A cinco años de la sentencia de la Corte IDH sobre el caso de Jineth Bedoya Lima, algunas medidas de reparación avanzan y otras siguen pendientes.
El 18 de octubre de 2021, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró la responsabilidad internacional del Estado colombiano por el secuestro, la violencia sexual y las torturas que sufrió la periodista Jineth Bedoya Lima el 25 de mayo de 2000 en ejercicio de su labor periodística, así como por las fallas en su protección y en la investigación de los hechos, según recuerda El Tiempo · Justicia. Bedoya Lima es directora de la campaña No Es Hora De Callar y editora de Género de EL TIEMPO. Pedro Vaca Villarreal, exrelator especial para la Libertad de Expresión de la CIDH, afirmó que el caso abrió un precedente, pues fue la primera y, hasta ahora, única oportunidad para que la Comisión y la Corte analizaran a fondo las obligaciones del Estado colombiano con respecto a las mujeres periodistas.
Entre las medidas de reparación y no repetición, el tribunal ordenó al Estado asegurar la producción y difusión del Programa Transmedia ‘No Es Hora De Callar’ en el sistema de medios públicos durante cinco años. El programa se estrenó el 8 de marzo de 2024 en el Museo Nacional de Colombia. La Corte también dispuso programas de formación y sensibilización para funcionarios con enfoque de género y derechos humanos, con el fin de evitar la revictimización institucional; Bedoya Lima contó su testimonio más de 12 veces ante audiencias y funcionarios del Estado. Esa exigencia se convirtió en la Ley 2605 de 2026, que lleva su nombre y establece formación permanente, continua y evaluable en género y derechos humanos para servidores públicos. El 24 de agosto de 2026 se graduó la primera cohorte de 180 funcionarios certificados de la Policía, la Fuerza Aérea, la Fiscalía, el Consejo Superior de la Judicatura, el Ministerio de Justicia y la Cancillería. Ahora avanza la reglamentación de la Ley.
La Corte ordenó además crear, en un plazo de 18 meses, un espacio de reparación y dignificación para las mujeres víctimas de violencia sexual en el conflicto armado y para las periodistas. Según la fuente, esta es la medida que más dificultades ha tenido para su ejecución. Ángela Caro Montenegro, abogada de Bedoya Lima en el caso, sostuvo que «la reparación no es sencillamente lo que queda en la sentencia, sino todo el proceso», y que los avances se han logrado por el esfuerzo de Bedoya Lima, pues las instituciones no han sabido llevar estos procesos.
Foto: Comisión Interamericana de Derechos Humanos / Wikimedia Commons (CC BY 2.0).