Andeg propone incentivos al ahorro eléctrico y mayor participación de autogeneradores para enfrentar posibles restricciones futuras.
La probabilidad de un fenómeno de El Niño durante el segundo semestre de 2026 elevó las alertas del sector energético colombiano, que advierte riesgos de racionamiento por menores lluvias, dificultades financieras y una reducción del margen técnico que respalda la operación del sistema eléctrico nacional.
Las agencias climáticas internacionales estiman una probabilidad del 80% de que el fenómeno se consolide entre junio y agosto. Para septiembre, octubre y noviembre, la posibilidad supera el 95%, mientras crecen también las probabilidades de un episodio fuerte o muy fuerte.
El impacto principal recaería sobre las lluvias que normalmente permiten recuperar los niveles de los embalses antes del verano habitual en Colombia. Ese periodo resulta determinante para garantizar la disponibilidad de agua con la que opera la generación hidroeléctrica durante los primeros meses del año.
“Las agencias también están diciendo que la probabilidad de ocurrencia de ese fenómeno es alta y puede llegar a ser fuerte o muy fuerte, lo cual va a tener una afectación más grande sobre las lluvias”, explicó Alejandro Castañeda, presidente de la Asociación Nacional de Empresas Generadoras (Andeg).
Hoy, Colombia depende de las hidroeléctricas para cubrir la demanda nacional. Cuando los embalses pierden capacidad, las plantas térmicas aumentan su participación. Sin embargo, el parque térmico solo podría abastecer cerca del 55% del consumo total del país.
Riesgo creciente
Andeg señaló que el escenario actual presenta mayores riesgos frente al fenómeno de El Niño de 2023-2024. En ese periodo, el sistema alcanzó niveles históricamente bajos de almacenamiento hídrico, con embalses cercanos al 27%, los menores registrados en tres décadas.
A diferencia del pasado, el sistema eléctrico enfrenta ahora una menor capacidad de respaldo. El llamado colchón de energía firme, que garantiza reservas disponibles para responder ante emergencias o incrementos de demanda, desapareció y actualmente presenta indicadores en niveles críticos.
“Hoy ese colchón no existe y para XM está en rojo, en 2,4%, lo cual quiere decir que tenemos un mayor riesgo de no tener la energía suficiente para aguantar”, aseguró el presidente de Andeg.
El gremio advirtió que el país podría enfrentar riesgos de racionamiento durante el primer y segundo trimestre de 2027 si no se adoptan medidas urgentes para fortalecer tanto las finanzas del sistema como la capacidad operativa de generación eléctrica.
Uno de los principales problemas identificados corresponde a las deudas acumuladas por la intervención de Air-e. Según las empresas generadoras, esas obligaciones ya ascienden a 2,3 billones de pesos y afectan especialmente la liquidez de las plantas térmicas.
De ese total, alrededor de 1,5 billones de pesos corresponden a obligaciones pendientes con agentes térmicos. El sector aseguró que estos recursos equivalen aproximadamente a un mes de compra de combustibles necesarios para operar el parque térmico nacional.
Deudas y combustibles
“La preparación frente a un posible Fenómeno de El Niño exige decisiones oportunas. Garantizar el flujo de recursos hacia las empresas generadoras es indispensable para asegurar la disponibilidad de combustible y la operación confiable del parque térmico”, afirmó Castañeda.
Además de las obligaciones relacionadas con Air-e, las empresas eléctricas reportan deudas por subsidios cercanas a 2,1 billones de pesos. Andeg considera prioritario que el Gobierno normalice esos pagos para evitar presiones adicionales sobre las compañías generadoras y comercializadoras.
El sector también expresó preocupación por el aumento del consumo eléctrico durante los fenómenos de altas temperaturas. Históricamente, la demanda nacional aumenta entre 5% y 7% durante episodios de El Niño, aunque en algunas regiones el crecimiento supera el 12%.
“Por eso es importante generar unos programas de ahorro claros, concretos y con incentivos económicos”, explicó Castañeda. También planteó mecanismos para estimular la reducción voluntaria del consumo energético durante los meses de mayor presión sobre el sistema.
La propuesta contempla que los usuarios no solo obtengan menores facturas por consumir menos electricidad, sino que además reciban compensaciones económicas adicionales por los kilovatios que dejen de utilizar durante los periodos de mayor demanda energética en el país.
Nuevas inversiones
Otra de las recomendaciones de Andeg apunta a incentivar la participación de proyectos de autogeneración industrial. Colombia cuenta hoy con cerca de 2.000 megavatios instalados en sistemas propios de generación, cuyos excedentes podrían apoyar la demanda nacional diaria.
El gremio pidió crear mecanismos económicos que faciliten la venta de esa energía al sistema interconectado. Según las empresas, esa capacidad adicional permitiría aliviar parcialmente la presión sobre las plantas hidráulicas y térmicas durante periodos críticos de baja hidrología.
En paralelo, la Andeg destacó los resultados de la reciente subasta de Obligaciones de Energía Firme realizada por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), el pasado 22 de mayo.
Este proceso permitirá incorporar 4.069,7 megavatios de nueva capacidad efectiva neta desde diciembre de 2029. La expansión incluirá proyectos solares, eólicos y térmicos, entre ellos 2.276,8 megavatios térmicos considerados estratégicos para garantizar la confiabilidad energética del país.
“Colombia necesita seguir enviando señales claras y oportunas para promover nuevas inversiones en generación y garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico en el mediano y largo plazo”, concluyó Castañeda.
