Defendió -en Barranquilla- una agenda basada en seguridad, alivios energéticos, recuperación económica y reformas en salud, con fuertes críticas al Gobierno Pet
Defendió -en Barranquilla- una agenda basada en seguridad, alivios energéticos, recuperación económica y reformas en salud, con fuertes críticas al Gobierno Petro.
En medio del Gran Debate de las Regiones, realizado en Barranquilla, el pasado martes 5 de mayo, la fórmula vicepresidencial de Abelardo de la Espriella, José Manuel Restrepo, presentó una propuesta de gobierno centrada en tres ejes: recuperación de la seguridad, reactivación económica y fortalecimiento institucional. Su intervención dejó ver un discurso crítico frente al Gobierno de Gustavo Petro y una apuesta por medidas de corte técnico y de autoridad.
Uno de los temas donde Restrepo fue más insistente fue el energético. Advirtió que Colombia se acerca a un posible escenario de desabastecimiento y responsabilizó al actual Gobierno de generar incertidumbre en el sector.
“Hay que evitar a toda costa un escenario de apagón”, afirmó, al tiempo que pidió “menos populismo tarifario y más rigor técnico”.
Su propuesta combina alivios inmediatos para los usuarios del Caribe con medidas estructurales para recuperar la confianza de los inversionistas. Entre ellas, retirar de las facturas el cobro de la opción tarifaria, asumir desde el Estado parte de las inversiones en redes eléctricas y cubrir temporalmente pérdidas del sistema. También defendió una subasta de confiabilidad abierta a distintas tecnologías y un mayor impulso a la generación de gas.
El mensaje apunta a conectar con una de las mayores preocupaciones de la región Caribe: las altas tarifas de energía. Pero, al mismo tiempo, evidencia una visión más cercana a los sectores empresariales y energéticos tradicionales, que han cuestionado la transición energética impulsada por el Gobierno nacional.
En seguridad, Restrepo endureció aún más el tono. Respaldó abiertamente el regreso de la fumigación aérea con glifosato y defendió una política de mano dura contra las economías ilegales.
Según explicó, el país ha dejado de atacar “el problema de raíz”, refiriéndose al narcotráfico y la minería ilegal. Por eso planteó combinar fumigación, erradicación manual, extinción de dominio, persecución financiera y extradición.
El enfoque refleja una ruptura con las estrategias de “paz total” promovidas por el actual Ejecutivo y se acerca a modelos de seguridad más tradicionales, centrados en el control territorial y la presión militar y judicial sobre las estructuras criminales.
Aun así, Restrepo reconoció que la seguridad no puede limitarse a la fuerza pública. Durante el debate coincidió con otros aspirantes en que programas sociales dirigidos a jóvenes, acceso a educación y generación de empleo son fundamentales para evitar que nuevas generaciones ingresen a las economías ilegales.
Precisamente en materia laboral, el exministro defendió una tesis basada en la formalización empresarial. Su propuesta pasa por reducir costos tributarios y regulatorios para incentivar la contratación formal y fortalecer sectores que considera motores de crecimiento: agrotecnología, energías renovables, hidrocarburos, industria 4.0, turismo sostenible y servicios basados en conocimiento.
Restrepo insistió en que el crecimiento económico debe ser el punto de partida para combatir la informalidad, marcando distancia de discursos más enfocados en subsidios o expansión del gasto público.
Otro de los capítulos más fuertes de su intervención fue el de salud. Allí habló de una “crisis humanitaria” y cuestionó duramente la gestión del Gobierno frente al acceso a medicamentos y tratamientos.
Aseguró que el sistema necesita una inyección de 10 billones de pesos y planteó que esos recursos pueden obtenerse de partidas que, según él, fueron mal ejecutadas en la reforma del sistema. También pidió exigir mayor eficiencia a las EPS y garantizar la entrega de medicamentos y cirugías represadas.
Su discurso buscó conectar con las crecientes quejas ciudadanas por fallas en el acceso a servicios médicos, un tema que se ha convertido en uno de los principales frentes de desgaste del Gobierno Petro.
En educación, la propuesta de Restrepo se enfocó en ciencia, tecnología e innovación. Planteó aumentar drásticamente la inversión mediante incentivos fiscales que permitan una mayor participación del sector privado.
Según explicó, el objetivo es pasar de un modelo donde la financiación depende mayoritariamente del Estado a otro en el que las empresas tengan un rol más activo. La apuesta busca fortalecer áreas ligadas a inteligencia artificial, tecnología y economía del conocimiento, en línea con las transformaciones de la llamada quinta revolución industrial.
Finalmente, en corrupción, Restrepo apeló a un discurso de independencia política y fortalecimiento institucional. Propuso reducir la discrecionalidad en la contratación pública, crear un bloque anticorrupción articulado entre Fiscalía, Procuraduría, Contraloría y UIAF, y usar blockchain para hacer trazables los contratos estatales.
Aunque muchas de sus propuestas no son nuevas en el debate político colombiano, su intervención dejó claro el tono que busca imprimir la campaña de Abelardo de la Espriella: una narrativa de autoridad, defensa del sector privado y crítica frontal a las políticas del actual Gobierno.