JEP imputa a nueve exFarc por 44 crímenes contra cinco pueblos indígen

Por Redacción Acento

La JEP imputó a nueve exintegrantes de las Farc, entre ellos Julián Gallo y Jaime Parra, por 44 crímenes contra cinco pueblos indígenas del país.

JEP imputa a nueve exFarc por 44 crímenes contra cinco pueblos indígen

La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) imputó a nueve exintegrantes de las extintas Farc por 44 crímenes no amnistiables contra cinco pueblos indígenas de las regiones de la Amazonía y la Orinoquía, según informó Infobae Colombia. La decisión abarca asesinatos, desapariciones, desplazamientos, torturas y la instalación de minas antipersonal que afectaron a las comunidades Korebajü, Siona, Hitnü, Jiw y Nükak Baká. La Sala de Reconocimiento atribuyó los hechos a mandos de los bloques Sur y Oriental de la antigua guerrilla, y los calificó como crímenes de lesa humanidad y de guerra dentro del Caso 09, que investiga la victimización de pueblos étnicos durante el conflicto armado.

La lista de imputados incluye a Milton de Jesús Toncel Redondo, alias Joaquín Gómez, comandante del Bloque Sur entre 1993 y 2016; Floresmiro Burbano, alias Martín Corena; Fabián Ramírez Cabrera; Darío Lee Díaz; Luis Enrique Montes Ávila, alias Euclides Bermúdez; Gustavo Cuéllar Pajoy, alias Manuel Político, y Liberman Imbachí Chilito. Por el Bloque Oriental fueron imputados Jaime Alberto Parra Rodríguez, alias Mauricio Jaramillo, y Julián Gallo Cubillos. A los comparecientes se les atribuye principalmente coautoría mediata mediante estructuras organizadas de poder, y en los hechos de tortura la Sala les endilgó responsabilidad de mando.

El auto, con ponencia del magistrado Juan José Cantillo, identifica dos patrones. El primero es el control social y territorial mediante ataques contra autoridades, líderes y habitantes indígenas considerados opositores o supuestos colaboradores de grupos enemigos. El segundo se relaciona con la confrontación armada y el minado de territorios ancestrales, con daños a la naturaleza como bien civil.

La decisión documenta dos masacres en Milán, Caquetá, contra el pueblo Korebajü. El 25 de julio de 1997, 13 hombres armados llegaron al resguardo de San Luis con una lista de nombres, separaron a los pobladores por edad y sexo, y asesinaron con disparos en la cabeza a siete hombres, entre ellos el cacique Reimundo Figueroa, dos docentes y cuatro líderes tradicionales. El ataque fue atribuido a los frentes 15 y 49 de las Farc, y la comunidad se desplazó de manera colectiva después de la incursión. El 4 de septiembre de ese mismo año, cuatro hombres fueron asesinados en San José del Cuerazo, entre ellos Alejandro Piranga Pizarro, autoridad tradicional del resguardo.

Foto: Edgar Jiménez / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0).