Libertad económica global estancada, mientras América Latina avanza lenta

Por Redacción Acento

El Índice de Libertad Económica, elaborado por la The Heritage Foundation, vuelve a mostrar un mapa global con avances limitados. La medición analiza el grado e

Libertad económica global estancada, mientras América Latina avanza lenta

Informe del Índice de Libertad Económica muestra rezagos estructurales en América Latina, con Colombia en desafíos institucionales y regulatorios.

El Índice de Libertad Económica, elaborado por la The Heritage Foundation, vuelve a mostrar un mapa global con avances limitados. La medición analiza el grado en que individuos y empresas pueden decidir cómo producir, invertir y consumir dentro de una economía.


Desde su creación en 1995, el índice se ha consolidado como una referencia para observar la calidad del entorno económico. El indicador evalúa factores institucionales, regulatorios y de mercado que determinan el funcionamiento de las economías.


La edición 2025 confirma una tendencia de estancamiento global. El promedio mundial alcanzó 59,7 puntos, lo que mantiene al sistema económico internacional dentro de la categoría de economías mayormente no libres, según la clasificación utilizada por el estudio.


En la parte alta del ranking aparecen economías con instituciones sólidas, mercados abiertos y estabilidad regulatoria. Entre ellas destacan Singapur, Suiza e Irlanda, consideradas referentes en políticas de apertura comercial, protección de la propiedad y eficiencia institucional.


En contraste, los niveles más bajos del índice corresponden a economías con controles estatales profundos y restricciones al mercado. En América Latina, los casos más visibles son Cuba y Venezuela, que se mantienen entre los sistemas económicos más restringidos.


América Latina, avance limitado


El diagnóstico revela avances limitados en América Latina y el Caribe. La región obtuvo un promedio de 58,5 puntos, lo que la sitúa por debajo del promedio mundial y refleja dificultades persistentes para consolidar entornos económicos abiertos y previsibles.


El informe señala que la región enfrenta debilidades estructurales en el pilar institucional. Problemas relacionados con seguridad jurídica, independencia judicial e integridad gubernamental continúan afectando la confianza de inversionistas y limitando el desarrollo empresarial.


Dentro del ranking regional, solo dos economías logran ubicarse en la categoría de mayor libertad económica. Se trata de Chile y Uruguay, países que mantienen marcos regulatorios relativamente estables y políticas orientadas a la apertura comercial.


En el grupo intermedio aparece un conjunto de economías consideradas moderadamente libres. Allí se encuentran Costa Rica, Jamaica y República Dominicana, esta última con una evolución favorable en los últimos años.


El desempeño dominicano es destacado por el informe debido a mejoras en indicadores fiscales y de gasto público. Sin embargo, el país aún enfrenta desafíos en áreas como libertad financiera, mercado laboral y calidad institucional.


Colombia frente al entorno regional


El índice ubica a Colombia en una posición intermedia dentro del panorama latinoamericano, marcada por avances en apertura económica, pero con debilidades en variables institucionales y regulatorias que condicionan su competitividad.


El país mantiene una estructura económica relativamente abierta al comercio internacional y a la inversión extranjera. Sin embargo, el estudio señala que la percepción sobre integridad gubernamental y eficacia judicial continúa afectando el entorno empresarial.


Otro de los factores que limita el desempeño colombiano es la rigidez en el mercado laboral. Las regulaciones y costos asociados a la contratación continúan siendo señalados como obstáculos para ampliar la formalización y dinamizar la actividad empresarial.


Además, el tamaño del sector público y la presión tributaria generan debate entre analistas económicos. Si bien el gasto estatal cumple un papel en la estabilidad fiscal, también plantea interrogantes sobre su eficiencia y sostenibilidad en el largo plazo.


Libertad económica y desarrollo


Uno de los mensajes centrales del informe es la relación entre libertad económica y prosperidad. Según el análisis, los países con mayores niveles de libertad tienden a registrar ingresos per cápita más altos y mejores indicadores de bienestar social.


El argumento se basa en que la libertad económica amplía las oportunidades para la innovación, el emprendimiento y la inversión. Estos factores, a su vez, generan crecimiento económico sostenido y mayor movilidad social en las economías.


Sin embargo, el informe advierte que la tendencia global reciente apunta hacia una desaceleración de reformas económicas. Tensiones geopolíticas, presiones fiscales y políticas internas han reducido el impulso de apertura en varias regiones del mundo.


El desafío para América Latina consiste en fortalecer instituciones, mejorar la transparencia pública y reducir barreras regulatorias. Sin avances en estas áreas, advierten analistas, la región podría seguir rezagada frente a economías más competitivas.


En ese contexto, el caso colombiano ilustra la encrucijada regional. Mantener la estabilidad macroeconómica mientras se fortalecen las instituciones será clave para avanzar hacia un entorno económico más libre y atractivo para la inversión.