Ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, Colombia necesita urgentemente que entren en operación los proyectos de gas pendientes. En el último fenóme
En el último fenómeno de El Niño, el 30% del país enfrentó esa situación con gas natural, energía que suple el hueco que dejan las hidroeléctricas en épocas de sequía.
El Congreso Naturgas 2026, celebrado esta semana en el Centro de Convenciones de Cartagena de Indias, dejó un mensaje claro: Colombia tiene el diagnóstico, tiene las herramientas, pero le falta decisión y velocidad.
La voz que más resonó fue la de Rodolfo Anaya Abello, presidente del Grupo Vanti, quien trazó con precisión quirúrgica los cuatro frentes que el sector no puede seguir postergando.
Recuperar la molécula nacional con contratos de largo plazo a precios competitivos. Hacer competitivo el Gas Natural Licuado (GNL) importado y abrir —con seriedad— la discusión del gas venezolano.
Definir tarifas de transporte que permitan planear e invertir y aprender a anticiparse al Fenómeno del Niño en lugar de reaccionar como si cada vez fuera la primera.
“El gas natural es la #EnergíaEsencial que mueve hogares, industria y transporte en Colombia. Protegerlo y hacerlo competitivo es cuidar el futuro del país”, escribió Anaya. Y el congreso lo respaldó con datos.

Luz Stella Murgas, presidenta de Naturgas, alertó desde Cartagena que ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño —que el Ideam prevé con fuerza para el segundo semestre de 2026— el país necesita urgentemente que entren en operación los proyectos de gas pendientes.
En el último fenómeno de El Niño, el 30% del país enfrentó esa situación con gas natural, energía que suple el hueco que dejan las hidroeléctricas en épocas de sequía.
El panorama de suministro también preocupa. Hoy, el 21% del gas que consume Colombia es importado, consecuencia directa de la ralentización exploratoria bajo el gobierno Petro.
Y el conflicto en el golfo Pérsico ya impactó los precios internacionales: antes del conflicto, el gas europeo (TTF) rondaba los 10 dólares; llegó a un pico de 21 y cerró la semana pasada cerca de los 15 dólares.
En materia de Venezuela, Murgas fue prudente. Aunque las licencias generales otorgadas dan buenas señales, no son suficientes para generar la confianza inversionista que permita traer gas venezolano de forma ágil.
Sobre el horizonte de mediano plazo, el proyecto Sirius —el mayor descubrimiento costa afuera del país— avanza, pero con la licencia ambiental como cuello de botella.
El presidente encargado de Ecopetrol, Juan Carlos Hurtado, señaló que la ruta crítica es precisamente esa licencia, para la cual deben cerrarse consultas previas con 120 comunidades, proceso que ya lleva un avance del 50%.
Si todo marcha según lo planeado, la primera producción de Sirius llegaría en 2030, con una capacidad de 470 millones de pies cúbicos diarios por una década —suficiente para devolverle a Colombia su autosuficiencia energética.
El congreso cumplió sus 30 años con un sector sobrediagnosticado y con las soluciones sobre la mesa. Lo que falta, como dijo Anaya, es sumar voluntades. Tenemos CREG sólida, tenemos infraestructura, tenemos proyectos. Ahora necesitamos decisión y velocidad.