Este domingo 8 de marzo se celebrarán las elecciones para el Congreso, mientras que las presidenciales están previstas para el 31 de mayo. En ambas jornadas, qu
Estos estímulos buscan incentivar la participación ciudadana en un país donde la abstención ha sido históricamente alta en distintos procesos electorales.
En Colombia, acudir a las urnas también trae beneficios concretos para los ciudadanos, además de convertirse en una herramienta clave para reducir la abstención electoral.
Este domingo 8 de marzo se celebrarán las elecciones para el Congreso, mientras que las presidenciales están previstas para el 31 de mayo. En ambas jornadas, quienes participen recibirán el certificado electoral, documento que permite acceder a diferentes incentivos establecidos por el Estado.
De acuerdo con la Registraduría, este certificado es la prueba de que el ciudadano ejerció su derecho al voto y funciona como requisito para reclamar los beneficios que la ley contempla para fomentar la participación democrática.
Los beneficios de votar
Uno de los incentivos más conocidos es el medio día libre de trabajo. Los ciudadanos que voten tienen derecho a una media jornada de descanso compensatorio remunerado, tanto en entidades públicas como en empresas privadas.
Otro beneficio tiene que ver con descuentos en trámites oficiales. Quienes presenten el certificado electoral pueden obtener una rebaja del 10% en el duplicado de la cédula de ciudadanía y en el trámite o duplicado de la libreta militar.
Los estudiantes de instituciones públicas de educación superior también pueden acceder a un descuento del 10% en el valor de la matrícula, siempre que presenten el certificado que demuestra su participación en las elecciones.
En el caso de quienes prestan el servicio militar obligatorio, votar también representa una ventaja. Los soldados bachilleres o auxiliares bachilleres pueden obtener una reducción de un mes en el tiempo de servicio, mientras que los soldados campesinos o regulares pueden recibir una rebaja de hasta dos meses.
Además, el certificado electoral puede ser un factor de desempate en algunos programas sociales. Por ejemplo, en procesos de adjudicación de subsidios de vivienda ofrecidos por el Estado, el hecho de haber votado puede representar una ventaja cuando dos postulantes se encuentran en igualdad de condiciones.
Otro incentivo es el descuento del 10% en la expedición del pasaporte, beneficio que puede solicitarse durante los cuatro años siguientes a la jornada electoral en la que se participó.
Qué pasa después de cerrar las urnas
Una vez finalice la votación, el proceso electoral entra en una de sus etapas más importantes: el escrutinio, que es el mecanismo mediante el cual se verifican y consolidan los resultados oficiales de las elecciones.
El escrutinio se realiza después del cierre de las mesas y tiene como objetivo revisar el conteo realizado por los jurados, corregir posibles errores y resolver reclamaciones para garantizar que los resultados reflejen la voluntad de los votantes.
En estas elecciones de Congreso 2026 y consultas interpartidistas se realizará el conteo de votos de la siguiente manera: las consultas partidistas, Senado, Cámara de Representantes y las Citrep, en aquellos lugares donde aplique.
El proceso comienza a las 4:00 de la tarde, justo después del cierre de la jornada de votación.
Paso a paso del escrutinio
El primer nivel del escrutinio ocurre en cada mesa de votación y está a cargo de los jurados designados. Esta etapa se realiza con la presencia de testigos electorales, observadores y autoridades, lo que permite garantizar transparencia y control ciudadano.
El procedimiento comienza con la revisión de las tarjetas electorales sobrantes o inservibles, que son destruidas y depositadas en sobres especiales incluidos en el kit electoral.
Luego, los jurados verifican el número total de votantes utilizando el formulario E-11, donde está registrada cada persona que sufragó. Este número se lee en voz alta para conocimiento de los presentes.
Posteriormente se abren las urnas y se cuentan los votos depositados. Este total debe coincidir con el número de votantes registrados. Si se detecta alguna diferencia, los jurados deben dejar constancia en el acta correspondiente.
En caso de que haya más votos que sufragantes, se repite el conteo y, si la diferencia persiste, se retiran al azar los votos sobrantes, que se destruyen sin abrirlos. Si ocurre lo contrario —más votantes que votos— también se registra la situación en el acta.
Una vez verificado el número de votos, los jurados proceden a clasificarlos en cuatro categorías: votos marcados por candidatos o listas, votos en blanco, votos nulos y votos no marcados.
Finalmente, los resultados se consignan en el formulario E-14, documento oficial donde quedan registrados el número de sufragantes, los votos depositados, los votos incinerados y los resultados obtenidos por cada candidatura o lista.
Este formulario se diligencia en tres ejemplares idénticos, que se destinan a diferentes instancias del proceso electoral para garantizar la trazabilidad de la información.