El billonario vacío que dejó el freno judicial al decreto pensional de Petro

Por Redacción Acento

Gobierno alerta riesgos financieros para Colpensiones, mientras expertos y AFP aseguran que freno judicial protege ahorro de trabajadores colombianos.

El billonario vacío que dejó el freno judicial al decreto pensional de Petro

Gobierno alerta riesgos financieros para Colpensiones, mientras expertos y AFP aseguran que freno judicial protege ahorro de trabajadores colombianos.


El freno del Consejo de Estado al traslado de 25 billones de pesos desde los fondos privados hacia Colpensiones abrió una pregunta que comenzó a inquietar tanto al Gobierno como a millones de afiliados: ¿puede ponerse en riesgo el sistema pensional si esos recursos no llegan al régimen público?


La respuesta divide hoy al Ejecutivo, a los fondos privados, a los gremios y a los expertos en derecho pensional. Y detrás de esa discusión aparece una pelea mucho más profunda sobre quién debe controlar el ahorro pensional de los colombianos.


La controversia estalló después de que el Consejo de Estado suspendiera provisionalmente el artículo central del Decreto 415 de 2026, expedido por el Gobierno de Gustavo Petro para acelerar el traslado de recursos desde las AFP hacia Colpensiones.


El decreto obligaba a los fondos privados a transferir rápidamente el dinero correspondiente a miles de ciudadanos que ya decidieron cambiarse al régimen público, aunque todavía no hubieran consolidado formalmente su derecho a pensionarse.


La orden era ambiciosa. Las AFP debían trasladar el 50% de los recursos en un máximo de veinte días y el porcentaje restante apenas diez días después, moviendo en tiempo récord una suma cercana a los 25 billones de pesos.


Pero el Consejo de Estado concluyó que el Ejecutivo no tendría competencia para ordenar ese traslado anticipado porque la Ley 2381 de 2024 estableció que esos recursos deben permanecer en las administradoras privadas hasta que efectivamente nazca el derecho pensional.


La decisión dejó al Gobierno frente a una nueva encrucijada financiera. Colpensiones recibió afiliados trasladados desde el sistema privado, pero los recursos asociados a esos trabajadores continúan bajo administración de las AFP.


La pelea por los recursos


Dentro del Ejecutivo comenzó inmediatamente la preocupación sobre la sostenibilidad futura del sistema público. Los ministerios de Hacienda y Trabajo advirtieron que Colpensiones podría terminar asumiendo obligaciones crecientes sin contar todavía con todos los recursos correspondientes.


La inquietud se concentra especialmente sobre más de 120 mil colombianos que aprovecharon la ventana de traslado hacia el régimen público impulsada por la reforma pensional promovida por el Gobierno Petro.


Según cálculos oficiales, más de 25.000 de esas personas ya habrían consolidado incluso su derecho pensional, mientras las mesadas comienzan a ser cubiertas desde el sistema público administrado por Colpensiones.


Por eso el Gobierno considera urgente que los fondos privados giren rápidamente esos recursos acumulados, argumentando que las AFP siguen administrando dinero perteneciente a afiliados que ya tomaron la decisión de salir del régimen privado.


Sin embargo, los fondos privados sostienen una posición completamente distinta. Asofondos insiste en que el ahorro continúa siendo propiedad exclusiva de los trabajadores hasta que efectivamente se configure la pensión.


Para las AFP, anticipar el traslado de recursos podría abrir un riesgo aún mayor: utilizar dinero de trabajadores activos para financiar obligaciones corrientes del sistema público antes de tiempo, debilitando la protección individual del ahorro pensional.


Esa tesis fue respaldada por expertos en derecho laboral y seguridad social. Académicos sostienen que precisamente el objetivo de la ley era impedir que los aportes individuales terminaran cubriendo déficits o pasivos inmediatos del sistema público.


Juristas explican que el modelo administrado por Colpensiones funciona bajo lógica de reparto, donde los recursos disponibles financian prestaciones actuales. En contraste, las AFP operan bajo esquemas de ahorro individual acumulado e invertido.


Ahí aparece el centro del debate. Para algunos sectores, el traslado masivo inmediato fortalecería financieramente a Colpensiones. Para otros, podría terminar debilitando el ahorro pensional de trabajadores que todavía no cumplen requisitos de jubilación.


¿Hay riesgo de colapso?


Aunque el Gobierno alertó sobre posibles impactos financieros, expertos consultados insisten en que la suspensión provisional no pone en riesgo inmediato la sostenibilidad del sistema pensional colombiano.


De hecho, varios especialistas consideran que permitir el traslado anticipado sí podría generar un riesgo estructural mayor, porque incorporaría prematuramente recursos privados al flujo corriente de gasto del sistema público.


El profesor de derecho laboral Diego Valdivieso sostuvo que la decisión judicial se ajusta precisamente al diseño contemplado por la reforma pensional aprobada por el propio Gobierno y el Congreso.


Según esa interpretación, los recursos solo deberían migrar hacia Colpensiones una vez el afiliado efectivamente cumpla edad, semanas y condiciones para consolidar jurídicamente el derecho a pensionarse.


El temor de algunos expertos es que si el traslado se acelera masivamente antes de tiempo, el sistema público termine dependiendo cada vez más de recursos frescos provenientes de trabajadores todavía activos para sostener obligaciones inmediatas.


Por eso la discusión dejó de ser solamente jurídica. En realidad, abrió una disputa mucho más política sobre el futuro financiero del modelo pensional colombiano y el control de uno de los mayores bolsillos de ahorro del país.


Desde el sector empresarial también respaldaron la decisión del Consejo de Estado. Natalia Gutiérrez afirmó que la medida protege la institucionalidad y evita que los recursos pensionales sean utilizados anticipadamente por vía reglamentaria.


Mientras tanto, el Gobierno busca alternativas jurídicas y financieras para evitar que el nuevo esquema pensional arranque con tensiones de caja y crecientes presiones fiscales alrededor de Colpensiones.


Por ahora, el sistema no parece estar al borde de un colapso inmediato. Pero la pelea dejó al descubierto algo mucho más sensible: la reforma pensional comenzó su camino atrapada entre dudas fiscales, choques institucionales y una batalla silenciosa por el control del ahorro de millones de colombianos.