Informe forense del periodista Mateo Pérez Rueda en Briceño, Antioquia: cinco heridas de bala y patrón de ejecución según la necropsia.
Según reseña Infobae Colombia, el informe de necropsia del periodista Mateo Pérez Rueda, de 24 años, registró cinco heridas causadas por proyectiles de arma de fuego. El cuerpo fue hallado el 8 de mayo en una fosa ilegal de Briceño, municipio del norte de Antioquia, y las autoridades clasificaron el caso como homicidio. El hecho fue atribuido al frente 36 de las disidencias de las Farc, liderado por Alexander Díaz Mendoza, alias Calarcá. La necropsia ubicó la posible fecha de muerte alrededor del 5 de mayo de 2026, aunque señaló que se requieren más elementos para precisarla.
Dos de los impactos alcanzaron el cráneo y produjeron lesiones cerebrales. Otro afectó el pulmón derecho, uno lesionó el hígado y el quinto provocó una fractura en la rodilla izquierda y daños en vasos sanguíneos importantes. El documento concluye que la causa de muerte fue un proyectil de arma de fuego con extensa lesión del cráneo, que produjo una laceración encefálica. Según el reporte, la ubicación anatómica de los impactos en la cabeza sugiere un patrón tipo ejecución.
El examen también identificó heridas con elemento cortante en el abdomen y detrás de la rodilla derecha, causadas después de la muerte. El médico forense planteó que podrían buscar modificar las condiciones del cuerpo o dificultar su ubicación, sin establecer el propósito ni la autoría. La necropsia definió la muerte como violenta, médico-legal y homicidio, y señaló que el hallazgo en una fosa ilegal sugiere que se trataba de un desaparecido que se quería ocultar.
Mateo Pérez Rueda era director de El Confidente de Yarumal, medio digital que fundó cuando estudiaba en el colegio, y cursaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín. Cubría corrupción, grupos delincuenciales, enfrentamientos entre actores armados y desplazamiento forzado en el norte de Antioquia. Desapareció el 5 de mayo mientras hacía reportajes sobre combates en la vereda Palmichal, en Briceño. La Fiscalía General de la Nación imputó los delitos de secuestro, tortura, desaparición forzada y homicidio agravados, además de cargos por armas de fuego, a John Edison Chalá Torrejano, alias Víctor Chalá, señalado como cabecilla del frente 36. El imputado no aceptó los cargos y fue enviado a un centro penitenciario mientras avanza la investigación. Según la Fiscalía, el periodista fue interceptado en motocicleta, llevado a una escuela de un caserío y presuntamente interrogado tras un chat hallado en su teléfono con un integrante del Ejército Nacional. La Fiscalía sostiene que Chalá le disparó para presionarlo a entregar información y que, ante su negativa, ordenó cavar un hueco para asesinarlo y enterrarlo.
Foto: Infobae.