Garry Tan, director de Y Combinator, afirma que gasta entre USD 100.000 y USD 200.000 al año en agentes de IA que leen su correo y sus notas.
Garry Tan, director ejecutivo de Y Combinator, la aceleradora de startups de Silicon Valley, afirmó que gasta entre USD 100.000 y USD 200.000 al año en tokens, las unidades de texto que procesan y cobran los modelos de IA. Lo dijo en el podcast The Builders, del periodista Walter Isaacson. Tan usa agentes de IA, asistentes que ejecutan tareas por su cuenta, en proyectos de trabajo y programación, y los empleó también para preparar su propia entrevista e investigar las preguntas que le harían.
Según el ejecutivo, su agente «ha leído todo mi correo y todo mi Dropbox», además de todas sus notas de Apple, «incluso mis notas de terapia de hace 20 años». Tan describe la herramienta como una ayuda para «casi cualquier cosa» del día a día, con más autonomía que un programa tradicional. La comparó con un «Pepito Grillo» sobre el hombro, que se adelanta con preguntas y ayuda a ver detrás de las esquinas. Afirmó que quien usa estos agentes debe dejar de tratarlos como software convencional.
Y Combinator usa además un agente interno llamado Stray Light, con personalidad propia y un «cerebro de la empresa». De acuerdo con Tan, ese agente conoce a cada fundador respaldado por la aceleradora, a quienes le escriben y todas las solicitudes recibidas. En marzo, Tan publicó en GitHub, con licencia de código abierto, su configuración de Claude Code, el asistente de programación de Anthropic, llamada gstack. Según el repositorio, reúne hoy 23 «habilidades», instrucciones reutilizables que asignan roles como revisor de código o responsable de seguridad, es gratuita y funciona con licencia MIT. Según CNBC, de las 196 startups que participaron en el Demo Day de Y Combinator, 149 fueron clasificadas como proyectos de aprendizaje automático e inteligencia artificial.
Tan reconoció el límite de esa apuesta: «Es demasiado caro ahora mismo», y admitió que su gasto es «un privilegio enorme que no todos pueden tener». Para él, los agentes personales se volverán masivos solo si el costo baja. No ve como solución los agentes gratuitos que ofrecen las grandes tecnológicas. Sobre Meta, dijo que es una empresa enorme que controla el algoritmo y que «todos desearíamos que no» lo hiciera. Imaginó una IA personal que cada usuario controle y programe.
Foto: Web Summit / Wikimedia Commons (CC BY 2.0).