Partido Conservador define sus cartas para el Congreso

Por Redacción Acento

A través de un comunicado, la colectividad azul ratificó su apoyo clave para la presidencia del Senado y unificó a su bancada en torno a Barguil para liderar la

Partido Conservador define sus cartas para el Congreso

Bogotá, D.C. — El ajedrez político para la conformación de las mesas directivas del Congreso de la República de cara a la legislatura 2026-2030 sumó una de sus piezas más determinantes. Este viernes 17 de julio, el Partido Conservador Colombiano hizo oficial su postura institucional mediante un comunicado público en el que ratifica su respaldo unánime a la candidatura del senador Alfredo Deluque para ocupar la Presidencia del Senado de la República, una elección trascendental que se llevará a cabo el próximo 20 de julio.

Este espaldarazo de la bancada conservadora consolida la ventaja matemática y política de Deluque, quien ya venía sumando apoyos de otros sectores independientes y de coalición, perfilándose con fuerza para coordinar la cámara alta.

Apuesta única para la Cámara de Representantes

De manera simultánea, la colectividad azul definió su estrategia para la cámara baja. Tras una decisión unificada de sus legisladores, el Partido Conservador anunció la elección del representante Nicolás Barguil como su candidato único a la Presidencia de la Cámara de Representantes. Con esta movida, el conservatismo busca liderar el debate legislativo en ambas células congresionales en el arranque del nuevo periodo gubernamental.

En la misiva, las directivas del partido manifestaron su plena confianza en que los liderazgos de Alfredo Deluque y Nicolás Barguil, sumados a su experiencia y capacidad de concertación, serán fundamentales para sacar adelante la agenda de reformas que el país requiere. Asimismo, señalaron que estas decisiones reflejan la seriedad en el cumplimiento de los acuerdos políticos alcanzados previamente con distintas colectividades con representación en el Capitolio Nacional.

Con el anuncio del Partido Conservador, se despeja gran parte del panorama de gobernabilidad para la instalación del nuevo Congreso, dejando las cartas prácticamente jugadas a escasos tres días de las votaciones definitivas en las plenarias.