Advierten riesgos para activos colombianos ante posible continuidad política en 2026

Por Redacción Acento

JP Morgan y Alianza coinciden en que la fuerza electoral de cada bloque definirá la reacción de mercados y activos colombianos.

Advierten riesgos para activos colombianos  ante posible continuidad política en 2026

La carrera presidencial colombiana empezó a redefinir las apuestas de inversionistas globales y administradores locales de portafolio. Un análisis de JP Morgan y otro de Alianza coinciden en que el mercado ya descuenta parcialmente un cambio político, aunque persisten riesgos relevantes sobre moneda, deuda y acciones.


El banco estadounidense considera que la contienda presidencial evolucionó rápidamente desde un escenario fragmentado hacia una competencia cada vez más polarizada. Las encuestas muestran al senador Iván Cepeda consolidándose como favorito para la primera vuelta, mientras Abelardo de la Espriella recupera espacio político y Paloma Valencia pierde tracción.


JP Morgan sostiene que Cepeda se acerca a un techo electoral ubicado entre 30% y 40% de los votos válidos. El informe advierte que una votación superior al 42% sería interpretada por el mercado como señal de continuidad política y elevaría la presión sobre activos financieros colombianos.


Riesgo sobre activos


El documento señala que los activos locales todavía lucen costosos frente al panorama político actual. Según la entidad, la prima de riesgo electoral sigue siendo reducida pese al aumento de incertidumbre, situación que deja espacio para movimientos bruscos en el tipo de cambio y la deuda pública.


La entidad recomienda posiciones cortas sobre el peso colombiano frente al real brasileño y el peso mexicano. El análisis sostiene que existen riesgos asimétricos para la moneda colombiana debido a la incertidumbre electoral, la fragilidad fiscal y la volatilidad externa en mercados emergentes durante los próximos meses.


En deuda pública, JP Morgan mantuvo una posición neutral sobre los TES, aunque advirtió posibles movimientos significativos dependiendo del resultado electoral. El informe resaltó que Colombia enfrenta presiones fiscales persistentes y que las calificadoras podrían aumentar nuevamente las alertas sobre sostenibilidad de deuda soberana.


El banco también afirmó que, sin un plan creíble de consolidación fiscal, los diferenciales de deuda podrían acercarse a niveles asociados con emisores de mayor riesgo crediticio. Esa situación aumentaría la vulnerabilidad del país frente a eventuales episodios internacionales de aversión al riesgo y refinanciamiento externo.


La lectura sobre renta variable tampoco resultó favorable. JP Morgan aseguró que observa riesgos asimétricos a la baja para las acciones colombianas y reconoció que actualmente no mantiene títulos locales dentro de sus carteras regionales, utilizando exposición reducida a Colombia para financiar apuestas en otros mercados latinoamericanos.


Aun así, la firma identificó algunas oportunidades puntuales. El informe mantuvo recomendación positiva sobre ciertos bonos de Ecopetrol con vencimientos entre 2032 y 2036, además de una visión favorable sobre títulos de Bancolombia. En acciones, señaló preferencia específica por Éxito frente a otras compañías locales.


Señales de encuestas


El análisis de Alianza coincidió ampliamente con la visión presentada por JP Morgan. La firma local afirmó que la primera vuelta presidencial no será interpretada únicamente por quién avance, sino por la fortaleza política que cada bloque logre consolidar hacia la segunda vuelta.


La firma destacó tres señales consideradas decisivas para inversionistas. La primera corresponde al caudal electoral de Cepeda; la segunda, a la distancia frente al segundo candidato; y la tercera, a la capacidad de consolidación de la oposición alrededor de una candidatura competitiva en segunda vuelta.


Alianza agregó que la participación electoral también será una variable relevante para interpretar el resultado. Tanto JP Morgan como la firma colombiana consideran que una participación más alta podría favorecer a la izquierda, alterando parcialmente las expectativas iniciales de inversionistas y operadores financieros regionales.


La firma local señaló que Cepeda (izquierda) parece acercarse igualmente a su techo electoral de primera vuelta, ubicado entre finales de 30 y comienzos de 40 puntos porcentuales. Paralelamente, identificó un fortalecimiento reciente de Abelardo de la Espriella (derecha dura) y una pérdida de dinamismo político de Paloma Valencia (centro-derecha).


Líneas para mercados


Alianza planteó además algunas “líneas en la arena” que podrían modificar con rapidez el comportamiento del dólar, TES y acciones colombianas. Según el análisis, una votación de Cepeda superior a nueve millones de sufragios encendería alertas inmediatas entre inversionistas y operadores internacionales de portafolio.


El documento añadió que un candidato opositor por debajo de siete millones de votos llegaría debilitado a la segunda vuelta presidencial. En contraste, una oposición cercana a trece millones de votos sería interpretada como señal más favorable para activos locales y percepción de cambio político.


JP Morgan llegó a conclusiones similares desde una óptica estrictamente financiera. El banco sostuvo que una brecha estrecha entre Cepeda y el segundo candidato, junto con una oposición agregada fuerte, probablemente favorecería una reacción positiva tanto para el peso colombiano como para la deuda pública local.


La coincidencia entre ambas lecturas refleja un mercado cada vez más concentrado en las probabilidades de continuidad o cambio político. Con una aprobación presidencial cercana al 40%, superior a otros mandatarios recientes en etapas similares de gobierno, el comportamiento electoral empieza a convertirse en la principal variable financiera del país.