El presidente electo, Abelardo De La Espriella, oficializó su segundo nombramiento ministerial clave al designar al economista y excongresista Miguel Gómez Mart
BOGOTÁ — La arquitectura económica del gobierno entrante ha quedado oficialmente definida. En un movimiento estratégico destinado a enviar un mensaje de estabilidad, confianza inversionista y rigurosa ortodoxia a los mercados internacionales, el presidente electo Abelardo De La Espriella confirmó la designación del reputado economista Miguel Gómez Martínez como el nuevo ministro de Hacienda y Crédito Público a partir del próximo 7 de agosto de 2026.
Gómez Martínez se convierte en el segundo miembro oficial del gabinete ministerial —tras el anuncio del ministro del Interior, Rodrigo Lara— y asumirá de manera inmediata la dirección de las mesas técnicas del empalme sectorial con el jefe de la cartera saliente, Germán Ávila, bajo los parámetros de auditoría del programa 'Arca de Noé'.
Mensaje de calma a los mercados: Respeto al Emisor
El debut del designado ministro estuvo marcado por un fuerte espaldarazo a la institucionalidad monetaria del país. En medio de la efervescencia política provocada por la reciente decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de elevar la tasa de interés de intervención al 12% —medida que fue duramente tildada de "equivocada" por el ministro saliente Ávila—, Gómez Martínez adoptó una postura de profundo respeto técnico.
El futuro timonel de las finanzas públicas aclaró que la nueva administración respetará de forma irrestricta la autonomía del Banco de la República, validando los argumentos del gerente general Leonardo Villar sobre la necesidad de embridar la inflación básica (6,0%) con una visión de mediano y largo plazo orientada hacia 2027 y 2028.

Experiencia corporativa y herencia histórica
La elección de Gómez Martínez no es fortuita. Su nombre aporta un peso pesado de experiencia técnica, habiéndose destacado como presidente de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), presidente de Bancóldex y embajador de Colombia en Francia.
Además de sus impecables credenciales corporativas y legislativas, el nuevo ministro porta un histórico legado político conservador en sus venas: es hijo del exsenador Enrique Gómez, nieto del expresidente de la República Laureano Gómez, y sobrino del histórico líder e ideólogo Álvaro Gómez Hurtado. Esta amalgama entre bagaje técnico de alta costura y arraigo institucional se perfila como la fórmula con la que el gobierno de De La Espriella buscará contrarrestar las presiones inflacionarias internas, reactivar el PIB y estructurar una reforma fiscal que dote de recursos el despliegue del nuevo modelo de la "Patria Milagro".