inversiones para consolidar crecimiento.


Mientras Colombia concentra su atención en la segunda vuelta presidencial, la agroindustria de la palma de aceite llega al debate nacional desde una posición de fortaleza productiva pocas veces vista en su historia reciente.


El sector enfrenta la coyuntura electoral con cifras récord de producción, expansión de áreas cultivadas, crecimiento del empleo e inversiones en sostenibilidad, aunque también con preocupaciones relacionadas con seguridad, infraestructura y estabilidad institucional.


Para los palmicultores, el resultado de las elecciones tendrá efectos directos sobre la capacidad de mantener el ritmo de crecimiento alcanzado durante los últimos años y consolidar nuevos proyectos de inversión.


La discusión no gira únicamente alrededor de quién ocupará la Casa de Nariño desde agosto, sino sobre las condiciones que encontrará una actividad agrícola caracterizada por inversiones de largo plazo.


En ese contexto, los productores observan con atención las propuestas relacionadas con desarrollo rural, orden público, infraestructura logística, seguridad jurídica y comercio exterior que marcarán el próximo cuatrienio.


Estos temas dominarán buena parte de las conversaciones del 54° Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, que reunirá esta semana en Barranquilla a cerca de 1.200 asistentes entre empresarios, investigadores y delegaciones internacionales.


Récords impulsan confianza


La posición actual del sector está respaldada por resultados históricos. Según Fedepalma, la cadena cerró el 2025 con el mejor desempeño productivo registrado desde el inicio de la actividad en Colombia.


Durante ese año se produjeron 1,93 millones de toneladas de aceite crudo de palma, una cifra récord que consolidó al país como uno de los principales actores de la industria en América Latina.


El resultado fortaleció el peso de la palma dentro de las exportaciones agroindustriales colombianas y confirmó la capacidad del sector para seguir expandiendo su producción en diferentes regiones.


La tendencia positiva continuó durante 2026. Entre enero y abril se produjeron 750.000 toneladas de aceite crudo, equivalente a un crecimiento de 3 % frente al mismo periodo del año anterior.


Según Nicolás Pérez, presidente ejecutivo de Fedepalma, el objetivo ahora es alcanzar por primera vez los dos millones de toneladas al cierre del presente año.


La meta dependerá de factores como el comportamiento climático y la estabilidad de los mercados, aunque el gremio considera que las condiciones actuales permiten mantener perspectivas favorables para la actividad.


Seguridad y elecciones


Pese al buen momento productivo, la principal preocupación de los empresarios sigue estando relacionada con la seguridad en las regiones rurales donde opera la cadena.


Fedepalma ha insistido en que cualquier gobierno deberá concentrarse en tres prioridades consideradas fundamentales para el desarrollo de la actividad: seguridad física, seguridad jurídica e infraestructura.


El deterioro del orden público afecta especialmente a zonas productoras donde persisten fenómenos como extorsión, robo de insumos, bloqueos logísticos, secuestros y ataques contra maquinaria agrícola.


La situación genera inquietud en departamentos donde la palma mantiene una presencia significativa y donde las dificultades de movilidad afectan tanto la producción como la comercialización.


El caso del Catatumbo ocupa un lugar destacado entre las preocupaciones gremiales. Allí, los problemas de seguridad continúan impactando operaciones empresariales y actividades agrícolas en municipios como Tibú.


Para los empresarios, la estabilidad institucional será igualmente importante. La incertidumbre sobre reglas de operación, propiedad de la tierra o marcos regulatorios puede retrasar decisiones de inversión.


Venezuela y expansión


Otro de los asuntos estratégicos para la agroindustria es la evolución del comercio internacional y las oportunidades que puedan surgir en nuevos mercados para las exportaciones colombianas.


Durante el congreso participarán Javier Díaz, presidente de Analdex, y María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, quienes analizarán cambios en comercio exterior y logística internacional.


Uno de los focos de interés será Venezuela. Aunque el país vecino ha recuperado parte de su capacidad productiva, sigue registrando déficit en aceite de palma y demanda importaciones.


Según Nicolás Pérez, Fedepalma observa con interés el restablecimiento gradual de las relaciones comerciales con Venezuela, aunque aclara que los acercamientos permanecen en una etapa exploratoria.


La expectativa depende de que existan reglas claras para pagos, financiamiento y operaciones comerciales. Mientras esos mecanismos no estén plenamente definidos, el sector mantendrá cautela.


La fortaleza de la actividad también se refleja en su expansión territorial. Colombia cerró 2025 con 641.000 hectáreas sembradas, consolidando la palma como el segundo cultivo más grande del país.


El crecimiento reciente estuvo impulsado por cerca de 30.000 nuevas hectáreas, especialmente en Casanare y Norte de Santander, regiones donde continúan desarrollándose proyectos de expansión productiva.


La cadena genera actualmente unos 330.000 empleos, de los cuales cerca de 100.000 son directos. Además, cuenta con 9.300 palmicultores registrados, de los cuales aproximadamente el 80 % son pequeños productores.


A ello se suman inversiones ambientales que oscilan entre tres y cuatro millones de dólares por planta para capturar metano y producir energía. 


Con esos indicadores, la palma llega al debate electoral exhibiendo cifras récord, pero también recordando que su crecimiento dependerá de las decisiones que adopte el próximo Gobierno.