El senador electo Enrique Gómez sostiene que el gobierno Petro debilitó instituciones deliberadamente y anuncia acciones judiciales contra el exministro Iván Ve
El senador electo Enrique Gómez sostiene que el gobierno Petro debilitó instituciones deliberadamente y anuncia acciones judiciales contra el exministro Iván Velázquez.
La frase llegó casi al final de la conversación, pero condensaba todo el argumento. Enrique Gómez llevaba más de cuarenta minutos describiendo, en el programa Acento, lo que considera un proceso deliberado de deterioro institucional durante el gobierno del presidente Gustavo Petro.
La conversación cambió de tono cuando se conoció en vivo la confirmación de la alianza entre Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo. Gómez reaccionó con una metáfora que sintetizó su lectura del momento político colombiano.
“Para enfrentar al demonio usted necesita es un tigre, no una paloma”, dijo el senador electo por la llamada Lista del Tigre y director del movimiento Salvación Nacional.
El demonio, en su relato, tiene nombre propio. Gómez identifica a Iván Cepeda como el principal representante de lo que considera una amenaza al modelo institucional colombiano y a la propiedad privada.
Según explicó durante la entrevista, su movimiento político se presenta como la única alternativa con coherencia ideológica para enfrentar ese escenario, representada en el símbolo del tigre que adoptó la colectividad liderada por el abogado Abelardo de la Espriella.
Gómez llega a este momento político con más de 130.000 votos en las elecciones legislativas del 8 de marzo, resultado que lo convirtió en uno de los senadores electos más votados de la derecha colombiana.
Pero, más que cerrar una campaña, el dirigente sostiene que su intervención pública busca plantear una tesis política sobre lo que considera el rumbo institucional del país.
Un gobierno que debilitó al Estado
La distinción que plantea Gómez es clara. No habla de un gobierno fallido, sino de uno que, en su opinión, debilitó deliberadamente las capacidades del Estado, especialmente en materia de seguridad y justicia.
Durante la entrevista aseguró que el deterioro de la capacidad operativa de la fuerza pública no fue consecuencia de errores administrativos, sino resultado de decisiones políticas adoptadas durante la actual administración.
En ese contexto anunció que Salvación Nacional impulsará acciones judiciales contra el exministro de Defensa Iván Velázquez por lo que calificó como “traición a la patria” y otras responsabilidades relacionadas con el debilitamiento institucional.
El dirigente sostiene que el aumento de la criminalidad, la pérdida de control territorial y los problemas de seguridad responden a un mismo fenómeno: un Estado que, según su interpretación, dejó de ejercer plenamente su función de defensa institucional.
“Hoy la criminalidad campea y corrompe a gran parte de nuestros miembros de fuerza pública ante la total impunidad”, afirmó durante la entrevista transmitida en el programa Acento.
Intimidación y debate electoral
Uno de los argumentos más fuertes que expuso durante la conversación fue un dato electoral. Según explicó, Salvación Nacional no pudo presentar candidatos al Congreso en ocho departamentos debido a presiones e intimidaciones.
El dirigente vinculó esa situación con actores armados y con los efectos de la política de Paz Total impulsada por el Gobierno, a la que responsabiliza de facilitar escenarios de presión política.
“La ley de garantías no sirve para nada. Es un instrumento caduco”, afirmó, al referirse a los mecanismos legales diseñados para asegurar condiciones equitativas durante los procesos electorales.
En la entrevista también explicó la decisión de contratar seguridad privada para el candidato presidencial del movimiento, Abelardo de la Espriella, en lugar de depender de la Unidad Nacional de Protección.
Gómez vinculó esa decisión con su propia historia familiar y con hechos de violencia política ocurridos en Colombia, entre ellos el asesinato de su tío, el líder conservador Álvaro Gómez Hurtado en 1995.
Justicia y poder político
El senador electo también cuestionó el funcionamiento de instituciones del sistema judicial y disciplinario, que en su lectura han perdido capacidad para ejercer control efectivo sobre el poder político.
En particular criticó el papel de la Procuraduría y de la Jurisdicción Especial para la Paz, al considerar que esta última se convirtió en un símbolo de impunidad dentro del sistema de justicia transicional.
Su propuesta incluye desmontar la JEP y trasladar los recursos destinados a esa jurisdicción hacia la justicia ordinaria, con el objetivo de fortalecer su capacidad investigativa y judicial.
Gómez sostiene que la impunidad es uno de los principales obstáculos para la estabilidad institucional y que sin reformas profundas en el sistema judicial el país seguirá enfrentando ciclos recurrentes de violencia.
En el plano político, también criticó lo que considera una captura de partidos tradicionales por parte de sectores cercanos al Gobierno, lo que en su opinión redujo el espacio institucional de la oposición.
Salvación Nacional llega a la fase previa de la campaña presidencial con cuatro senadores electos y cerca de 706.000 votos obtenidos en las elecciones legislativas.
Según Gómez, ese resultado refleja la consolidación de una narrativa política centrada en denunciar lo que define como una captura progresiva del Estado.
Sobre la alianza entre Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo, el dirigente afirmó que se trata de un acuerdo que, en su opinión, genera contradicciones con las posiciones políticas previas de ambos dirigentes.
Para Gómez, la contienda presidencial se perfila como una confrontación entre dos visiones de país: una asociada al establecimiento político tradicional y otra que, según su movimiento, representa una renovación institucional.
En su discurso político, esa confrontación se resume en la metáfora que utilizó durante la entrevista: una elección entre el tigre y la paloma.