Petro desconoce el preconteo y siembra una crisis institucional la noche del 31 de mayo

Por Redacción Acento

Petro desconoce el preconteo y siembra una crisis institucional la noche del 31 de mayo

Petro desconoce el preconteo y siembra una crisis institucional la noche del 31 de mayo


El presidente Gustavo Petro publicó este domingo en su cuenta de X que no acepta los resultados del preconteo de la primera vuelta presidencial, argumentando irregularidades en el software de la Registraduría. La declaración llega horas después de que Abelardo De La Espriella obtuviera más de 10 millones de votos —el 43,72%— y Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, quedara segundo con el 40,92%, separados por cerca de 660.000 votos con el 99% de mesas informadas.

Petro señaló en X: "El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. Sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado".

La declaración presidencial es institucionalmente grave por varias razones. El preconteo es el mecanismo oficial de la Registraduría Nacional para informar resultados en tiempo real. Cuestionarlo desde la Casa de Nariño, sin que exista aún una reclamación formal ante las autoridades electorales competentes, equivale a sembrar duda sobre un proceso que cuenta con veeduría internacional y que incluye al senador republicano Bernie Moreno como veedor internacional.

Según el boletín número 20 de la Registraduría, con el 99,03% de mesas informadas, De la Espriella suma 10.270.049 votos y Cepeda alcanza los 9.614.016. Ambos candidatos superaron, individualmente, la votación total que obtuvo el propio Petro en la primera vuelta de 2022.

La segunda vuelta está programada para el 21 de junio de 2026. El proceso electoral tiene mecanismos formales de impugnación ante el Consejo Nacional Electoral y el Consejo de Estado. Petro no los activó: optó por X.

El efecto inmediato de la declaración presidencial es político, no jurídico. El preconteo no tiene fuerza vinculante, como el propio Petro reconoce, pero sí la tiene el escrutinio formal. Lo que Petro hizo esta noche no es una impugnación legal: es un mensaje político a su base, en un momento en que Cepeda —su candidato— enfrenta una segunda vuelta con pronóstico adverso.

La lectura de Acento

Petro no está cuestionando un proceso electoral. Está administrando su derrota política. Con Paloma Valencia anunciando apoyo a De La Espriella, y Cambio Radical siguiendo la misma línea, el escenario de segunda vuelta amenaza con ser una coalición amplia de derecha y centro contra Cepeda. Petro lo sabe. Y eligió el ruido antes que las instituciones.