‘Colombia no elige solo presidente sino el modelo político del futuro’

Por Redacción Acento

El expresidente alerta sobre riesgos institucionales, defiende a Paloma Valencia y plantea elección entre libertad económica o control estatal.

‘Colombia no elige solo presidente sino el modelo político del futuro’

El expresidente Álvaro Uribe Vélez asumió la recta final de las elecciones presidenciales como una batalla definitiva por el rumbo político y económico del país. A pocos días de la primera vuelta del 31 de mayo, endureció su discurso y presentó la contienda como una decisión histórica.


En entrevista con Acento Colombia y La Opinión, el exmandatario defendió la candidatura de Paloma Valencia y sostuvo que el debate dejó de centrarse únicamente en nombres o partidos. Según afirmó, lo que realmente está en disputa es el modelo institucional y económico colombiano.


Uribe aseguró que el país enfrenta dos visiones opuestas de Estado. De un lado, explicó, una propuesta basada en libertades económicas, seguridad y fortalecimiento institucional. Del otro, un esquema que, en su criterio, aumentaría el control estatal y reduciría progresivamente el espacio de la iniciativa privada.


“Colombia se está jugando la Constitución”, afirmó el exmandatario al advertir que sectores cercanos al presidente Gustavo Petro y al senador Iván Cepeda buscan modificar el equilibrio entre el Estado y los particulares, afectando instituciones económicas y libertades ciudadanas.


El exjefe de Estado planteó que la discusión no se limita a reformas puntuales. A su juicio, las propuestas impulsadas desde la izquierda buscan transformar la relación entre empresa privada, inversión y Estado, con efectos directos sobre empleo, salud, pensiones y crecimiento económico nacional.


Uribe describió el escenario electoral como una confrontación entre lo que llamó “economía fraterna” y “economía de odio de clases”. Según explicó, la primera promueve inversión, generación de empleo y reducción de cargas tributarias, mientras la segunda castiga al empresario y termina afectando a los trabajadores.


El expresidente insistió en que Valencia representa continuidad ideológica y coherencia política. Recordó que la senadora mantuvo durante años posiciones firmes frente a seguridad, narcotráfico y expansión estatal, incluso en momentos donde estos discursos generaban resistencia dentro del debate público nacional.


“Paloma ha sido firme frente al narcoterrorismo, frente a la corrupción y frente al crecimiento desbordado del Estado”, subrayó Uribe, quien además destacó que la candidata combina carácter político con sensibilidad social y defensa de medidas orientadas a fortalecer empleo e inversión privada.


Seguridad y miedo


La seguridad volvió a ocupar el centro del discurso uribista. El expresidente afirmó que muchas regiones del país viven nuevamente bajo temor por el avance de estructuras criminales, el reclutamiento de menores, las extorsiones y los ataques armados contra la fuerza pública y la población civil.


Uribe citó como ejemplo la situación en el Catatumbo, particularmente en Tibú, donde recientemente se registraron ataques con drones contra tropas militares. Según afirmó, estos episodios reflejan un deterioro de la autoridad estatal y un fortalecimiento progresivo de organizaciones armadas ilegales.


“Sin seguridad no hay paz”, reiteró el exmandatario al recordar que durante años, según dijo, sectores políticos evitaron hablar de orden público mientras privilegiaban exclusivamente discursos relacionados con procesos de paz y negociación con grupos armados ilegales en diferentes regiones colombianas.


Para Uribe, el país atraviesa una etapa donde el miedo amenaza nuevamente la deliberación democrática. Señaló que en algunos municipios existe intimidación contra ciudadanos que piensan diferente y advirtió que cuando el temor reemplaza el debate político, termina debilitándose toda la democracia nacional.


El exmandatario también cuestionó el manejo del reclutamiento infantil por parte de las antiguas Farc. Criticó particularmente a Cepeda por, según dijo, guardar silencio frente a los miles de menores vinculados históricamente por la guerrilla y frente a la violencia actual contra jóvenes colombianos.


Voto decisivo


Aunque reconoció la volatilidad de las encuestas presidenciales, Uribe minimizó su impacto y afirmó que la verdadera medición se encuentra en las regiones. Según sostuvo, existe un “país silencioso” preocupado por empleo, inseguridad y costo de vida que aún no decide completamente su voto.


El exmandatario evitó proyectar escenarios definitivos entre Valencia y Abelardo de la Espriella, pero destacó que la campaña debe concentrarse en convencer a los indecisos mediante propuestas concretas relacionadas con empleo, salud, estabilidad jurídica y recuperación económica.


Uribe defendió especialmente la propuesta de Valencia de normalizar en cien días el suministro de medicamentos y recuperar confianza para la inversión. Según explicó, sin crecimiento empresarial será imposible garantizar recursos suficientes para salud, infraestructura, empleo y sostenibilidad fiscal del país.


También cuestionó que la campaña presidencial haya derivado hacia confrontaciones personales y episodios mediáticos. En ese contexto, criticó la polémica surgida tras el encuentro entre Valencia y Sergio Fajardo, considerando que desvió la atención de los asuntos realmente trascendentales para Colombia.


Uribe insistió además en que el momento político es propicio para que una mujer llegue a la Presidencia. Recordó la influencia de su madre en la defensa de los derechos políticos femeninos y resaltó el liderazgo de millones de colombianas en hogares y espacios laborales.


“Esta elección va mucho más allá de simpatías personales”, concluyó el expresidente al pedir a los ciudadanos reflexionar sobre el futuro institucional y económico del país. Según afirmó, la decisión del 31 de mayo definirá qué tipo de nación heredarán las próximas generaciones colombianas.