Oviedo propone frenar la estatización y “desactivar” las crisis sociales

Por Redacción Acento

Presentó una agenda centrada en estabilidad económica y fortalecimiento institucional, con propuestas para enfrentar la crisis energética y destrabar el sistema

Oviedo propone frenar la estatización y “desactivar” las crisis sociales

Presentó una agenda centrada en estabilidad económica y fortalecimiento institucional, con propuestas para enfrentar la crisis energética y destrabar el sistema de salud.


En el Gran Debate de las Regiones, realizado en Barranquilla, Juan Daniel Oviedo, fórmula vicepresidencial de Paloma Valencia, presentó una agenda centrada en estabilidad institucional, recuperación económica y fortalecimiento de la seguridad, con un discurso que insistió en enfrentar “las bombas sociales” que, según él, amenazan al país.


Su intervención dejó ver una estrategia orientada a conectar problemas estructurales —salud, informalidad, inseguridad y crisis energética— con una narrativa de gestión técnica y disciplina fiscal, marcando distancia de modelos de mayor intervención estatal.


Uno de los temas donde Oviedo fue más enfático fue el energético. Cuestionó la intervención del Gobierno nacional en empresas como Air-e y Afinia y advirtió sobre el riesgo de una “estatización” del sistema eléctrico en la región Caribe.


“No podemos permitir que la operación eléctrica del Caribe sea estatal”, afirmó.


Su propuesta se basa en fortalecer la operación privada mediante incentivos a la inversión, mejoras en redes y recursos públicos para cubrir las deudas derivadas de subsidios. Para ello planteó destinar dinero del Presupuesto General de la Nación al fondo de solidaridad empresarial de la Superintendencia de Servicios Públicos.


Además, propuso revisar la viabilidad del esquema actual de Air-e y evaluar si debe dividirse territorialmente para mejorar eficiencia. También planteó aumentar el consumo de subsistencia reconocido para los hogares del Caribe, argumentando que las condiciones climáticas de la región hacen insuficientes los parámetros actuales.


El planteamiento refleja una defensa del modelo empresarial privado, pero también el reconocimiento de que las particularidades sociales y climáticas del Caribe requieren soluciones diferenciadas.


En salud, Oviedo enfocó su discurso en la crisis de atención y acceso a medicamentos. Junto con Paloma Valencia, prometió destrabar 10 millones de atenciones represadas en los primeros 100 días de gobierno, incluyendo tratamientos, medicamentos e imágenes diagnósticas.


Según explicó, la estrategia se financiaría inicialmente con tres billones de pesos dirigidos a una compra masiva de medicamentos, recursos que, afirmó, podrían obtenerse tras recuperar la confianza fiscal.


También lanzó advertencias sobre posibles liquidaciones de EPS y el impacto que esto tendría en hospitales y prestadores de servicios, especialmente en regiones con alta dependencia del régimen subsidiado como el Caribe.


El mensaje apunta a capitalizar el descontento ciudadano frente al deterioro del sistema de salud, uno de los temas que más preocupa actualmente a los colombianos.


En seguridad, Oviedo defendió un enfoque que combine autoridad con inteligencia económica y financiera. Aunque respaldó medidas de fortalecimiento de la fuerza pública y más tecnología para enfrentar delitos como la extorsión, insistió en que el objetivo final debe ser garantizar tranquilidad para trabajar y vivir sin miedo.


También coincidió con otros aspirantes en la necesidad de perseguir las finanzas del crimen organizado y controlar las economías ilegales, complementando las acciones policiales con oportunidades sociales para jóvenes.


En materia de empleo e informalidad, el exdirector del Dane propuso un enfoque distinto al tradicional. En lugar de criminalizar la informalidad, planteó “gobernarla” y conectarla con herramientas tecnológicas, acceso a crédito y procesos de capacitación.


Según dijo, millones de personas permanecen en la informalidad no por decisión propia, sino por barreras estatales y exceso de trámites. Su propuesta busca integrar a pequeños emprendedores y trabajadores informales al sistema productivo mediante incentivos y simplificación.


El discurso también tuvo un componente simbólico al advertir sobre la falta de oportunidades para los jóvenes del Caribe, señalando que muchos ven en el mototaxismo una de las pocas salidas económicas posibles.


En educación, Oviedo se apartó de las promesas expansivas y apostó por un mensaje de realismo político. Más que anunciar programas específicos, insistió en la necesidad de asumir las dificultades del país “con seriedad” y construir consensos para enfrentar problemas estructurales como desigualdad, violencia e informalidad.


Su intervención reforzó la idea de que la campaña de Paloma Valencia y Oviedo busca posicionarse como una alternativa de orden institucional y gestión técnica frente al actual Gobierno.


Además, dejó clara una coincidencia con otros sectores del debate: no convocar una constituyente. Para Oviedo, el foco debe estar en resolver los problemas de funcionamiento del Estado antes que abrir nuevas discusiones sobre el modelo político.


En conjunto, sus propuestas muestran una visión que combina defensa de la iniciativa privada, disciplina fiscal y fortalecimiento institucional, con énfasis en recuperar confianza económica y estabilizar sectores golpeados como salud y energía.


Más que una agenda de cambios radicales, Oviedo presentó una narrativa de corrección y estabilización, orientada a responder a las preocupaciones cotidianas de los ciudadanos y a marcar distancia del modelo de intervención estatal promovido por el Gobierno Petro.