El debate sobre el sistema pensional colombiano se intensifica ante la urgencia de una reforma estructural.
Un sistema económico debe ser diseñado para ofrecer a la mayor cantidad de personas las mejores condiciones de vida posibles. Para lograr esto en diferentes generaciones, es fundamental que el pacto económico sea estable a lo largo del tiempo. La desigualdad, sin embargo, amenaza la estabilidad. En las sociedades muy desiguales se tienden a tomar caminos autocráticos para: buscar una mayor igualdad o para defender los privilegios de los más poderosos, causantes de la desigualdad. Entender los orígenes de la desigualdad en un país es clave para abordar una de las principales causas de inestabilidad y, en consecuencia, para pensar en cómo mejorar las condiciones de vida de la mayor parte de la población.
A nivel entre generaciones, las familias de tres de cada cuatro adultos mayores que no reciben pensión deben destinar parte de sus ingresos para sostener a sus adultos mayores. En un estudio reciente que estamos desarrollando desde el Observatorio Fiscal, en estos hogares con pensión, los niños suelen dedicar más horas a estudiar en comparación con aquellos de familias sin pensión. Así la cancha ya empieza desnivelada: los hogares con pensión tienen mayores oportunidades para ofrecer mejores condiciones a las generaciones futuras.
Además, persisten patrones de segregación en el mercado laboral, donde una mayor proporción de hombres está pensionada en comparación con las mujeres. Esto es fruto de un mercado donde si se cuentan los formales, hay más hombres que mujeres siendo. En el sistema pensional los subsidios aumentan conforme lo hizo el salario que causó la pensión. Así el primero sistema es doblemente regresivo (que no beneficia a los de menos recursos): porque privilegia unos pocos y segundo porque le entrega más recursos y subsidios a los que más dinero ganaron en la vida laboral.
Por todo lo anterior, se hace urgente una reforma pensional. La mayoría de los expertos coinciden en que es necesario cambiar el sistema actual para reducir la desigualdad y garantizar mayor equidad para todos los colombianos. Independientemente de la decisión sobre la actual reforma pensional aprobada polémicamente en el Congreso, como sociedad merecemos una reforma pensional para no seguir privilegiando a unos pocos y para que ojalá el país tenga una estabilidad política y económica para el beneficio de todas y todos.