El Niño golpea antes de tiempo y crece alerta por posible racionamiento

Por Redacción Acento

Gremios advierten riesgo de déficit en energía y gas, mientras Gobierno reconoce impacto del fenómeno y pide acelerar transición energética.

El Niño golpea antes de tiempo y crece alerta por posible racionamiento

Gremios advierten riesgo de déficit en energía y gas, mientras Gobierno reconoce impacto del fenómeno y pide acelerar transición energética.

Colombia enfrenta una ventana de tiempo limitada para adoptar medidas que garanticen el abastecimiento de energía eléctrica y gas natural antes del impacto pleno del fenómeno de El Niño. Gremios del sector advierten que las condiciones actuales ya muestran señales de presión sobre el sistema energético.


La Asociación Nacional de Empresas de Servicios Públicos y Comunicaciones (Andesco) alertó que en lo corrido de mayo de 2026 se han registrado temperaturas máximas cercanas o superiores a registros históricos en varias regiones. Según el gremio, esto indica que El Niño ya no es una expectativa sino una realidad operativa.


La organización también advirtió que la reducción de las lluvias en meses recientes podría agravar la situación del sistema hídrico, que ya presenta déficit. Esto incrementaría la presión sobre los embalses y elevaría el riesgo de incendios forestales en diferentes zonas del país.


Sistema vulnerable


El país depende en gran medida de la energía hidráulica, que representa entre el 65% y el 70% de su matriz eléctrica. Esta alta participación hace que el sistema sea especialmente vulnerable a periodos de sequía asociados al Fenómeno de El Niño.


En este contexto, Andesco señaló que el sistema energético enfrenta múltiples riesgos simultáneos que podrían materializar escenarios de racionamiento si no se toman decisiones urgentes en materia de abastecimiento, generación y demanda.


El presidente del gremio, Camilo Sánchez, afirmó que el país lleva más de dos años recibiendo alertas sobre esta situación. Sin embargo, sostuvo que varias advertencias no habrían sido atendidas con la suficiente anticipación por parte del Gobierno Nacional.


Según el dirigente, existen al menos cinco factores de riesgo: el fenómeno climático, la falta de energía firme, señales regulatorias adversas, déficit de gas natural, problemas financieros en el sistema y el aumento inesperado de la demanda energética.


Sánchez también cuestionó decisiones estructurales del modelo energético. Señaló que el país ha perdido capacidades de soberanía energética y que decisiones recientes habrían reducido el aprovechamiento de recursos como el carbón en la matriz productiva.


Presión sobre el sistema


De acuerdo con Andesco, la demanda de energía en mayo ha crecido cerca de 7,99% frente al mismo periodo del año anterior. Además, en marzo y abril se ubicó por encima de los escenarios medios proyectados por la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME).


El gremio advirtió que estas cifras refuerzan la necesidad de acciones inmediatas para garantizar el pago de deudas en el sistema, en particular las relacionadas con la empresa Air-e intervenida y su relación con generadores térmicos.


También propuso activar mecanismos regulatorios de respuesta de demanda antes de julio de 2026 y actualizar el plan de abastecimiento de gas natural con escenarios específicos de un Fenómeno de El Niño más severo.


Estas medidas, según el sector, buscan evitar un desbalance entre oferta y demanda en un contexto donde la capacidad de respuesta del sistema eléctrico es limitada ante choques climáticos.


Gobierno y transición


Desde el Gobierno Nacional, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, reconoció que el Fenómeno de El Niño ya está generando efectos en el país, aunque aclaró que su evolución formal aún no ha sido declarada en su fase más crítica.


En un foro del sector minero energético, el funcionario advirtió que el aumento de la demanda y la presión sobre embalses evidencian que la crisis climática dejó de ser un escenario hipotético para convertirse en una realidad operativa.


El ministro también señaló que el contexto internacional, marcado por tensiones energéticas y volatilidad en precios de combustibles, obliga a los países a fortalecer estrategias de prevención y planificación en materia energética.


Palma insistió en que Colombia no puede depender de modelos vulnerables a crisis externas y reiteró la necesidad de avanzar en una transición energética gradual, que no implique interrupciones abruptas en el sector productivo.


El funcionario hizo un llamado a los actores del sector y a las organizaciones sindicales para participar en la construcción de nuevos modelos laborales y energéticos que respondan a los desafíos ambientales y tecnológicos actuales.


El debate entre alertas gremiales y la apuesta gubernamental por la transición se produce en un momento en el que el sistema energético enfrenta presiones simultáneas de demanda, clima y financiamiento, con márgenes de maniobra cada vez más reducidos.