Silbidos, sonido débil o interrupciones en audífonos: qué causa la cera y la humedad, cómo limpiarlos y cuándo acudir a un especialista según expertos.
Los silbidos, la pérdida de volumen y las interrupciones de sonido en los audífonos no siempre indican que el aparato dejó de funcionar. Así lo explicó el Instituto de la Audición de Florida, que señala que la acumulación de suciedad, la humedad y la falta de mantenimiento pueden reducir su rendimiento y su vida útil. Según la entidad, estos dispositivos están expuestos a la humedad, al cerumen (cera del oído), a aceites y al polvo.
Cuando esos residuos se acumulan, pueden bloquear las entradas por donde se capta el sonido y afectar otras partes del aparato. El instituto advirtió que una limpieza insuficiente puede causar sonido débil o distorsionado, silbidos, interrupciones en el funcionamiento e incluso problemas con la batería. Para el mantenimiento diario, recomienda usar un paño suave y seco y un cepillo diseñado para estos dispositivos, y retirar los residuos visibles en las salidas de sonido, los micrófonos y los tubos. No se debe aplicar agua, alcohol ni aerosoles directamente sobre los audífonos.
El instituto también aconseja cambiar los filtros que impiden que la cera llegue a los componentes internos cuando el sonido empieza a escucharse apagado. Además, sugiere revisar los tubos y receptores por si tienen grietas, cambios de color o endurecimiento; si hay daños, lo indicado es acudir a un profesional. Una revisión profesional es necesaria cuando las distorsiones persisten después de limpiar el dispositivo, cuando hay daños físicos o cuando la batería deja de funcionar bien. También recomienda consultar si aparece dolor o incomodidad al usar los audífonos.
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