Menos desempleo, más dudas: el mercado laboral bajo la lupa

Por Redacción Acento

Caída del desempleo convive con señales de precariedad, menor empleo formal y fuerte peso del sector público en la generación laboral.

Menos desempleo, más dudas: el mercado laboral bajo la lupa

Caída del desempleo convive con señales de precariedad, menor empleo formal y fuerte peso del sector público en la generación laboral.

A primera vista, la caída del desempleo en Colombia parece una buena noticia. Pero detrás del 9,2% reportado para febrero emergen señales que invitan a una lectura más matizada.

El dato divulgado por el DANE representa una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente al mismo mes de 2025, cuando la tasa se ubicaba en 10,3%.

Se trata, además, del nivel más bajo para un febrero desde 2001, un resultado que el Gobierno de Gustavo Petro ha capitalizado como evidencia del buen rumbo económico.

En términos absolutos, la población ocupada aumentó en 624.000 personas, lo que equivale a un crecimiento del 2,7%, mientras que los desocupados se redujeron en 252.000.

Sin embargo, esa mejora en los indicadores generales convive con señales menos favorables en la calidad del empleo y en la estructura del mercado laboral.

El aumento de la ocupación no necesariamente se traduce en más empleos formales, estables o con acceso a seguridad social, una distinción clave para evaluar la sostenibilidad del resultado.

Más ocupados, ¿mejores empleos?

Uno de los puntos centrales del debate es la calidad de los nuevos puestos de trabajo creados en el último año en Colombia.

Aunque el DANE reporta una caída de 2,3 puntos porcentuales en la informalidad, distintos análisis advierten que buena parte del empleo generado corresponde a actividades de baja productividad.

Ventas ambulantes, oficios por cuenta propia y ocupaciones de subsistencia continúan siendo una salida recurrente para quienes no encuentran empleo formal en el sector empresarial.

El presidente de la ANDI, Bruce Mac Master, alertó sobre un deterioro en el empleo de calidad.

Según el dirigente gremial, desde 2023 se han perdido cerca de 500.000 empleos formales, lo que refleja una tendencia preocupante en la estructura del mercado laboral.

“Las familias colombianas solo están encontrando oportunidades en el rebusque y la informalidad”, advirtió.

También señaló que muchos trabajadores han quedado por fuera del sistema de protección social.

Mac Master aseguró que cerca del 80% de quienes han salido del empleo formal perciben ingresos inferiores al salario mínimo, lo que evidencia un deterioro en las condiciones laborales.

El peso del sector público

Otro elemento clave es la composición del crecimiento del empleo, que muestra una fuerte concentración en el sector público y actividades asociadas.

De las 624.000 nuevas plazas creadas, 244.000 corresponden a administración pública, educación y salud, es decir, cerca de cuatro de cada diez nuevos ocupados.

Este comportamiento sugiere que el impulso del empleo ha estado, en buena medida, ligado al gasto público y no necesariamente a una dinámica robusta del sector privado.

En paralelo, sectores como la agricultura registraron una caída de 363.000 ocupados, lo que refleja dificultades en áreas tradicionalmente intensivas en empleo.

Para algunos analistas, esta composición plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del crecimiento laboral si no se fortalece la generación de empleo desde el tejido empresarial.

Choque de metodologías y lecturas

El debate se ha trasladado también al terreno técnico, con diferencias entre las cifras del DANE y los registros administrativos del sistema de seguridad social.

La directora del DANE, Piedad Urdinola, defendió la metodología basada en la Gran Encuesta Integrada de Hogares, alineada con estándares de la OIT.

Según explicó, las encuestas de hogares y registros como la PILA tienen alcances distintos y no son directamente comparables, por lo que las diferencias no implican errores.

El DANE también recordó que, por definición, todos los trabajadores del sector público son considerados formales, lo que influye en la lectura agregada del mercado laboral.

Desde otra orilla, el economista Daniel Gómez señaló que los datos de la PILA muestran una caída del empleo formal.

De acuerdo con sus estimaciones, los trabajadores formales pasaron de 11,8 millones en 2023 a 11,3 millones en marzo de 2026, con una reducción significativa en el sector privado.

Ese descenso, superior a 500.000 empleos formales, coincide con las advertencias del sector empresarial sobre una pérdida de dinamismo en la economía productiva.

Una cifra en disputa

El descenso del desempleo también ha sido interpretado como una respuesta indirecta a las críticas sobre el aumento del salario mínimo en los últimos años.

Mientras algunos sectores advertían que un alza acumulada del 23% podría destruir empleo, las cifras actuales parecen contradecir ese pronóstico.

No obstante, el debate sigue abierto sobre si la reducción del desempleo refleja una mejora estructural o un ajuste hacia formas más precarias de ocupación.

El dato del 9,2% se convierte en un punto de partida para una discusión más amplia sobre la calidad, sostenibilidad y composición del empleo en Colombia.