Sacudón en la recta final: empate técnico entre Cepeda y De la Espriella reaviva la disputa por las encuestas

Por Redacción Acento

El sondeo también indica que la derecha vencería al oficialismo en segunda vuelta, en medio de la polémica por las restricciones del Consejo Nacional Electoral

Sacudón en la recta final: empate técnico entre Cepeda y De la Espriella reaviva la disputa por las encuestas

El sondeo también indica que la derecha vencería al oficialismo en segunda vuelta, en medio de la polémica por las restricciones del Consejo Nacional Electoral a Atlas Intel.

 

La campaña presidencial de 2026 entró en su fase más incierta. A pocos días de la primera vuelta, la nueva encuesta de Atlas Intel para Semana agitó aún más el panorama político al mostrar un empate técnico entre el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, y el aspirante de Firmes por la Patria, Abelardo de la Espriella.

 

Según el sondeo, Cepeda obtendría el 38,7% de la intención de voto, mientras De la Espriella alcanzaría el 37,3%. Más atrás aparece la senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, con 14,3%. Muy rezagados quedaron Sergio Fajardo, con 3,8%, y Claudia López, con apenas 1,1%.

 

El estudio confirma dos tendencias que vienen marcando la recta final de la contienda: el crecimiento sostenido de De la Espriella y el debilitamiento progresivo de Valencia. En abril, Atlas Intel ubicaba al abogado barranquillero en 31,5%, lo que significa un ascenso de casi seis puntos en pocas semanas. Valencia, por el contrario, llegó a rozar el 22,9% a comienzos de ese mismo mes y desde entonces ha venido perdiendo terreno.

 

La encuesta también revela un dato políticamente decisivo: el nivel de rechazo. Cepeda registra una imagen desfavorable del 53,4%, considerablemente superior al 41,4% de De la Espriella. Ese indicador ayuda a explicar por qué los escenarios de segunda vuelta continúan siendo complejos para el oficialismo.

 

De acuerdo con Atlas Intel, tanto De la Espriella como Valencia derrotarían a Cepeda en un eventual balotaje. El candidato de Firmes por la Patria obtendría el 50% frente al 41,3% del senador del Pacto Histórico, mientras Valencia vencería con un margen más estrecho: 44,6% contra 41,5%.

 

Los números refuerzan la hipótesis de que el voto opositor podría reagruparse en segunda vuelta alrededor de cualquier candidatura de derecha con posibilidades reales de triunfo. Aunque Cepeda conserva un electorado sólido en primera vuelta, la alta desaprobación del gobierno de Gustavo Petro —que según Atlas Intel llega al 56,7%— sigue apareciendo como el principal obstáculo para la continuidad del proyecto oficialista.

 

El panorama se vuelve aún más complejo al contrastar los resultados de Atlas Intel con otras mediciones divulgadas esta semana. La encuesta de Invamer, publicada por Caracol Televisión y El Espectador, mostraba a Cepeda liderando con mayor comodidad y ganando incluso los escenarios de segunda vuelta. Allí, el candidato oficialista alcanzaba 44,6%, frente al 31,6% de De la Espriella y el 14% de Valencia.

 

Sin embargo, la medición de Guarumo y EcoAnalítica coincidía parcialmente con Atlas Intel al advertir que Cepeda perdería en una eventual segunda vuelta frente a cualquiera de los candidatos de derecha. Esa divergencia entre encuestadoras refleja no solo la volatilidad del electorado, sino también la enorme disputa política por instalar una percepción de victoria en los últimos días de campaña.

 

En la práctica, las encuestas dejaron de ser simples instrumentos estadísticos para convertirse en actores centrales de la contienda. Cada resultado impacta el llamado “voto útil”, las posibles alianzas y el ánimo de las campañas. Mientras el petrismo intenta consolidar la idea de una victoria inevitable, la oposición busca demostrar que todavía existe una mayoría capaz de frenar la continuidad del gobierno.

 

La controversia alrededor de Atlas Intel terminó amplificando todavía más el efecto político del sondeo. La firma había quedado en el centro de una tormenta jurídica después de que la magistrada Fabiola Márquez, cercana al Pacto Histórico, ordenara suspender la publicación de sus encuestas por presuntas irregularidades.

 

La decisión provocó un fuerte choque dentro del Consejo Nacional Electoral. El presidente del tribunal, Álvaro Hernán Prada, cuestionó públicamente que la magistrada actuara de forma individual sin consultar a la sala plena, lo que abrió una grieta interna en el organismo encargado de arbitrar las elecciones.

 

Aunque la medida cautelar quedó suspendida temporalmente tras un recurso interpuesto por la revista Semana, el caso sigue abierto y probablemente no tendrá una decisión definitiva antes de que entre en vigor la veda para publicar encuestas este 24 de mayo.

 

El episodio dejó en evidencia las tensiones políticas y jurídicas que rodean la campaña presidencial. El debate ya no se concentra únicamente en quién lidera la intención de voto, sino también en quién controla las reglas de difusión de la información electoral y qué tan confiables son las instituciones encargadas de garantizar transparencia.

 

A pocos días de las urnas, el escenario permanece abierto y altamente polarizado. Las encuestas muestran un país dividido entre la continuidad del petrismo y una oposición que busca reagruparse alrededor de un candidato competitivo. En medio de sondeos contradictorios y disputas dentro del árbitro electoral, la confianza en el proceso democrático empieza a convertirse en un factor tan decisivo como los propios votos.