Ghetto Kids, grupo infantil de Uganda nacido entre pobreza y danza, fueron convocados para el espectáculo de medio tiempo.
Mucho antes de captar la atención de escenarios globales, los Ghetto Kids comenzaron bailando en calles polvorientas de Kampala, donde la música y el movimiento se convirtieron en refugio para decenas de niños marcados por la pobreza.
Ese recorrido, construido entre disciplina y resiliencia, llevó a la agrupación infantil ugandesa a una nueva vitrina internacional, gracias a la invitación de Shakira para integrarse al espectáculo de medio tiempo de la final del Mundial 2026.
Actualmente, el colectivo reúne a más de treinta niños y niñas, muchos huérfanos o procedentes de sectores marginados de Uganda. Más que una escuela artística, el proyecto se consolidó como una plataforma educativa y social.
Detrás de la iniciativa está Kavuma Dauda, maestro y filántropo ugandés, quien decidió formar bailarines infantiles para ayudarlos a acceder a educación. Su apuesta convirtió el talento callejero en una herramienta de transformación.
La experiencia personal de Dauda marcó ese propósito. Perdió a su padre cuando era niño, vivió en la calle y logró estudiar gracias al deporte. Con esa historia, prometió apoyar a menores en circunstancias similares.
Todo comenzó con tres niños que no podían pagar matrícula escolar. Dauda les enseñó danza urbana y empezaron a presentarse en calles y competencias locales, usando premios y dinero recaudado para costear estudios.
La visibilidad internacional llegó en 2014 con su aparición en el video Sitya Loss, del cantante ugandés Eddy Kenzo. Desde entonces, su crecimiento digital y artístico fortalecieron su reconocimiento global.
Luego participaron en producciones virales como Marimba Rija y Laissez Passer. En 2023 también sorprendieron en Britain’s Got Talent, donde su energía y precisión escénica captaron atención internacional.
Con presencia en YouTube, Instagram y TikTok, el grupo consolidó una audiencia mundial. Su propuesta combina danza urbana, disciplina y una narrativa de superación que convirtió a Uganda en parte de su identidad.
Ese recorrido los llevó a recibir la invitación de la barranquillera Shakira para integrarse al espectáculo del medio tiempo de la final del Mundial 2026, prevista para julio, una cita que amplió su proyección internacional.