Nuevas alianzas sacuden la recta final electoral

Por Redacción Acento

Mientras el clan Char se prepara para oficializar su respaldo a De la Espriella, el excanciller Luis Gilberto Murillo declinó su aspiración presidencial para su

Nuevas alianzas sacuden la recta final electoral

Mientras el clan Char se prepara para oficializar su respaldo a De la Espriella, el excanciller Luis Gilberto Murillo declinó su aspiración presidencial para sumarse a Iván Cepeda.


A menos de un mes de la primera vuelta presidencial del 31 de mayo, el tablero político colombiano comienza a reconfigurarse con nuevas movidas y tensiones en las campañas. Mientras el excanciller Luis Gilberto Murillo declinó su aspiración para sumarse a Iván Cepeda, en la Costa Caribe crece la fractura entre el clan Char y la campaña de Abelardo de la Espriella.


El malestar se desató tras un comunicado de la campaña presidencial en el que se rechazó públicamente cualquier evento político de apoyo promovido desde sectores tradicionales. Aunque el texto no mencionó nombres, en Barranquilla y el Atlántico interpretaron el mensaje como una referencia directa al charismo.


La molestia en el entorno del exsenador Fuad Char Abdala aumentó porque para este sábado ya se organizaba el denominado “Gran Encuentro por Colombia”, previsto en el Country International Hotel de Barranquilla. La actividad reuniría a dirigentes cercanos al alcalde Alejandro Char y líderes políticos del Atlántico alrededor de la candidatura presidencial.


Según fuentes políticas de la región, el encuentro contemplaba tarima y una manifestación pública de respaldo. Sin embargo, tras el comunicado de la campaña de De la Espriella, el evento terminó reducido a un manejo interno y sin exposición pública.


Dentro del charismo consideran que el apoyo político no puede manejarse “por debajo de la mesa” ni ocultarse frente a la opinión pública. Varios dirigentes interpretaron el mensaje como un desplante innecesario hacia una estructura con fuerte capacidad electoral en la región Caribe.


La tensión también expone una dificultad narrativa para De la Espriella. Durante buena parte de la campaña, el candidato ha intentado posicionarse como una figura independiente y distante de las maquinarias tradicionales.


No obstante, en sectores políticos del Atlántico consideran contradictorio recibir apoyos regionales en privado mientras se evita reconocerlos públicamente para preservar una imagen de outsider.


El peso electoral del charismo sigue siendo determinante. En la consulta presidencial de 2022, Álex Char obtuvo más de 707.000 votos, de los cuales cerca de 355.000 provinieron del Atlántico.


Fuentes cercanas a la familia Char señalaron además que dentro del grupo político ya se discute la posibilidad de replantear el respaldo a una candidatura cuyos asesores sostienen reuniones privadas con dirigentes regionales, pero evitan reconocer públicamente esos acercamientos.


Otro movimiento


El movimiento de Luis Gilberto Murillo fortalece el bloque de izquierda alrededor de Iván Cepeda. El exministro y excanciller decidió retirarse de la contienda tras alcanzar un acuerdo programático con el candidato del Pacto Histórico, centrado en inversión para territorios históricamente excluidos, comunidades afro y desarrollo regional.


Murillo presentó su adhesión como una decisión orientada más hacia la construcción de un proyecto colectivo que hacia afinidades ideológicas. En su intervención insistió en la necesidad de cerrar brechas históricas entre el centro del país y regiones como el Pacífico, la Amazonía, la Orinoquia y las zonas de frontera.


La llegada del exfuncionario representa un refuerzo simbólico y político para Cepeda. Murillo aporta experiencia diplomática, reconocimiento internacional y conexión con sectores moderados que podrían ampliar la base electoral del candidato de izquierda en un momento clave de la campaña.


Cepeda, por su parte, aprovechó el anuncio para enviar un mensaje sobre política exterior y soberanía nacional. El candidato aseguró que buscará mantener relaciones constructivas con Estados Unidos, aunque insistió en que Colombia debe actuar como una nación independiente y no subordinada a intereses extranjeros.


La adhesión de Murillo también refuerza la narrativa de unidad que intenta consolidar el Pacto Histórico de cara a la recta final electoral. Desde la campaña consideran que la suma de nuevos sectores políticos podría incluso abrir la posibilidad de una victoria en primera vuelta, un escenario que aún genera debate entre analistas y encuestadoras.


En medio de estas movidas, la campaña entra en una fase de realineamientos acelerados, donde las alianzas regionales y las adhesiones de figuras con peso político comienzan a definir el mapa electoral. A pocos días de las urnas, las campañas buscan ampliar apoyos, consolidar territorios y captar votantes indecisos en una contienda cada vez más polarizada y estratégica.