La salida temporal de Ricardo Roa por investigaciones reabre cuestionamientos sobre gobierno corporativo en Ecopetrol.
La salida temporal de Ricardo Roa por investigaciones reabre cuestionamientos sobre gobierno corporativo en Ecopetrol.
La estatal Ecopetrol enfrenta un nuevo episodio de incertidumbre tras la salida temporal de su presidente, Ricardo Roa, en medio de investigaciones judiciales que han puesto en entredicho su continuidad.
La Junta Directiva aprobó un esquema de vacaciones y licencia no remunerada, que se extiende desde el 7 de abril hasta el 28 de junio, una decisión que ha sido interpretada por sectores críticos como una salida ambigua.
Roa enfrenta procesos por presunto tráfico de influencias y violación de topes electorales en la campaña presidencial de Gustavo Petro, un caso que ya había sido advertido por el Consejo Nacional Electoral.
El organismo electoral determinó que la campaña superó los límites de financiación en más de $5.300 millones, un antecedente que hoy sirve de base para las investigaciones penales que adelanta la Fiscalía.
La decisión de no apartarlo de forma definitiva ha generado críticas desde distintos sectores. El exsenador Jorge Enrique Robledo calificó la medida como un intento de “maquillar” una situación que, a su juicio, exige una renuncia.
En la misma línea, el exministro Juan Camilo Restrepo advirtió sobre el impacto reputacional para la compañía, al considerar que la permanencia de Roa, incluso bajo licencia, prolonga la incertidumbre sobre la gobernanza corporativa.
Mensaje del encargado
En este contexto, el presidente encargado Juan Carlos Hurtado buscó enviar un mensaje de estabilidad al asegurar que su gestión estará guiada exclusivamente por la Junta Directiva y el plan estratégico vigente.
“Me debo a la Junta”. Hurtado señaló que las decisiones en la compañía responden a órganos colegiados y no a intereses individuales, en un intento por desmarcar la gestión operativa de la controversia política.
El directivo también confirmó que no ha tenido contacto con Roa desde su salida, y que su prioridad será garantizar la continuidad de las operaciones, en un entorno marcado por volatilidad en precios y presión sobre inversiones.
En el plano estratégico, Hurtado reiteró que el plan financiero está en revisión permanente y dejó abierta la puerta a ajustes, incluyendo decisiones sobre activos internacionales como el Permian y posibles oportunidades en Venezuela.
Gobernanza en debate
El episodio reabre el debate sobre la independencia y estándares de gobierno corporativo en la principal empresa del país, responsable de una parte sustancial de los ingresos fiscales y la balanza energética.
Para analistas, la fórmula adoptada por la Junta evita una ruptura abrupta, pero no resuelve el problema de fondo: la credibilidad de la dirección en medio de investigaciones que avanzan en la justicia ordinaria.
El trasfondo es también político. El presidente Petro ha defendido indirectamente a Roa y cuestionado presiones externas, lo que introduce un elemento adicional de tensión entre gobierno, mercado e institucionalidad.
La audiencia clave del proceso penal marca un punto de inflexión. Si Roa no acepta cargos, el caso avanzará hacia juicio, prolongando un escenario que ya impacta la percepción de riesgo y la confianza en la compañía.
En un entorno de transición energética y retos fiscales, la estabilidad de Ecopetrol es estratégica. La interinidad en su liderazgo, sin una definición clara, plantea interrogantes sobre el rumbo y la solidez institucional.