Expedición financiada por Jeff Bezos recupera piezas de los motores F-1 del Saturno V del Apolo 11 a 4.200 metros en el océano Atlántico.
Una expedición privada financiada por Jeff Bezos recuperó del fondo del océano Atlántico, a casi 4.200 metros de profundidad, componentes de los motores F-1 del cohete Saturno V, utilizados en el programa Apolo. La búsqueda comenzó en marzo de 2013 y duró tres semanas a bordo del buque Seabed Worker.
Para localizar y extraer las piezas, los especialistas usaron vehículos submarinos controlados a distancia, equipados con cámaras y herramientas para operar con poca visibilidad y fuertes corrientes. Entre los objetos hallados había cámaras de combustión, turbinas, inyectores, generadores de gas e intercambiadores de calor. En conjunto, bastaban para reconstruir dos motores F-1 que habían participado en misiones espaciales.
Después de más de cuatro décadas bajo el agua, la corrosión había deteriorado buena parte de las superficies y ocultado varios números de serie. Durante los trabajos de conservación, un especialista encontró la cifra 2044, que permitió establecer que una de las piezas pertenecía al motor F-1 número 5 del Apolo 11. Se trataba de una cámara de empuje, en cuyo interior se mezclaban y quemaban el oxígeno líquido y el queroseno que impulsaban el cohete.
En 2016, la NASA transfirió varias de las piezas al Museo Nacional del Aire y el Espacio del Instituto Smithsonian, donde quedaron bajo el cuidado de especialistas para su preservación y exhibición. La operación estuvo liderada por David Concannon.
Foto: bezosexpeditions.com.